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Una ciudad, dos continentes: estambul

Como ya les conté , Estambul es la ciudad que elegí para que conozcan estos próximos post.

Este viaje fue en el año 2015 en donde me quede solo cinco días completos.

En el post anterior les conte la visita que hice a Topkapi, sus jardines y a la Cisterna Basílica. Este segundo día traerá otra de las maravillas de la ciudad. Santa Sofia de Constantinopla o Hagia Sophia simplemente.

Nuestro segundo día completo en Estambul amaneció también soleado por suerte. Ya estábamos en nuestra nueva habitación del hotel mucho mas grande y con nuestras delicias turcas a la orden. Ese día luego del desayuno salimos hacia la mística iglesia, mezquita, o museo según el correr de los años, hoy , volvió a ser mezquita.
Cuando llegamos había cola para poder entrar, pero, se movía bastante rápido. Pagamos la entrada unos 9dolares y si querías sacar la audio guía tenias que pagar aparte unos mas o menos 3 dólares. Es aconsejable para entender un poco mas el significado del lugar. Santa Sofia se considera la obra mas grande y sagrada de la época Bizantina. Fue utilizada como iglesia durante 916 años, desde su construcción en el año 537 hasta el día de la conquista de Estambul en 1453. Desde esa fecha hasta el año 1934 se la utilizo como mezquita y sus mosaicos fueron cubiertos. Por orden de Ataturk, fundador de la republica Turca, en febrero de 1935 y luego de sacar a luz los mosaicos bizantinos que habían sido cubiertos, se inaugura como museo. Fue también la primera construcción de base cuadrada que esta cubierta por una cúpula central y dos pequeñas semicupulas. La iglesia contiene una gran colección de reliquias de santos y, durante la época islámica se agregaron detalles arquitectónicos propios como un nicho semicircular (mihrab) que indica la dirección hacia La Meca, el mimbar, que es una plataforma elevada donde el imán sube a dar los sermones y por ultimo se agregaron cuatro minaretes. Lo imperdible es el mosaico que esta justo encima de la Puerta Imperial que representa a Jesucristo con un emperador arrodillado a sus pies. Una vez que pasas esta puerta encontras dos urnas que fueron incorporadas en la época del Sultán Murat II  para que los fieles pudieran llevar a cabo sus abluciones. Un poco más a la izquierda hay un curioso quiosco elevado y rodeado con una celosía, el cual fue instalado en el siglo XIX para que el sultán pudiera asistir a los rezos sin ser visto. Al mirar hacia arriba, uno de los detalles que primero llaman la atención son cuatro medallones grandes  con su hermosa muestra de caligrafía árabe que son del siglo XIX .

Hacia un costado tenes el acceso a la planta superior en donde podes admirar en todo su esplendor el edificio. Además hay una seriede mosaicos bizantinos que son dignos de ver, aunque la mayoría no están completos.

Creo que mas que tanta palabra, les dejo unas imágenes para que vean lo esplendorosa obra.

Los jardines, si bien son simples, podes recorrerlos y ver algunas obras escultóricas diseminadas por el. también hay un bar y un lugar donde comprar recuerdos.

Una vez que terminamos la visita, caminamos hasta llegar al Gran Bazar. Cuando escuchamos hablar de Estambul, una de las primeras cosas que se nos viene a la mente es el Gran Bazar ( Kapali Carsi en turco). Que les puedo decir de este lugar!! Primero, hay que ir con mucha paciencia, porque suele haber mucha gente, segundo, es muy grande y hay que tomar en cuenta la puerta por la que entras para tratar de salir por la misma, tercero, saber decir que no, porque los vendedores suelen ser muy insistentes y te pueden correr por varios metros para venderte sus productos. y por ultimo, no entusiasmarte y comprar todo lo que veas: en muchos lugares de los alrededores vas a encontrar el mismo producto, mucho mas barato.

Como les conté es un lugar muy grande, ocupa unas 35 hectáreas cuenta con 80 calles. Hay 18 puertas, pero se destacan 2, la puerta Nuriosmaniye que encima tiene un escudo con una pistola , un libro y la bandera y la puerta de Bayazit que tiene el monograma del Sultán Apdulmecid y la inscripción ” Dios quiere al que hace negocios”. Dentro del bazar hay siete fuentes, un pozo, una mezquita y doce capillas.

Vas a encontrar para comprar, narguiles, cerámicas, objetos de cobre, ónice, oro, tazas de café, telas, etc. Si decidís comprar allí, recorda el regateo, es sencillamente necesario.

Pasamos un largo rato recorriendo las instalaciones y sobre todo los alrededores, en donde encontras todo tipo de telas, objetos de diseño, alhajas, mucho oro, mucha gente, mucho trafico. La paciencia es moneda corriente en este lugar.

Por la tarde salimos a la zona de Eminonu, en donde había unos barcos muy curiosos que te vendían sándwich de pescado al paso. Les dejo aquí unas fotos para que vean.

El dia termino con un paseo por el Bósforo. Fue fácil, fuimos hasta la terminal de barcos y ahí compramos el boleto para el viaje. El Bósforo es un estrecho que conecta el Mar Negro con el Mar de Mármara y separa Estambul en dos partes, la europea y la asiática. Para cruzar el estrecho hay dos puentes: el Bogazici y el Fatih Sultan Mehmed. Ambos tienen una longitud similar de algo mas de un kilometro. El recorrido dura 1 hora aproximadamente y durante el recorrido, ves varios palacios como por ejemplo Bylerbeyi, Ciragan y Dolmabahce. El barco primero se concentra en los edificios históricos que hay sobre la margen asiática y luego sobre la europea. El cruce hacia la orilla contraria se hace cuando llega al segundo puente, donde también se puede ver la Fortaleza de Rumeli Hisar, que es un castillo construido en el siglo XVI para prevenir que la flota bizantina cruzara el estrecho. Particularmente mucho no me gusto el paseo, si bien se ven esos edificios y la postal es muy linda, podría haber empleado esa hora de recorrido en otra atracción. Son gustos personales.

A nuestro regreso, volvimos al puerto de Kabatah y desde alli tomamos el tranvia hasta la Plaza de Sultanahmet y luego caminamos hasta el hotel como hicimos siempre. Esa noche cenamos en el restaurant famoso que estaba en la galería que cruzábamos todos los días para ir a la plaza. Se llama Mesale y es un restaurant típico turco por lo tanto no te van a servir bebidas alcohólicas. Comes muy bien y rico disfrutando de un buen espectáculo de música y baile turco. Luego de la cena nos fuimos a descansar. Al día siguiente nos tocaría visitar el otro icono de la ciudad. La Mezquita Azul.

Esto lo veremos en el proximo post. Nos vemos!!!

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BIN BIR GECE

Merhaba arkadaslar!! Nasilsin?….

No, no me volví loca, ni me golpee la cabeza, ni me insole. Es parte de la introducción de nuestro destino de la semana. Turquía!.

La traducción del titulo, seria Mil y una noches y esta referido a la novela que en el año 2015, llego a Argentina y que sirvió para abrir un mercado increíble, no solo a nivel entretenimiento, sino también al turístico.

Les cuento brevemente: En ese año, el canal de televisión 13 de Argentina empezó a emitir esta novela, la cual, había tenido un éxito tremendo en Chile. Y aquí fue furor!, tanto, que el canal de la competencia empezó a emitir Fatmagul y así llegaron las novelas provenientes de ese pais a copar la televisión Argentina. Este movimiento continua hasta nuestros días, porque las novelas turcas tienen muchísima aceptación. Se están emitiendo muchas casi en simultaneo con Turquía, y se formaron grupos de Facebook en donde podes ver tanto las novelas actuales, como las viejas. Uff. una gran movida, de la cual no quede exenta!!. Háganme caso, vean alguna novela turca y después me cuentan si no quedan atrapados. Si quieren por privado les puedo recomendar unas cuantas!!

Bueno arkadaslar (amigos), Empecemos con lo turístico propiamente dicho.

En los años noventa, casi ingresando a los dos mil, llego a mis manos un folleto de un operador que promocionaba un tour por Turquía de 1 semana. Me entusiasmo muchísimo, pero, en ese momento tenia muy pocos días de vacaciones y consultándolo con una vendedora muy experimentada, me dijo que era mucho viaje para tan pocos días y que por ahí convenía dejarlo para mas adelante cuando pudiera combinarlo con otro destino.

Así fue, pasaron mas de 15 años, hasta que nos decidimos a hacer este viaje, entusiasmados por la novela que estábamos viendo. Queríamos tocar con nuestras manos, todos los hermosos lugares que mostraban.

Este viaje se combino con Bruselas, Paris y Londres y como no sabíamos bien como nos íbamos a sentir y manejar, solo nos quedamos 5 días completos. Después de haber estado ahí, les digo que son pocos.

Nos dedicamos solamente a Estambul, siempre pensando que, si nos gustaba íbamos a volver próximamente. Fue así, volvimos en 2018, por mucho mas tiempo, pero ese, será otro post.

Estambul se ha desarrollado como una gran metrópolis, debido a su situación geográfica privilegiada, ya que es la única ciudad del mundo ubicada entre dos continentes. En la parte Europea se encuentran las oficinas y los centros comerciales, mientras que en la parte asiática se hallan las zonas residenciales. Estambul se sitúa a lo largo del estrecho del Bósforo, que une el mar de Mármara con el Mar Negro y, este estrecho, separa la parte asiática de la europea. Además, una ría de siete kilómetros llamada el Cuerno de Oro, divide en dos partes a la parte europea de la ciudad. Estambul fue conocida como Bizancio en honor a su fundador y durante el reinado del emperador Constantino el Grande paso a llamarse Constantinopla ( la ciudad de Constantino). Tras la conquista por parte de los otomanos se convirtió en Estambul llegando a ser una de las ciudades mas grandes y pobladas de Europa. Es una ciudad donde coinciden oriente y occidente, Asia y Europa, cristiandad e islam. Es única por sus maravillas naturales, como el Bósforo , el Cuerno de Oro y las Islas Príncipes, entre otras.

No les voy a contar nada del aeropuerto de Estambul, porque quedo obsoleto, ya tienen uno nuevo ( que espero conocer pronto), pero, el viejo era Espectacular!. Esa vez, había reservado un hotel en Sultanahmet que nos daban por cortesía un traslado, así que lo aprovechamos, sobre todo porque no sabíamos a ciencia cierta si nos íbamos a manejar bien con el idioma.

Cuando bajamos del avión teníamos que hacer aduana, recoger el equipaje y encontrarnos con nuestro trasladista.

La aduana fue muy rápida, a pesar de que había mucha gente y fueron muy amables, hablaban ingles y si no entendías, no importa, con señas se hacían entender. Recogimos el equipaje y cuando salimos, guauu, un mundo de gente esperando a pasajeros. Una cosa muy importante, los turcos son muy ruidosos, hablan muy fuerte y parecen enojados, pero no es así, es su forma de expresarse. Encontramos a nuestro guía con un cartel, le indico a Eduardo donde estaban los cajeros automáticos para sacar dinero y fuimos hasta el estacionamiento a buscar el auto para que nos lleve al hotel. Importante, no cambien dinero en su pais, porque por lo menos en Estambul, hay muchisimos cajeros automaticos de donde retirar liras turcas y asi evitar que te sobren.

Habíamos llegado en un vuelo de Iberia provenientes de Madrid mas o menos a las 16 hs de un domingo del mes de mayo. Tardamos una hora en salir del aeropuerto así que había mucho trafico hacia la ciudad. El viejo aeropuerto Ataturk estaba como a media hora del hotel Sultans Royal ubicado en Sultanahmet. Era época de elecciones presidenciales y todo el camino estaba adornado con banderines naranjas, y de otros colores, que pertenecían a diferentes partidos políticos. Me asombro mucho, la cantidad de espacios verdes que se veían a los costados del camino y la gran humareda que había. El chofer nos conto que los domingos las familias hacían barbacoas o asados en los parques que empezaban muy temprano y se extendían hasta casi la noche. Es como una gran celebración familiar. No les puedo contar como nos quedo la ropa llena de olor a barbacoa!!

Cuando hice la investigación de donde alojarnos se me presento la duda. Muchos decían que la mejor zona para alojarse es Sultanahmet, mientras que otros decían que era mejor la zona de Taksim. Elegí Sultanhmet, sencillamente porque es allí el centro histórico, donde esta casi todo lo que tenes que ver en una primer visita. En el caso de Taksim seria como la parte moderna de ciudad, muy bello lugar y muy recomendable para alojarte. Cualquiera de los dos que elijas va a estar bien.

El hotel, esta ubicado en una calle en subida y muy angosta, cerca de la Mezquita Azul y de Santa Sofia. Muy bien ubicado, muy agradable, dentro de todo económico y con un personal muy atento y dispuesto a ayudarte en todo.

Llegamos y el encargado nos dice que, esa noche nos tenia que dar una habitación de las económicas, porque había un problema con la que teníamos reservada y que iba a estar disponible al día siguiente. Nos pidió que no deshiciéramos el equipaje, que ellos se iban a ocupar de todo . La habitación de esa noche, estaba en planta baja y daba a la calle. Era muy pequeña, pero bien arreglada, solo había lugar para la cama, una silla y nada mas. El baño era muy moderno ,tenia frigobar y sobre todo delicias turcas. Todo hotel que se precie en Turquía siempre tendrá en sus habitaciones un plato con esas golosinas. Por cierto, con el encargado del hotel, nos entendimos en ingles, nos dio un montón de material turístico y nos indico como ir a los principales lugares. Además nos dio una Istambulkart que es la tarjeta para poder viajar en los medios de transporte. Ya les contare como se usa. Un gesto muy apreciado.

Esa tarde/noche lo único que hicimos fue salir a comer. Tomamos nuestro mapa, nos persignamos y allí fuimos. El barrio no es peligroso para nada, solo hay que ir con cuidado como en toda ciudad del mundo. En el caso de Sultanahmet, al tener tantas subidas y bajadas, es conveniente tener un camino señalado en el mapa hasta conocer bien, para no perderse. Nosotros subimos por una calle, caminamos 2 cuadras y nos encontramos con una galería, la cual cruzabas y ya estabas al costado de la Plaza Sultanahmet que separa a la Mezquita Azul de Santa Sofia. Lo primero que hicimos, fue entrar en el patio de la Mezquita, porque ya era tarde para visitarla, sacamos unas fotos , salimos por una puerta lateral y nos encontramos con la plaza que tiene los restos del hipódromo.

Allí hay algunos locales de artesanías. Entren, miren y sobre todo regateen los precios, hay muy buena calidad de cosas, sobre todo cerámicas, lamparas y recuerdos. Caminamos sin rumbo fijo y llegamos a una calle que tenia un montón de restaurantes en las azoteas. Estambul es muy famoso por sus restaurantes en las alturas, donde hay hermosas vistas de la ciudad. Eso si, prepárate porque seguramente vas a tener que subir escaleras. Son pocos los lugares que cuentan con ascensor, sobre todo en esta parte de la ciudad. Ahí comimos un plato que, no recuerdo como se llamaba, pero contenía un poco de cada comida típica .Muy rico, pero un poco picante. Recomendación: consulten siempre si tiene picante, porque la comida suele estar muy condimentada, sobre todo en los restaurantes que venden comida típica.

Estábamos disfrutando de una cena muy agradable, cuando empezó el llamado a la oración. Aquí les dejo un videíto, que no tiene buena imagen, pero es ilustrativo.

Después de cenar salimos a caminar un poco, pasamos por la Divan Yolu cadesi (calle) que con el transcurso de los días se convirtió en nuestra guía de viajes. Es una calle que esta al costado de la Mezquita y Santa Sofia y es por donde corre el tranvía, un gran y útil medio de transporte. En el podes llegar a cualquier lugar turístico de la ciudad. Por esa calle caminamos un rato mirando las vidrieras en su mayoría de comida y sobre todo de lamparas y adornos turcos. Como ya era de noche y no se veía tanta gente, decidimos volver al hotel.

Hicimos el camino que creíamos que era el correcto, pero, parece que doblamos mal por una calle que no era y desembocamos en una zona no muy linda y un tanto oscura. Volvimos sobre nuestros pasos y preguntamos a unos guías donde quedaba el hotel Sultans y nadie lo conocía. La verdad me puse un tanto tensa, porque las calles son muy serpenteantes y en un momento te podes ir al lado contrario de donde queres ir. Nos calmamos un poco, volvimos por nuestros pasos y ahí descubrimos que cruzamos por una puerta que no era la de la galería que teníamos que pasar. Uff. ..le encontramos y cruzamos Nos desoriento por que los locales estaban cerrados y solo funcionaba el restaurant con show. Llegamos al hotel, sanos y salvos, nos fuimos a acostar porque estábamos muy cansados. Eran mas o menos las cinco de la mañana, cuando nos despierta el llamado a oración! Dios mío!!, que susto!, No estábamos preparados para eso. Durante la estadía, creo que fue el único que escuche, los días siguientes es como que te acostumbras y no los escuchas.

No crean que nos quedamos mucho tiempo despiertos! ja ja. nos dimos vuelta y dormimos un rato mas. A eso de las 8 fuimos a desayunar, porque ese día teníamos previsto ir a Topkapi Sarayi y había que llegar lo mas temprano posible. Que les puedo decir del desayuno!. Lo primero era el lugar donde se servía. Era como un patio cubierto con un techo con unos vidrios decorados y muy coloridos. En cuanto al servicio… excelente!. Encontrabas de todo, desde ensaladas, panes, frutas, fiambres, hasta comidas turcas que no supimos que eran pero se veían riquísimas. Todo tipo de tes, café normal y café turco. Todo delicioso y sobre todo, la gente muy amable y atenta!. siempre preguntando si necesitabas algo, o dispuesta a ayudarte. La comunicación era en ingles, pero como te dije mas arriba, no te preocupes si no lo hablas, se hacen entender igual.

Luego de un desayuno bien completo, salimos a descubrir la ciudad. Con la luz del día todo se veía mucho mas lindo y alegre. A medida que ibas pasando por las casa, negocios y hoteles te sorprendía con que alegría la gente encaraba sus tareas.

Llegamos a Topkapi Sarayi. Todo el mundo decía que había que llegar muy temprano a la mañana porque después se llenaba de gente y era casi imposible disfrutarlo. Así fue, llegamos como a las 10 de la mañana. Lo primero que ves antes de entrar es la fuente publica construida por el sultán Ahmet III, este es un distintivo del palacio.

La entrada principal es por la puerta conocida con el nombre de la puerta del Sultan Fatih Mehmed. Allí vemos un primer patio largo donde teníamos que comprar la entrada, para lo cual, nos fuimos a las taquillas automáticas que había. Podías comprar con tarjeta de crédito y había algunas que aceptaban efectivo. La entrada nos costo mas o menos unos 15 dólares pero era solo para el Palacio. Si queres visitar el Harem, tenes que comprar la entrada adentro, justo, al costado de la entrada y el costo es de unos 8 dolares.

Les cuento un poco que es el Topkapi Sarayi. En el año 1465 Mehmed el Conquistador, ordeno la construcción de un palacio para su residencia y que funcionaria como “sede de gobierno” El lugar elegido fue la colina entre el Mar de Mármara y el Cuerno de Oro, que era un punto estratégico, donde se podía ver el movimiento de los barcos. Los sucesivos sultanes fueron modificando el palacio y podes reconocer estas modificaciones por las Tugras ( sellos imperiales de los monarcas) que hay en algún lugar del edificio. Topkapi Saray significa El Palacio de la Puerta de los Cañones, Los edificios principales, ocupan una superficie de 600.000mts2. El resto del complejo esta formado por un inmenso jardín que hoy en día es publico que y se llama Gulhane, huertas, campos de juego y pabellones. En el año 1853 el sultán Abdulmecid se instalo en el palacio Domabahce, que fue el primer palacio de estilo Europeo en Estambul.

El Palacio cuenta con una de las colecciones mas ricas del mundo . Según los archivos hay 65000 piezas pero, solo el 10% son las que se exhiben por falta de lugar. La mayor parte de los edificios sufrieron daños durante los siglos XVI y XVII por los incendios y los terremotos, siendo restaurados y es por eso que vemos diferentes estilos de construcción.
Aquí les dejo un plano para que vean como se compone el Palacio.

Una vez que atravesas la puerta y entras en el Palacio, sobre la izquierda vas a ver la Iglesia de Santa Irene, que fue dedicada a la diosa Afrodita. Antes que se construyera Santa Sofia era el santuario mas importante. Para poder entrar tenes que pagar una entrada aparte. Cómo no queda mucho en pie de la iglesia decidimos no ir. Si seguís derecho, por el patio, vas a llegar a la segunda puerta del Palacio llamada Orta Kapi y que fue construida por Suleyman el magnifico. Esta puerta marcaba el lugar en el que todos ( menos el sultán) debían dejar los caballos y continuar a pie. Una vez que pasas esta puerta, empieza el palacio propiamente dicho.

Como les comente antes, lo primero que hay que ver es el Harem, porque es muy chico y los tours generalmente empiezan por el Palacio. Ahí mismo compras la entrada y para mi lo mas conveniente es sacar la audio guía. La historia es sencilla. Harem significa cosa prohibida o reservada. El acceso a esta parte estaba prohibido a los extraños. Allí vivía el sultán y su familia (las mujeres del sultán, la madre, los príncipes herederos) y las mujeres y hombres que los servían. Las mujeres servían al sultán en el harem y dentro de ellas había dos clases: las concubinas y las odaliscas. Dé estas ultimas, las que el sultán elegía para tener relaciones, si tenían niños, pasaban a tener una habitación especial y se quedaban . Dentro del harem había una gran lucha entre las mujeres, ya que, la elegida por el sultán si le daba un hijo varón, pasaba a convertirse en haseki( favorita). La madre del sultán era la soberana del harem y solo ella tenia 40 habitaciones para su uso. Les recomiendo ver la novela El Sultán, que trata la vida del Suleyman el magnifico, muestran muy bien como es en líneas generales la vida en el Palacio. En la actualidad, el harem aparece como un autentico laberinto de patios, calabozos, cuartos, celdas y patios poco iluminados. Si bien hay mas de 300 habitaciones, solo una parte de esta pueden visitarse. Se pueden ver de cerca los pasillos decorados con cerámica de Izmir, los patios alargados y rodeado de las celdas en donde se alojaban los eunucos, la escuela de los príncipes, las habitaciones que pertenecían a las esposas legitimas del sultán, el baño turco decorado de mármol donde se bañaba el sultán, las estancias de la madre sultana, pero, lo mas destacable y hermoso es la sala del Diván del Sultán, que conserva la decoración original. Otros lugares que se ven, son las celdas donde se mantenían encerrados a los hermanos menores del sultán para impedir que estos accedan al trono y, la joya del Harem, que es el llamado “camino de oro”. Por allí pasaba la mujer elegida por el sultán para pasar la noche, comunicaba la zona donde se encontraban las mujeres con las habitaciones privadas del sultán. El Harem esta en obra de restauración, así que hay muchas habitaciones que están tapidas y no se pueden visitar. Si comparo esta visita con la que hice en el 2018, vi muchas mas cosas. En esta visita mucho no conocía de la vida del harem y el Imperio Otomano, así que no profundice mucho en la visita. Te recomiendo que antes de ir, leas algo de como era la vida allí, para que puedan comprender el sentido de este lugar.


Los caminos están muy bien señalizados y del harem, salís al tercer patio donde se encuentra las dependencias privada del sultán. Allí se hacían las ceremonias mas importantes, pero, en esta zona esta ,creo, lo mejor del Palacio que es el Tesoro. Allí, fue en el único lugar donde tuvimos que hacer una larga cola .La visita era muy corta porque no podías pararte a mirar las joyas sino que pasabas, mirabas y seguías. Se expone en cuatro salas y entre ellas hay un mirador con unas vistas fantásticas. La mala noticia, es que no se pueden sacar fotos. En el tesoro, se exhiben los tronos de los sultanes Murat IV ( en ébano y nácar), Ahmet I y, Murat III. Otras joyas que se exhiben son: el puñal Topkapi que perteneció a Mahmut I con dos esmeraldas impresionantes y una tercera que la corres y aparece un reloj, el diamante Kapikci de 86 quilates, tallado en 58 facetas y rodeado por otros 49 brillantes , candelabros de oro, el trono de Nadir Sha, de forma oval y que esta cubierto de esmaltes verdes y rojos y cubierto con rubíes y perlas y por ultimo están las reliquias de San Juan Bautista. Una verdadera maravilla. Seria mucho mejor poder tener un poco mas de tiempo para poder admirar estas obras.

En este patio también esta la Sala de las Reliquias. Allí se encuentran las reliquias sagradas del profeta Mahoma que trajo el sultán Yavuz Selim después de la conquista de Egipto. Es una sala magnifica, con una gran majestuosidad dada por los azulejos traídos de Izmir. Se exhiben las llaves de la Kaaba y las espadas de los cuatro primeros califas, después de Mahoma, el manto, la espada, el arco y el estandarte del profeta y junto a estos una vitrina donde se puede ver la huella del pie, un diente , un pelo de la barba y una carta de Mahoma. Pero, lo mas hermoso, es, si llegas en el momento de la oración, porque se paraliza toda la sala, no solo porque los visitantes rezan, sino por el calor y color de la voz que interpreta los versos del Corán.

El ultimo lugar interesante para visitar en este tercer patio es la Biblioteca de Ahmet III. Es la biblioteca del Palacio en general, construida totalmente en mármol blanco y que contiene mas de 4000 volúmenes y manuscritos.

Al cuarto patio accedes a través de un camino de piedras pequeñas. Es también llamado jardín de los Tulipanes de los sultanes. Los sultanes desde las terrazas de sus aposentos se deleitaban con las vistas de este jardín y en general del Cuerno de Oro. SI subís una pequeña escalera que hay al costado llegas a la terraza del Cuerno de Oro. A un lado de ésta terraza esta el pabellón Bagdad, que fue construido por Murat IV para conmemorar la toma de esa ciudad. Es una de las obras mas elegantes del palacio con azulejos de Izmir, las cúpulas de oro y las puertas de los armarios de nácar.

Como ya habíamos visitado todo volvíamos hacia la entrada principal que es donde esta la salida y al llegar al segundo patio nos damos cuenta que nos quedo algo por ver porque íbamos apurados para entrar al Harem. Justamente al lado de la entrada se encuentra el Diván, edificio dominado por una torre y que era el lugar de Reunión del consejo. Vas a ver que hay una pequeña ventana situada arriba del lugar que ocupaba el Gran Visir.Se dice que esta construcción se hizo para que el Sultán Suleyman pueda seguir los debates y desarrollo de las sesiones sin ser visto. La torre que esta encima se conoce como la torre de la justicia. Se construyo como torre de vigilancia, pero se dice que desde allí las mujeres seguían las ceremonias y todo lo que ocurría en el tercer patio. Por cierto, la puerta de entrada a ese patio, se llama la puerta de la felicidad.

Todo lo que les conté, era lo que se podía visitar en ese año. Hay que tomar en cuenta que, las salas y espacios se van cerrando por temporadas de acuerdo a las restauraciones que se vayan programando.

La visita en si duro mas o menos unas cuatro o cinco horas. Tomen en cuenta que tuvimos que hacer cola en el Tesoro, pero, lo podes hacerla en menos horas si no te atrae tanto la historia. Lo que si tenes que hacer es visitarlo, no te vas a arrepentir.

Cuando salimos de allí caminamos por el parque que anteriormente pertenecía al Palacio que se llama Gulhane. Es un lugar muy tranquilo y muy bien cuidado, con plantas y flores muy vistosas. Descansamos un rato de tanto salón y luego seguimos nuestro camino.

La idea era visitar Santa Sofia, pero, no nos dimos cuenta que era lunes y ese día estaba cerrada. Lo que nos llamo la atención era que la Plaza estaba precintada y había camiones de comida y mucha gente vestida de policía. Guau que paso acá???. Nada malo, estaban filmando una película. Parece que los actores eran famosos porque las chicas estaban como locas siguiéndolos. Como no conocíamos a nadie, seguimos a nuestro camino.

Pasamos por la tumba donde están enterrados alguno de los antiguos sultanes. En ese momento estaban en obra pero vimos la tumba del Sultán Ahmet y Kosem y el Sultán Mehmet. Ah, algo muy importante, cuando uno entra a una mezquita o como en este caso a un lugar donde están enterrados sultanes, tenes que sacarte los zapatos y dejarlos a la entrada y las mujeres deben cubrirse la cabeza. No se preocupen, a la entrada de cada lugar hay un cartel que avisa que tenes que hacer.

Seguimos,nuestro objetivo que era la Cisterna Basílica.

Tuvimos que hacer cola para poder sacar la entrada . Nos costo unos 8 dólares y particularmente a mi no me gusto, pero hay que reconocer que es uno de los lugares que se tiene que visitar. Hay que tratar de ir con calzado que no sea resbaladizo porque es un sitio un tanto húmedo y sin el calzado adecuado podes resbalarte, y además, si queres sacar buenas fotos tenes que tener un buen flash, por que es un sitio un tanto oscuro. La historia dice que, en Estambul no había suficiente agua dulce dentro de las murallas que rodeaban la ciudad, y había que traerla de fuentes y ríos de la zona del Bosque de Belgrado ubicado a unos 25 kilómetros de distancia. En la época de los asedios, los enemigos se encargaban de destruir los acueductos o directamente envenenar el agua, así que, se empezaron a construir cisternas donde se depositaba el agua dulce. La cisterna basílica o Cisterna de Yerebatan es la mas grande y fue utilizada hasta el siglo XIV y restaurada en el siglo XIX. Se construyo con columnas romanas de distintas épocas, tiene una altura de 8 metros y una capacidad de almacenamiento del 80.000 mts 3. Fue abierta al turismo en 1987 y hoy se llega hasta el final a través de pasarelas. Anteriormente se hacia en pequeños barquitos. Ahí se puede ver, a la izquierda dos columnas en cuyas bases reposan dos extrañas cabezas de medusas.
Para mi gusto, lo mas lindo es la música clásica y el espectáculo de luz que crean un atmosfera mística. Nada mas. A la salida si queres, podes sacarte unas fotos vestido de sultan o de odalisca. Obvio, no son gratis!!.

Como verán fue un día muy largo y con muchas emociones, así que desde allí nos fuimos a descansar al hotel. Por la noche decidimos comer en un lugar sobre una calle que cortaba a la Divan Yolu. Comimos una especie de guiso con carne de cordero que se servía como en una maceta de barro. El mesero hacia todo un espectáculo para servirlo y eso entusiasmaba a los turistas que entraban al lugar. Realmente estaba muy rico, pero, picaba un montón!!!!!!.

Al salir camínanos hasta nuestro hotel deleitándonos con los dulces que se veían en las vidrieras.

Aquí hago un corte en el relato del viaje. Estambul es una ciudad muy intensa y con mucho para ver y contar. Así que, vamos a dejarlos en suspenso hasta la próxima entrega.