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PARIS DIFERENTE

En el año 2015 hicimos un viaje todo con puntos de Iberia y como a muchos quizás le ha pasado, si querés usar los puntos, tenes que tener la mente abierta para adaptarte al destino que tengan lugar, y que haya espacio en la fecha que vos más o menos queres viajar. Sabélo, los puntos de los programas de pasajero frecuente, son un poco engañosos. Tenes que sacarlos con por lo menos 8 -10 meses de anticipación o bien tener mucha suerte. En nuestro caso, fue una mezcla de suerte, tiempo y mente abierta adaptable a lo que haya. En este caso encontré lugar como para hacer Buenos aires-Madrid y el regreso Londres –Buenos aires, así que había que adaptarse a eso.

Desde Madrid compre un pasaje interno a Estambul y después a Bruselas, desde allí nos iríamos en tren a Londres, previo paso, por donde??? … si si, por Paris.

Aquí se nos planteaba algo, que hacer allí que no hayamos hecho? Lo primero fue definir la cantidad de días y nos decidimos por hacer solo 4 días completos. Después pensamos, que hacer. Ese año se había reinaugurado el primer piso de la Torre Eiffel, así que allá fuimos.

Después, pensamos, ya habíamos ido a Versalles, así que buscamos un castillo cercano y nos decidimos a ir al Castillo de Chantilly y por ultimo pensamos, por que no ir a Disney? Hasta ese momento no había podido convencer a Eduardo para sacar la visa de Estados Unidos  para ir al de Orlando, y me dije, si le muestro el de Paris, por ahí lo convenzo y podemos ir al otro. Me fue bien, porque al año siguiente  fuimos a Estados Unidos.

La llegada a Paris, fue por tren Thalys desde Bruselas. Habíamos encontrado una promoción de 2 x1  en la clase especial bastante accesible. Igualmente, viajes en cualquier clase, ese tren es fantástico. El viaje dura aproximadamente 1 h 30 y en nuestro caso nos dieron un pequeño refrigerio.

refrigerio tren Thalys

Llegamos a Garde du Nord, pero esta vez el hotel quedaba un poco más lejos y nos tomamos el subte. Eran 2 estaciones solamente,  que, con el equipaje lo pudimos hacer sin inconveniente, salvo que, cuando pasamos los molinetes y estábamos caminando por uno de los pasillos nos sorprende en una de las vueltas 3 guardas que nos pidieron los boletos, los pasaron por una maquina portátil que tenían y nos dejaron seguir. Les recuerdo Siempre saquen los boletos y nunca los tiren hasta no haber salido de la estación, ya sea porque se los pueden pedir o porque lo tenes que pasar por algún molinete para continuar un viaje.

Bajamos en la estación Cadet  nos recibió un gran bullicio, mucho tráfico, muy congestionado muy raro todo. Según el mapa teníamos que caminar unas 4 cuadras pero nos perdimos un poco, porque el hotel estaba sobre una diagonal y no  nos quedaba claro en el mapa como llegar a esa calle. No teníamos las tecnologías  actuales!!.

No les dije que en esta oportunidad el hotel era el Astotel Palm Opera. Un gran hallazgo. Es una cadena ( Astotel), con varias propiedades en Paris de diferentes categorías y ubicaciones. Es un hotel sencillo, muy alegre en cuanto a decoración y sobre todo económico. La novedad es que en la recepción hay como un bar abierto fuera de la hora de desayuno, en donde te podes servir bebidas, snacks, jugos, café, té. Muy útil sobre todo si no queres gastar mucho en comida. Lo único que hay que ir temprano, porque nos pasó que la comida vuela, la bebida la reponen bastante seguido.

Ese día, como ya era pasada la tarde no hicimos nada, mas allá de dar una vuelta por los alrededores. Encontré a la ciudad muy cambiada, pero no tanto en los edificios o cosas nuevas, sino en la cantidad de gente que se veía en la calle y algo que me llamo la atención, era el tráfico, como que todo el mundo salía con su auto y esto hace que las calles se tornen ruidosas.
Habíamos escuchado que Primark  había abierto una tienda, queríamos conocerla y de paso, comprar alguna ropa de verano que no habíamos llevado. Era el mes de Junio, y para el clima de todos los lugares que habíamos visitado,la ropa de media estación estaba bien, pero,cuando llegamos a Paris había una ola de calor terrible y las mangas largas nos daban bastante  calor. Allá fuimos a gastar unos Euros. Por si no lo saben Primark es una tienda que descubrimos en Londres que se caracteriza por tener ropa muy económica a una calidad aceptable. En realidad es una tienda departamental, pero, para nosotros es ideal para la ropa. Cuando vimos el mapa la tienda estaba bastante lejos ya que estaba adentro de un centro comercial llamado Qwartz, en una zona llamada Villeneuve- La Garenne. Por suerte el metro  te deja bastante cerca. Entramos en la tienda, compramos unas cosas y luego visitamos el centro comercial, que parecía recién abierto. Negocios variados, marcas de todo tipo y lugares para comer también para todos los bolsillos.

Primark en el shopping

Cenamos algo ahí y nos volvimos al hotel en subte.

Al día siguiente, que era un jueves, después de un correcto desayuno ( en este caso había mucho facturas y panes y pocas frutas), salimos para ir a Disney Paris.

Ya habíamos comprado las entradas al parque desde Buenos aires sin traslados. A Disney Paris, podes ir en Transporte público o bien con los transportes que Disney pone a disposición de los visitantes. Como somos más aventureros decidimos tomar el transporte público. La entrada que compramos en ese momento, era con fecha predeterminada y como leí que había menos gente de lunes a jueves, elegimos ese día para no tener que hacer mucha cola en los juegos.

Tomamos el subte para hacer combinación con el RER A . Hay muchas estaciones en donde podes tomar el RER, pero fíjate que sea el A o línea Roja. El viaje en total nos llevó más o menos 1 hora 20 y el costo total del pasaje fue de Euros 8.Tenes que bajar en Gare de Marne la Vallee- Chessy y desde allí caminas un poco y ya tenes la entrada a los parques.

En Paris son solo dos: Disneyland Park y  Walt Disney Studios Park. Como les comente nosotros teníamos la entrada así que pasamos directamente, solo hicimos la cola para pasar por seguridad porque con el código de barras que nos había llegado por mail fue suficiente.  Recomiendo que compres la entrada por anticipado, porque siempre hay ofertas y no perdes tanto tiempo haciendo cola.

Entrada a Walt disney Studios

Ahora les cuento un poco mi punto de vista sobre el parque. Si vos conoces el de Orlando no pierdas tu  valioso tiempo en ir al de Paris, porque es muchísimo más chico y si bien las atracciones son casi las mismas, no hay el mismo ambiente que en el de Estados Unidos. 

Muchos me preguntaron si es conveniente alojarte allí o en Paris y cuantos días quedarte. La respuesta seria, que depende con quien viajes y tus expectativas. A mí me parece que para dos adultos que solo van a conocer y que no son tan fanáticos del mundo Disney( como somos nosotros), es preferible alojarse en Paris y hacer la excursión, ya sea por cuenta propia o contratada y 1 solo día para recorrer los dos parques es suficiente.

Si viajas con chicos, ahí la cosa cambia, porque si son cuatro personas y los chicos son pequeños por ahí te conviene alojarte dentro del parque, ya sea en hoteles propios o bien en alguno de los asociados y yo iría por lo menos 2 días, porque los ritmos  de los chicos son diferentes.

Consejos: llega temprano, porque siempre hay colas en los juegos .Estate atento a los relojes que hay en las entradas de los juegos que te dicen cuanto tiempo hay que hacer de cola. Empeza por las atracciones más lejanas porque, cuanto más temprano sea, menos gente tenes. El Fast pass es muy útil, así que utilízalo en la medida que las atracciones que vos quieras hacer tengan lugar. En todas las atracciones hay una fila que es de personas solas, que por lo general es más corta, si no te importa ir por separado usala, sobre todo en aquellas atracciones que tienen mucha cola. Nosotros lo usamos en Orlando y en muchos casos subimos juntos. Lo importante en cualquier parque Disney es la planificación, por suerte ahora ( no en la época que nosotros fuimos) están las app que te podes bajar gratuitamente y ver que queres hacer antes de llegar al destino. Nosotros aquí usamos el mapa y no nos fue mal, pero al año siguiente que fuimos al de Orlando usamos la aplicación y nos sirvió muchísimo. Por supuesto, quédate hasta el cierre y ver el espectáculo de luces y sonido del final, es precioso. Tema comida… todo un tema. Si vas con chicos agarrate, porque seguro se van a tentar con todo lo que ven  porque todo parece muy rico, pero, es bastante caro, sobre todo para el bolsillo nuestro. Para los adultos podes almorzar por un precio razonable, algo rápido, pero solo eso, si queres agregar una merienda o algún bocado o galleta o helado, el presupuesto se va por los aires. Siempre consulta en la página del parque los horarios de apertura y cierre, generalmente Walt Disney studios cierra antes, por lo tanto empeza por ese parque.

Nosotros así lo hicimos. Empezamos por los Studios y por lo que estoy viendo ahora en la página, muchas atracciones ya no están, así que solo les comentare de las que están en este momento.

Empezamos por la Twilight Zone Towe of terror. Básicamente es el ascensor de un hotel abandonado, no se sabe por que motivo, el cual, cuando llega a una altura determinada, te largan al vacío. Esto te lo hacen por lo menos unas dos veces y para peor cuando te están por tirar te abren una ventana y veas el paisaje exterior. Para empezar, un poco violento, pero  te reis de los nervios. Para entrar en esta atracción hicimos un poco de cola, un poco al sol y después entras en el hotel.

Otra de las atracciones que hicimos Ratatouille. Ahí si hicimos bastante cola, porque era una de las preferidas sobre todo de los chicos. El camino esta re lindo porque vas pasando por los techos de Paris. La atracción en sí, te suben a un carrito con forma de rata y vas pasando por todos los lugares de una cocina mientras pasan una película en 3D y los personajes interactúan con las ratas ( que somos nosotros).Toda la atracción forma como un mini complejo que se complementa con un restaurante y una tienda de recuerdos.

Pero, la “atracción” que más nos gusto es la Crush’s Coaster . Si vieron la película Buscando a Nemo, habran visto que en un momento el papa de Nemo se junta con unas tortugas que agarran la Barrera de coral, bueno, es esto. Ahí hicimos una cola de 1 hora y mientras esperábamos escuchábamos algunos gritos, pero, pensamos, si hay chicos no debe ser muy fuerte….error!!!.Te suben a una “caparazón de tortuga”  donde no te ponen mucha seguridad y vos decís.. esto es una tontera…. Error!!. Empieza a subir (todo en una semioscuridad) y de repente… te largan y se supone que entras a la corriente, pero la sensación era de estar adentro de un lavarropas, dando vueltas. Eso eran los gritos que escuchábamos, porque era muy impresionante. Tenía un saco puesto sobre los hombros que casi lo pierdo en la corriente. Todo termina cuando caes a las aguas mansas y tranquilas. Habrá sido 1 minuto el juego en total, pero fue muy intenso. Súper recomendado!!!

Después del almuerzo nos fuimos a Disneyland Park, que es más grande que el anterior y con más gente. Este parque está más orientado a los chicos más pequeños, con atracciones más tranquilas.

 Lo primero que hicimos fue tomarnos el tren que recorre todo el parque. Lo podes usar como medio de transporte si no queres caminar mucho porque tiene algunas paradas.

Como en el caso del parque anterior, muchas de las atracciones que fuimos ya no están, pero, te puedo recomendar estas: Big Thunder mountain, en donde vas en un carrito de minero recorriendo una montaña, es quizás un poco brusco pero atractivo, Autopia en donde podes manejar autos  eléctricos a través de un circuito, Indiana Jones and the temple of Peril, es una montaña rusa bastante violenta a la cual llegue hasta la plataforma donde tenía que subir y me arrepentí. Sépanlo, vos podes hacerte toda la cola, llegar a subir al juego y si por algún motivo que queres bajar, haces una seña a las personas de seguridad que están y te dejan bajar.
El resto de las atracciones, desaparecieron o mejor dicho las renovaron.

Entre juego y juego, vimos el desfile de Frozen, hicimos compras en las tiendas y vimos los clásicos desfiles de personajes Disney.

El parque cerraba a las 2130 hs y tipo 20 hs decidimos volvernos al hotel, porque estábamos cansados para esperar a los fuegos artificiales. Hicimos el mismo camino que a la ida, el tren RER A y el subte. A la bajada del subte vimos estas vidrieras de Printemps.

Al día siguiente salimos a caminar por la ciudad y queríamos ir a la Torre Eiffel para ver lo que había en el recién inaugurado primer piso. Llegamos hasta el arco del triunfo y empezamos a caminar hacia el Sena siguiendo nuestra orientación, nada de mapas ni de indicaciones, perdiéndonos y conociendo aquellos lugares que no siempre ves. Nos fue bastante bien, porque desembocamos en el Puente del Alma, donde está la llama de la libertad, cruzamos el puente que estaba todo decorado con candados. Hacía mucho calor y la gente estaba disfrutando del sol en los barcos que navegaban el Sena. En nuestro camino nos encontramos con el Museo de Quai Branly  con una fachada muy bonita y muy verde.

Entramos a la zona de la torre Eiffel y como siempre había bastante cola. Era el medio día y hacia tanto calor, que decidimos irnos al hotel a descansar un rato y volver cuando hubiera bajado el sol. Si teníamos suerte por ahí la cola no sería tanta.

Volvimos pasadas la 5 de la tarde, luego de haber descansado con el aire acondicionado. Importante, siempre que viajen a Paris, vean que el hotel tenga muy buena calefacción en el invierno y un buen aire en el verano, porque  se necesita y mucho.

La cola era bastante larga, y se hacía lenta porque había mucha revisación de mochilas, carteras etc etc. La seguridad se había incrementado por los atentados que tuvieron ese año. En la zona también habia muchos militares, nunca había visto tanta vigilancia. Nos armamos de paciencia y fuimos avanzando lentamente. En un momento el cielo se empezó a poner completamente negro y el viento empezó a soplar bastante fuerte. Cuando nos faltaba poco para llegar a la boletería, se largó una lluvia terrible que nos mojó hasta el alma, pero, después de casi una hora de cola, no nos íbamos a ir!!!.  Por fin pudimos entrar después de pasar 2 controles de seguridad. Estábamos mojados pero, no importaba ya habíamos llegado a los ascensores!!. La ruta de estos es asi. Te suben al segundo directo, y cuando bajas hacen la parada en el primer piso. Hicimos todo en el segundo y tercer nivel y para cuando llegamos al primer piso ya era de noche.

La primera planta en ese momento tenía algunas partes en obra, pero, lo que vimos fue espectacular. El piso, transparente es un tanto intimidante, porque te da la sensación que te vas a caer al vacío. Habia pabellones con diferentes temáticas, pero no estaba habilitados. Les dejo este link que saque de la página oficial de la torre para que vean como está ahora.

Tenes una parte que es cubierta y otra al aire libre. Había una terraza con un bar que no estaba habilitado, con unos asientos que tenían los cargadores de  teléfono a  pedal. Un cine proyectaba de manera continua la historia de la construcción de la torre, tenías tiendas de recuerdos y un restaurant a la carta, muy caro, pero con unas vistas imperdibles y por supuesto un bar para comer algo ligero y económico, donde cenamos.

No había muchas cosas abiertas, porque se estaba habilitada solo una parte, unos meses después se habilitaría la totalidad del piso, como vieron en el video.

Después de la cena, decimos irnos, no solo porque era bastante tarde, sino porque ya casi cerraban. Nos despedimos de la torre diciéndole que pronto volveríamos ( todavía no cumplimos!!!) y comenzamos a caminar por los jardines con destino al metro. Ahí nos pasó algo que nunca nos había pasado. Sentíamos ruido a nuestro paso en los setos que había al costado del camino, cada vez sentíamos más y más fuerte, hasta que, miramos un vimos un ejército de ratas que iban corriendo por allí, al estilo Ratattouile…. Puajjjj. Me habían dicho que las ratas andaban por todos lados ,pero nunca las habíamos visto.. horribleeeee!!!.

Pasado este momento asqueroso, subimos las escaleras y nos sacamos las últimas fotos de la torre  en una noche cerrada. Se veia muy bien los cambios de colores .

Volvimos al hotel a descansar porque al día siguiente, nos tocaba ir al Castillo de Chantilly.

Luego de desayunar, pero no muy temprano, nos pusimos en camino hacia el castillo, para ello teníamos que llegar hasta Gare du Nord y desde allí tomar el tren hasta la estación de Chantilly-Gouvieux. Tardamos más o menos 40 minutos en total. Cuando llegamos a la estación tuvimos que caminar bastante primero por la ciudad y  luego a través de un parque, al final del mismo está el Castillo. Se encuentra en el corazón de una vasta área de casi 8000 hectáreas de terrenos situados en uno de los mayores bosques cercanos a Paris.

En el complejo  hay mucho para ver. Esta el Museo del Conde, que es el segundo más grande de Francia en cuanto a pinturas históricas, la biblioteca con más de 20.000 volúmenes, los grandes  y pequeños apartamentos y la capilla. Todo esto conforma el Castillo en sí. La mala noticia es que no pudimos hacer fotos porque no estaba permitido.

De donde si tenemos fotos es de los jardines y las caballerizas que también forman parte del complejo.

Compramos la entrada completa para visitar todo el complejo, también había una la entrada para el Castillo y los jardines, pero como teníamos todo el día disponible hicimos todo el complejo. La visita la hicimos en más o menos unas 4 horas. Donde más nos quedamos fue en los jardines porque son hermosos y el día estaba tan lindo que disfrutamos mucho del sol.

Según el folleto que tengo que sobrevivió  desde el 2015, en el Castillo vivió el duque  Henri d Orleans, hijo del último rey de Francia Luis Felipe. El duque fue un gran coleccionista de obras de arte, libros  y manuscritos, los cuales se exhiben en este Castillo. Dentro del edificio podes ver: la Biblioteca en donde se exhiben solo 19000 de los más de 60000 que logro coleccionar durante su vida. Nunca vi tanta cantidad de libros en mi vida!!!

El Museo del Conde alberga la colección de arte más importante después del Louvre. Cuando murió el Duque, el castillo fue legado al Instituto de Francia con la condición que se abriera al público y se mostrara tal cual él lo había diseñado con  muchas salas y sin seguir ningún orden especifico. La colección entre otros autores, tiene obras de Rafael,  Giotto, Fra Angelico, Tiziano y Botticelli. Yo estaba en mi salsa, totalmente sorprendida que tuviera tantas obras. También había una sala con tapices y otra solo de vitreaux. Muy, pero muy interesante esta parte.

Por ultimo tenes los grandes y pequeños apartamentos. Los Grandes apartamentos están en el primer piso y servían para las reuniones sociales y los pequeños apartamentos o apartamentos privados, se encuentran en la planta baja del castillo. Allí están los dormitorios del duque y la duquesa. La verdad es que no había nada interesante para ver allí y el estilo de decoración era muy recargado. Lo que había, es una visita guiada que podías contratar por 10 euros por persona, pero, era solo en francés, así que dijimos…. Gracias hasta la próxima vez.

Luego de esta visita muy interesante sobre todo los libros y cuadros, nos fuimos a disfrutar del jardín. Está dividido en tres áreas. Jardín Francés que es la mejor parte de los jardines . De diseños geométricos contiene  grandes espejos de agua, fuentes, esculturas y flores. Es el lugar preferido de las novias para sacarse fotos.  Otro sector es el  denominado Jardín anglo chino, que es un conjunto de cinco casas rusticas que en el pasado era el lugar donde finalizaban las cacerías. La última parte es el Jardín Ingles que se encuentra entre el castillo y los grandes establos. Allí podes encontrar aves, glorietas y algunas esculturas.

Creo que las fotos son el mejor ejemplo de la belleza del lugar.

Lo último por visitar fue los grandes establos. Allí está el Museo del Caballo que muestra la relación entre este animal y el hombre y todo lo que te puedas imaginar en relación con los caballos. Como es un museo moderno, hay muchas herramientas interactivas que hacen que la visita sea llevadera, porque son 15 salas con un único tema. Lo más destacable es una calesita y una carreta que tiraban los caballos del duque. Interesante, hasta ahí no más. Cuando terminamos de recorrer el museo pudimos ver el último espectáculo del día, que te mostraban el secreto de la doma de caballo y como hacen para que aprendan a desfilar al son de la música. Muy interesante, vean algunas fotos.

Cuando terminamos de ver este espectáculo ya casi era la hora del cierre así que volvimos caminando hasta la estación de tren porque teníamos un viaje largo. Luego de casi 1 hora de viaje, comimos en un bar que estaba enfrente del hotel y nos acostamos rendidos  después de un día largo en el campo.

El ultimo día en Paris, lo dedicamos a recorrer y comprar algunas cositas para regalar. Fuimos a Montmartre , a comprar suvenires artísticos, pasamos por el Moulin Rouge caminamos por Pigalle y nos tomamos el subte para ir hasta los Jardines de la Tullerias que no conocíamos,desde allí caminamos hasta el Louvre porque quería comprar en la librería unas imágenes para enmarcar. Me preparaba para hacer la cola, porque la última vez, la librería esta debajo de la Pirámide, hasta que vi que la habían cambiado de lugar y ahora estaba arriba a lado de las fuentes. Recorrimos la librería que por suerte tenia aire acondicionado, y descansamos un rato en las fuentes sacando fotos.

Hacia bastante calor, y como era la tarde, nos fuimos a tomar la merienda a un Haagen-Dazs donde les muestro las pruebas de lo que nos comimos!! Impresionante!!!!.

Desde allí nos volvimos caminando al hotel, porque teníamos que hacer las valijas ya que al día siguiente teníamos que salir temprano para tomar el tren hacia Londres.

La ultima cena fue en un restaurante en Champs Elysees,nada muy sofisticado, una pizzería!! Ja ja. Los euros no sobraban mucho!. Lo mejor: la última foto que tengo. Miren si no.

Llegamos al final de esta ciudad. Creo que es una ciudad que podes visitar muchas veces y todas ellas vas a encontrar algo diferente para hacer, disfrutar, comer o beber. Hermosa por donde la mires, cara, sofisticada, un lugar donde vivir no sería un sacrificio, al contrario, sería una gran experiencia.

Ojala pronto pueda volver y pueda mostrarles con otras tecnologías como está hoy la ciudad.

Espero que les haya gustado y si quieren dejar comentarios, sugerencias háganlo debajo.

Nos vemos en el próximo post.

PARIS EN COLORES

Pasaron los años, corrió mucha agua por el Sena y un día decidí volver a París. En el año 2009, luego de unos cuantos años que nos tuvieron dentro del país por la mala situación económica, decidimos dar el salto y hacer un viaje a Europa. Se nos presentaba un inconveniente: yo ya conocía bastante y Eduardo nada, entonces llegamos a una solución salomónica, haríamos un recorrido clásico y le agregaríamos un destino que yo no conociera. Ese destino fue Mónaco. Se acuerdan que en mi post de ese destino les conté que la primera vez que fui allí estaba el Gran Premio y no conseguí alojamiento?, bueno, fue ese año. Les dejo el link para que conozcan la historia completa.

Decidido el viaje, compre los pasajes por la compañía TAM (hoy Latam) a un precio muy accesible, que nos llevaría a Paris a la ida, previa parada en Rio de Janeiro ( 6 horas!!!) y un regreso desde Milán con parada en San Pablo.

Era el mes de mayo y partimos rumbo a París. El viaje hasta Río fue muy bueno, aunque el asiento era un poco duro. La idea era, cuando llegáramos a Río tratar de ir a dar una vuelta por la ciudad para conocer un poco. Error!. Cuando bajamos del avión nos agarró un personal de Tam y nos llevó directamente a la sala de pre embarque para que esperemos allí. De nada valió mi pedido y el pedido de otra señora que quería fumar, fueron inflexibles. Así que, nos acomodamos en unos asientos para esperar el próximo vuelo. Encima el aeropuerto de Río estaba en obra y solo había como un kiosco donde comprar algo de tomar. La sala de pre embarque estaba cerrada con puertas de vidrio que se iban abriendo a medida que los vuelos iban saliendo, así que, al principio no podíamos caminar mucho. Por suerte en un momento nos encontramos con un ex compañero de trabajo mío que volvía del nordeste de Brasil y las últimas 2 horas fueron más animadas por la conversación.

Aeropuerto de Rio de Janeiro

A la hora de embarque fuimos hasta la puerta indicada y luego de pasar una seguridad, por fin embarcamos. Este avión era más grande y mucho más cómodo que el anterior. Teníamos asientos de a dos, así que estábamos felices.


El viaje fue un tanto largo, pero, al ser de noche no se sintió tanto. Llegamos a Paris a primera hora de la tarde del domingo. Pasamos la aduana sin novedades y salimos a buscar el transporte para llegar a nuestro hotel. En cuanto salimos de la zona de retiro de equipaje, me di cuenta que había pasado mucho tiempo y que el aeropuerto estaba totalmente cambiado. Se había construido una segunda terminal solo para Air France y todo lucia mucho más moderno y muy vidriado.

Aeropuerto de Paris

Teníamos que ir a buscar el shuttle de Air France que nos dejaba muy cerca del hotel que habíamos reservado. Todo estaba muy bien señalizado, así que llegamos lo más bien a la salida del shuttle. Compramos el pasaje arriba del micro y nos costó unos 14 euros por persona. Un tanto caro, pero, no queríamos correr riesgos de perdernos el primer día y con valija. El viaje duro más o menos 1 hora, porque no había tráfico y fue con poca gente, estimo que fue porque no era muy económico. Teníamos que bajarnos en la parada de Port Maillot que es donde se encuentra una estación de trenes y cercano uno de los centros de exposiciones de París. Teníamos que ir hasta el hotel Best Western Etoile Saint Ferdinand (hoy se llama Etoile Saint Ferdinand) que quedaba a más o menos unas 4 cuadras de donde bajamos.

Llegamos al hotel y obviamente el recepcionista no hablaba castellano pero nos entendimos amablemente en inglés, nos indicó como llegar a la habitación y nos mostró donde se servía el desayuno para el día siguiente. Subimos por un ascensor superchico, y cuando llegamos a la habitación quedamos sorprendidos por lo linda y colorida que era. Tenía un baño muy moderno y algo que no se veía mucho por Argentina que era un televisor plasma chico. La contra, la habitación era muy chica y si tenes mucho equipaje se podía complicar, pero, por estar en Paris, en esa zona y sobre todo después de enterarnos que había un congreso en el centro de exposiciones, no podíamos quejarnos. El costo por noche fue de 120 euros con desayuno. En ese momento era un precio accesible y era acorde.

Decidimos salir un rato a ver que se veía por ahí. Teníamos que comprar el pase Paris Museum pass y sabíamos que en la taquilla del Arco del Triunfo lo podiamos hacer. Salimos del hotel que esta en una cuadra diagonal que desemboca justo en la Avenida de la Grande Armee que es la calle del Arco del Triunfo, pasando este ya estás en Champs Elysees. Desde el hotel hasta el Arco son unas 6 cuadras, o sea el hotel esta súper bien ubicado. En otros viajes quise volver a ese hotel y nunca pude conseguir lugar, siempre completo, así que, si viajan y lo ven disponible, lo que paguen estará muy bien.

Caminamos hasta el Arco y me encontré con otra Paris. Limpia, con gente alegre caminando por las calles, con comercios abiertos por más que era domingo, un cambio radical. Llegamos a la taquilla del Arco y mi sorpresa fue enorme, cuando, le hice un comentario a Eduardo en castellano sobre el pase que teníamos que comprar, y la señorita que nos iba a atender me respondió amablemente en español, uhhhh algo cambio y demasiado!!! Atrás quedo el recuerdo del viaje del año 1993 en donde nos perdimos en el subte y nadie nos ayudó. Compramos nuestro pase, pero, al Arco no subimos porque eran muchos escalones y estábamos cansados. Dijimos, volvemos en otro momento, pero siempre que pasábamos o llovía o había mucha cola. Algún día subiré!!. El Paris Museum es uno de los dos pases disponibles que hay para hacer visitas en Paris. Me costó 48 Euros por persona por 4 días que era la cantidad de días que nos íbamos a quedar. Este pase es mucho  más económico que el Paris Pass y nos servía perfectamente para la cantidad de sitios que íbamos a visitar.

Ya con nuestros pases en mano nos fuimos a caminar por la Avenida Champs Elysees.Uff que moderna que estaba y que cambiada!! Negocios muy bien puestos y de gran categoría se había abierto en estos años. Entramos a Peugeot que estaba haciendo una exhibición de nuevos autos, llegamos hasta el Lido para ver si el costo de la entrada era accesible, pero no, estaba más arriba de 120 Euros por persona, así que le dijimos chau, hasta la próxima.

Algo importante que hay que saber, que en Paris, se come temprano. Luego de las 9 de la noche no quedan muchos lugares para comer y aunque no estamos acostumbrados a comer tan temprano, tipo 8 de la noche decidimos comer algo e irnos a dormir temprano. Aunque no lo crean encontramos en una galería en Champs Elysees un restaurant que tenía un menú ejecutivo por 16 euros por persona, que te ofrecía 1 plato fuerte y 1 postre. La bebida si bien no estaba incluida no te obligaban a pedirla ya que en las mesas había botellas de agua de cortesía y podías cenar con eso. Así que cenamos en pleno centro de Paris por 32 euros, en ese momento muy accesible.

Luego de la cena, teníamos que caminar como unas 20 cuadras hasta el hotel, teníamos cansancio por el viaje así que decidimos tomar el subte. La Línea 1 recorre toda la avenida y nos queda muy bien para llegar a nuestro hotel por más que eran unas 3  estaciones. Volví a mi trauma del 93 y mis temores, pero, por suerte Eduardo entendió muy bien los carteles de como tomar el metro. Los años lo habían mejorado, con formaciones más nuevas y modernas y algo que me llamo la atención es la doble puerta en algunas estaciones. La doble puerta es, en el andén hay puertas en donde la formación cuando llega a la estación concuerdan y se abren juntas. Tiempo después leí que es para evitar accidentes.

Importantísimo en Paris. Nunca tires el boleto una vez que lo pasas por la maquina a la entrada, una porque en cualquier vuelta de pasillo puede aparecer un guarda que te controla y otro porque en algunas estaciones, se necesita para salir.

Llegamos a la estación Argentine, que está decorada con motivos típicos de nuestro país, si bien no eran más de las 10 de la noche, no había mucho movimiento de personas por la calle, caminamos nuevamente por la diagonal y llegamos a nuestro hotel, solo con ganas de ducharnos e ir a dormir luego de un día lleno de emociones y sobre todo de cansancio.

Al día siguiente fuimos a desayunar y nos encontramos con un buffet bastante abundante en frutas, fiambres, quesos y sobre todo panes de todo tipo.
El día estaba bastante feo y hasta llovizno en algunos momentos. Ese día, estaba planificado tomar Les car rouge, que es el hop on hop of de Paris y como primer parada haríamos el Museo del Louvre. En esa época había dos empresas y esta era la más económica. Sacamos el pase de tres días que incluía el crucero por el Sena. Subimos en la  parada del Arco del triunfo, para lo cual caminamos desde el hotel. La actividad de esa zona un lunes por la mañana era intensa. En las panaderías había cola afuera esperando por los panes y facturas recién hechas, los cafés también tenían sus mesas de afuera llenas de gente no solo tomando café, sino también leyendo libros o diarios. Definitivamente, la zona es muy buena para estar alojado.

Una vez arriba del micro hicimos un cambio de planes y primero dimos la vuelta completa a la ciudad y después bajamos en el Museo. El bus da una vuelta por Arco del triunfo y vuelve por Champs Elysees hasta el Puente Alexandre III y a su paso podes ver el Petit Palais y el Grand Palais, una vez que cruzas ese puente, toma por la Quay D orsay, hasta el Point de l Alma, donde vuelve a cruzar y empieza a transitar por una zona residencial hasta llegar al Trocadero. Ahí podes bajar o bien seguir porque tenes una parada más cerca de la Torre Eiffel. De allí se dirige al Museo de la Armada y el Museo Rodin, volvimos a cruzar por el Puente Alexandre y nos fuimos hasta la Opera,pasando por la Plaza de la Concorde, desde allí llegas al Museo del Louvre, que tiene dos paradas, una en la zona de la pirámide y la otra sobre la Quai Mitterand y bordeando  el Sena llegas hasta Notre Dame, allí da una vueltas y vuelve a tomar la Quay D orsay para pasar por el Museo del mismo nombre y luego cerraríamos el circuito porque volves a pasar por el Arco del Triunfo. Más o menos esta es la ruta. No crean que tengo tan buena memoria, sino que conservo el mapa un tanto roto que te daban cuando subías al micro.

Hicimos toda la vuelta y nos bajamos en la parada del Louvre, la que esta en la Pirámide, entramos sin hacer la cola, porque teníamos nuestro Paris museum. Había muchísima gente pero no era nada imposible de transitar. Recorrimos los principales puntos y agregamos algunas salas que no conocía, como la salas de antigüedades etruscas, griegas y romanas, los departamentos de Obras de arte (joyas, platería, cerámicas, etc.) y por supuesto vimos los clásicos. Aquí les dejo algunas fotos.

Pasamos allí casi todo el día y cuando ya habíamos absorbido todo el arte posible, nos fuimos a tomar nuevamente nuestro bus turístico para irnos a la zona de la Opera, que no pudimos entrar porque estaba cerrada, entonces nos fuimos a caminar por el Boulevard Haussman y por supuesto entramos a las Galerías Lafayette que estaba mucho más linda que antes, recorrimos un poco y encontramos que en un piso de los de abajo había un supermercado con productos típicos y comida que te podías llevar. Luego de  recorrer un poco las galerías, nos fuimos caminando hasta el hotel que era bastante lejos, pero nada más lindo y reconfortante que caminar por esta ciudad. Ah, les muestro una foto de los baños públicos que hay bastante diseminados por la ciudad.

Baños automaticos en la ciudad

Antes de irnos a dormir, cenamos en un restaurant pequeño, porque con todo lo que habíamos andado si entrabamos al hotel, no volvíamos a salir.

Al día siguiente, luego del desayuno, fuimos nuevamente a tomar nuestro bus turístico. Nos bajamos en la parada de Notre Dame para hacer una visita a la catedral y subir a la torre.

Llegamos y caminamos un poco por la plaza que antecede a la Catedral, donde se encuentra el Punto Cero, que es desde donde se empieza a contar las distancias entre Paris y el resto del mundo.

Lamentablemente el año pasado (2019) la catedral sufrió un incendio que la destruyó casi por completo, salvándose muchas obras, por suerte. En este momento está cerrada y en proceso de reconstrucción, pero no se sabe a ciencia cierta cuando lo reabrirá.

El exterior era increíble con muchas figuras que se encontraban a los costados de las puertas de acceso. El interior también te deslumbraba por la altura de los techos abovedados como por los rosetones que eran una marca registrada de la Catedral. En el interior visitamos el área de los tesoros que era una sala a la que podías acceder pagando 2 Euros. Allí podías ver todo lo relacionado con la liturgia, desde los cálices hasta la ropa de las autoridades máximas de la iglesia. También hay recuerdos de la visita de Juan Pablo II a Paris. Una gran cantidad de reliquias, que espero que se hayan podido salvar.

Cuando terminamos la visita a la catedral, salimos y a la vuelta estaba la entrada a las torres. La entrada la teníamos incluida con el Paris Museum y por suerte no había mucha cola, así que entramos rápidamente. Fueron como 400 escalones que se hicieron un poco complicados de subir, pero no imposible. No hay ascensor, así que tómalo en cuenta por si no estás en un buen estado físico. Solo podías visitar una sola torre y el famoso campanario. Lo más interesante, eran las vistas que había de toda la ciudad y sobre todo ver de cerca las famosas gárgolas que tenía. Se podía ver claramente, no solo la torre Eiffel sino que en un buen día llegabas a ver el Sacre Coeur.

La bajada se hizo más fácil y cuando llegamos a tierra firme, nos dedicamos a caminar por los alrededores. Nos habían hablado de una calle muy concurrida llamada Rue de la Huchelle en donde, según los lugareños, se encontraban las mejores creperías y restaurantes de Paris. Había bastante gente sobre todo comprando recuerdos y si bien los crepes eran ricos, no era algo deslumbrante.Volvimos para tomar nuestro bus porque la próxima parada era el Museo D orsay, donde también teníamos la entrada incluida con el pase. Un detalle importante. No permiten entrar con grandes mochilas y las tenes que dejar en unos guardarropas. Para entrar no hicimos colas y fue un alivio porque había bastante gente. El Museo D orsay fue construido dentro de la antigua estación de tren Orsay.

Dentro, podes ver la historia de la transformación de la antigua estación de trenes en este museo que alberga colecciones de arte comprendido entre los años 1848 y 1914. También tiene un  ala dedicada a los impresionistas y post impresionistas.  Un museo que vale la pena ver, no es agobiante para la visita y tranquilamente podes hacerla en 2 o 3 horas, nosotros lo hicimos en casi 2 horas, porque todavía nos faltaba visitar algunas cosas más.

De allí, volvimos a tomar nuestro bus turístico y fuimos a visitar el Museo Rodin. Es un museo chico, con mucho espacio verde que esta en las cercanías de los Inválidos y de la Torre Eiffel.

Volvamos al Museo Rodin, como les dije es un museo pequeño formado por un Palacete y unos jardines muy al estilo francés de más de 3 hectáreas. Entre las obras se puede ver el Pensador  y la Puerta del infierno quizás las más conocidas, como así también, parte de obras mayores que no fueron terminadas y una colección pictórica que fueron regaladas al artista por amigos.

Los Jardines son un tema aparte, porque están sectorizados: una parte para descansar al sol, otra parte con plantas un poco más silvestres, otra zona más boscosa, pero en todo el jardín hay diseminadas obras de Rodin y, en medio de los jardines se destaca una amplia galería vidriada en donde se exponen obra no terminadas del autor. Es un museo que tranquilamente lo podes recorrer en 1 hora y  tenes el plus del jardín donde, si el tiempo lo permite, hacer un descanso al sol.

En ese momento estábamos a media tarde y todavía teníamos que ir a Los Inválidos y  a la Torre a la cual queríamos llegar con tiempo suficiente, porque sabíamos que teníamos que hacer la cola. Así, que caminamos hasta los Inválidos, como teníamos el pase, entramos sin hacer cola, que por cierto era larga. La historia dice que Los Inválidos fue construido por el Luis XIV, para albergar a los soldados heridos o retirados contaran con un lugar en donde se los pueda asistir. Podes visitar la Iglesia que fue dividida en dos porque los reyes no querían ubicarse con los soldados que se alojaban allí. También esta la tumba de Napoleón debajo de la gran cúpula dorada y dentro del complejo se encuentran otras tumbas, no solo de familiares de Napoleón, sino también de personalidades destacadas francesas. Hay un museo de armas y de todo lo concerniente al ejército, lo que hace que la visita se torne un poco pesada si no te gusta lo militar. Para mi punto de vista, con ver la iglesia y la tumba, está bien.

La visita no nos llevó más de una hora y desde allí caminamos nuevamente hasta la Torre Eiffel. Hicimos una cola importante, pero no tan imposible. Sacamos la entrada para subir hasta el último piso, por ascensor. Recorda que podes subir hasta el segundo piso por escalera, pero, si no tenes un buen estado físico, no te lo recomiendo. La subida en el ascensor en ese momento, era bastante rápida (no había que pasar por tanta seguridad como paso en los últimos años), llegas al segundo piso con una muy lindas vistas, para hacer fotos desde todos los ángulos  y con un segundo ascensor subís hasta el tercero: para que se orienten, al segundo piso subís por las patas de la torre y al tercer piso subís por el largo del cuerpo. Ese ascensor es un poco impresionante, porque en más angosto y tiene mayor velocidad, pero, es una muy grata experiencia. Mucha gente sube hasta el segundo piso, porque es más económico, pero, a mi entender, subir al tercero, merece la pena porque si bien temes la misma vista, es mucho más despejada.En el tercer piso tambien tenes una exposicion sobre la construccion de la Torre y un pequeño bar donde podes comprarte una copa de champagne. Aquí les dejo unas cuantas fotos para que vean.

Este fue un día muyyyy largo, así que cuando bajamos de la torre, comimos algo en las cercanías y nos tomamos el subte para ir al hotel a descansar.

Nuestro último día en Paris, amaneció también bastante feo aunque más al medio día se mejoró y luego volvió a ponerse horrible. Por la mañana luego del desayuno tomamos el bus turístico para ir a la Opera y ver la Iglesia de la Madeleine.

La Opera Garnier es un edificio que se destaca en su interior por el lujo de sus vestíbulos decorados en paneles de oro y mosaicos y por supuesto también destaca la imponente escalera de mármol blanco. A la sala no pudimos entrar porque esa noche había función y estaban ensayando ( ufa!!), pero lo que vimos fue interesante.

Salimos de allí y nos fuimos a la Iglesia de la Madeleine, una iglesia con un exterior muy llamativo por el estilo similar a un templo griego. El interior también es muy curioso, porque no está muy decorado y no muy iluminado. Lo que se destaca es la escultura de la Madeleine, además de su grandeza, es lo más iluminado que tiene el templo.

Ya era casi el medio día y nos tomamos nuestro bus y bajamos en el Louvre para sacarnos algunas fotos en la pirámide porque había salido el sol, desde allí nos fuimos caminando y pasamos por la zona de Les Halles, una zona que se caracteriza por los pequeños restaurantes y por el gran parque Nelson Mandela.

Ahí comimos algo rápido y nos fuimos a visitar el Centro Pompidour que alberga colecciones de arte moderno y contemporáneo, una biblioteca popular y un centro de investigación musical. Es un edificio de construcción extravagante ya que su entrada está hecha con tuberías, escaleras mecánicas y ascensores, pintados en colores llamativos y brillantes. Adentro hay todo tipo de obras modernas, para mi gusto un tanto raras, pero interesantes. Les dejo unas fotos para que aprecien el lugar.

Hicimos esta visita corta porque no somos muy amantes del arte moderno y porque había que trasladarse hasta la otra punta de la ciudad porque nos quedaba ir a Montmartre. Para ir allí teníamos que ir en subte, caminamos hasta la estación de Les Halles y como no sabíamos bien como llegar hasta Montmartre, Eduardo  se puso a averiguar con la persona de Atención al cliente de la boletería. Sinceramente, pensé que no iba a sacar nada en claro, sobre todo porque se hablaba en inglés, pero mi sorpresa fue grande cuando le dio un folleto, le explico bien y encima de todo se rieron vaya a saber por qué. Ahí confirme mi teoría, que los franceses habían cambiado para bien.

Volvamos. Tomamos el subte e hicimos las combinaciones que nos había dicho y llegamos a Pigalle. De allí había que tomar el monorriel, pero no lo encontramos, así que subimos por escalera previa parada en la mitad porque costo mucho subir. Lo primero que hicimos fue la visita a la Iglesia del Sacre Coeur, en donde y como siempre había mucha gente orando o simplemente caminando por su interior. Afuera, en las escalinatas también muchísima gente sacando fotos de las fantásticas vistas que hay desde allí.

Luego caminamos hacia la zona de la plaza que es el centro neurálgico del barrio, donde se encuentran los negocios de recuerdos y los pintores que por unos euros te hacen tu retrato. Hay que mirar muy bien las obras que hay expuestas porque algunas son verdaderas obras de arte de pintores desconocidos. No dejen de visitar este barrio, se van a sorprender con lo hermoso y colorido que es.

Para bajar si encontramos el monorriel, así que lo tomamos para luego al llegar a Pigalle teníamos que tomar el subte porque nos quedaba por hacer el crucero por el Sena. Una cosa importante con el monorriel. El boleto que compras es válido solo para ese viaje, no es como los otros que el boleto simple te sirve para viajar por una hora, tómalo en cuenta porque si lo queres usar al bajar del monorriel, no te va a habilitar el molinete.

El viaje hasta la zona del Puente de las Almas que era donde teníamos que tomar el barco, se hizo un poco largo, porque era hora pico y estábamos un poco lejos. Cuando íbamos a salir de la estación se largó a llover torrencialmente y nos tuvimos que quedar adentro del subte hasta que paro. Hicimos el crucero, pero no era un buen día, porque si bien había parado la lluvia fuerte, durante casi todo el trayecto llovizno. Van a ver que en las fotos hay gotas de lluvia y el cielo horrible. Había que hacerlo porque era nuestro último día en Paris. Como les comente en el post anterior en este crucero se recorre el Sena desde casi los pies de la Torre Eiffel hasta la isla de Saint Louise. En este caso, había audioguias en varios idiomas que te iba explicando lo que se veía: Los Inválidos, La Consergerie, el Museo D orsay, Notre Dame, el Louvre, etc. Es un paseo agradable para ver Paris desde otro punto. A mí me gusto más este paseo diurno, que el nocturno, porque podías apreciar de otra manera la ciudad.

Luego de una hora de crucero bajamos y nos fuimos a sacar unas fotos a la torre, las ultimas de esta etapa. Aquí se las dejo para que vean lo feo que estaba el cielo, pero la torre se veía hermosa.

Esta etapa llega a su fin. Al día siguiente nos tomábamos un avión para ir a Venecia. Antes, les cuento como fuimos al aeropuerto. Se acuerdan a la ida habíamos tomado el micro de Air France?, bueno, al regreso decidimos tomarnos el subte. Nos fue bárbaro!!!  Nos tomamos el metro hasta la estación Gare du Nord y desde allí nos tomamos el Rer hasta el aeropuerto, con un mismo boleto hicimos los dos tramos, llegamos en más o menos 40 minutos y gastamos unos 10 euros cada uno. Aquí también les dejo unas fotos del aeropuerto. Noten los lugares para descansar que hay.

Paris tendrá otras dos partes más. El próximo será nuestro viaje del 2012 que fue un poco más corto y con lugares más selectivos.

Los espero la próxima semana.!