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UNA CIUDAD DOS CONTINENTES: ESTAMBUL. pARTE 3.

Llegamos a nuestro tercer día completo en Estambul. Como siempre luego de un excelente desayuno en el Hotel, partimos mas o menos temprano, tampoco hay que madrugar tanto en vacaciones!!!.

Ese dia estaba previsto la Mezquita Azul, La Torre de Gálata y lo que se presentara en ese momento.

Como ya les dije, cuando uno habla de Estambul, mas alla de sus novelas, se nos aparecen como 3 imágenes: Santa Sofia, Gran Bazar y la Mezquita Azul, nuestra visita del día.

Hagamos un poco de historia. La Mezquita Azul o Blue Mosque o Mezquita del Sultán Ahmet, fue construida durante el sultanato del este ultimo( Ahmet I) entre los años 1603 y 1617. Es la mas grande y fastuosa de la ciudad y fue construida por un discípulo de Mimar Sinan ( famosísimo constructor que entre otras cosas hizo la Mezquita de Suleyman). El Sultán Ahmet subió al trono a los catorce años y murió a los veintiocho unas pocas semanas después de haberla inaugurado. El lugar que se eligió para la construcción fue el centro de la ciudad, donde se encontraba el antiguo hipódromo romano, muy cerca del Palacio Topkapi. Los materiales elegidos son excelentes y la decoración soberbia. Se utilizaron 21000 azulejos que fueron hechos en Izmir, las alfombras de cientos de metros fueron tejidas en los telares imperiales y los cristales de las lamparas de aceite fueron traídas del extranjero.
La particularidad de esta mezquita es que es la única de Estambul que posee seis minaretes. Según la historia, cuando el Sultán Ahmet vio los planos de la obra, le pidió al constructor que agregara el 6to minarete, ya que quería que su mezquita pasara a la historia por su importancia. El constructor le dijo que era imposible, por que La Meca tenia seis minaretes y la mezquita no podía igualarla. Ahmet dijo, no importa, financio el séptimo minarete de La Meca pero mi mezquita va a tener seis. Cierto o no, la historia pinta el poder que tenían los sultanes en esa época.

Hay cuatro de los famosos y controversiales minaretes ( los de las esquinas) que cuentan con tres balcones y los otros dos ( los del patio) solo cuentan con dos balcones.

Como el arquitecto no pudo darle a la obra un concepto nuevo en cuanto a la construcción , se lo dio con la decoración. Se la conoce como Mezquita Azul por el color azul vivo y verde de los mosaicos que decoran la parte superior y las cúpulas, con diseños de ramas, hojas, flores de lis, tulipanes, rosas, claveles, jacintos, flores de granada, ramos de uvas, cipreses y arboles diversos.

Hay doscientas sesenta ventanas y lamentablemente los vidrios no son los originales pero están decorados exquisitamente. Adentro de la mezquita y sobre la parte izquierda se encuentra la galería imperial, lugar donde rezaba el sultán. Las caligrafías que rodean la cupula, las semicupulas y las columnas contienen versículos coránicos y sentencias del profeta Mahoma. En las otras tres paredes están las galerías en donde rezan las mujeres.

Nosotros entramos por una de las puertas del costado que da al antiguo hipódromo. Como no era hora de rezo, pudimos entrar haciendo solo una fila bastante corta. A la mezquita en si, se entra por un costado en donde te revisan a ver si contas con todos los requerimientos para la visita. Les recuerdo: la mujeres deben tener al cabeza cubierta, no tener shorts o minifaldas y los hombres no pueden ir con bermudas. Ambos deben entrar descalzos. No te preocupes, si no tenes con que cubrirte, te dan como un pareo para que te pongas y luego a la salida lo devolves. También te daban una bolsa para poner tus zapatos, y a diferencia de otras mezquitas los llevas con vos, pudiéndolos dejar adentro en un “zapatero” que se encuentra a disposición. Bajo ningún concepto, los dejes en el suelo, porque te van a llamar la atención. Cuando entramos lo que mas me llamo la atención son los colores de los azulejos y la riqueza de la alfombra. Nunca había entrado en una mezquita y me parecía que pisar esa alfombra por la que habían pasado millones de persona, me iba a dar asco, pero no, muchísima limpieza, mucha gente pasando los aspiradores para dejarla impoluta.

Había algunos voluntarios ( hombres) que te explicaban la historia y los datos que mas arriba les conté de manera gratuita, así que, si los ven, no duden de acercarse. Yo encontré un señor que lo hacia en español, pero también había otros que lo hacían en ingles. Resulta un lugar muy acogedor y seguramente en el momento del rezo debe ser imponente. Si bien se podía visitar todo, había algunos sectores reservados para el rezo.

Cuando salimos, utilizamos la misma salida que daba a la antigua plaza del Hipódromo, hoy llamada Plaza Sultán Ahmet, que es el corazon turístico de la ciudad: de un lado Santa Sofia, del otro Mezquita Azul. Al costado de esta plaza esta la zona del antiguo Hipódromo que, durante la época bizantina se utilizaba como lugar de protesta. Nosotros encontramos una pequeña manifestación, muy pacifica. En la época de los sultanes esta zona se usaba para celebrar fiestas, bodas imperiales y los mercados. En esta zona quedo el Obelisco Egipcio, que es el monumento mas antiguo de la ciudad. Data del siglo XV ac y fue traído directamente del templo de Amón de Kanak en Luxor por el emperador Bizantino Teodosio. Esta hecho de granito rosa y pesa 300 toneladas. Otros monumentos que encontras en la zona son: la Columna Serpentina, que fue trasladada desde el tempo de Apolos en Delfos por Constantino. Simboliza la victoria de las ciudades griegas contra los Persas en Platea. Originalmente era una espiral con tres serpientes entrelazadas en cuyas cabezas se hallaba una gran caldera de oro, pero, con la conquista de los otomanos fue desapareciendo por partes. Actualmente se exponen en el Museo arqueológico de Estambul ( en uno de los costados de la zona).La Columna de Constantino, en la parte sur del hipódromo, construida por Constantino VII. Es de piedra muy tosca y fue recubierta en cobre y bronce. La Fuente Alemana. Es el mas nuevo monumento del hipódromo. Donado por el Kaiser para agradecer la hospitalidad durante la visita a Estambul en 1898.Ocho columnas soportan una cúpula de mosaicos de oro encima de la fuente que lleva los monogramas del emperador y del sultán.

Luego de pasar por esta zona muy rica en historia y tan contrastante, nos tomamos el tranvía hasta Bacsilar y desde allí el metro para bajarnos en Plaza Taksim. Fue muy fácil viajar por ese medio de transporte, porque las indicaciones están en ingles. En las estaciones de metro, si vas con equipaje contundente le pasan el detector de metales. No se si les comente como se viaja en el transporte publico. Hay una tarjeta llamada Istambulcard, que es el equivalente a nuestra tarjeta sube. Se puede comprar en cualquier kiosco o en maquinas que hay en el aeropuerto. Para la carga, hay maquinas a la entrada de cada parada de tranvía o del metro en donde pones el dinero, acercas la tarjeta y listo. Lo bueno, es que con esa tarjeta podes utilizar, el metro, el tren, el autobús, el tranvía y hasta podes pagar los baños públicos. Es muy practica.

Volvamos a Taksim. Esta zona es la conocida como nueva ciudad. El hotelero nos dijo, todo ocurre en Taksim, nosotros tenemos lo histórico, ellos el resto de la diversión y entretenimiento. Aquí se encuentran numerosas iglesias y sinagogas. Luego de la toma por parte de los otomanos esta zona se convirtió en el barrio residencial de los comerciantes y embajadores europeos.

Una vez que bajamos del metro, caminamos por la Plaza de Taksim, una zona muy animada. Esta situada en una zona de oficinas y calles comerciales y recibe el nombre de un edificio que se encuentra en la entrada de la calle Istiklal, que era un deposito para almacenar el agua procedente del bosque de Belgrado para distribuirla a los diferentes barrios. Esta plaza ha sido durante muchos años el escenario de manifestaciones y encuentros públicos. En el medio de la plaza esta el monumento de la Republica, que simboliza la guerra de la independencia y la fundación de la Republica Turca.

Dimos una vuelta por los alrededores de la plaza y vimos por afuera el Centro Cultural Ataturk que contiene una sala de concierto, cines y sala de exposiciones. Desde una de las esquinas de la Plaza, nace la calle Istiklal. Une la Plaza con el Túnel. Es una calle peatonal donde encontras no solo muchísima gente, sino locales comerciales, restaurantes, consulados. Son alrededor de 20 cuadras donde vas a encontrar de todo y para todos los gustos. Un muy buen lugar para compras, sobre todo porque tiene precios muy accesibles. Otra característica de esta calle es que entre la Plaza de Taksim y el Tunel corre un tranvía histórico. Es muy común que vayas caminando y sientas la campana que toca avisándote que te tenes que correr si o si. Caminamos por toda esta calle, hicimos algunas compras , pasamos por el Túnel que comunica el barrio de Gálata con Beyoglu. El funicular que corre allí une estos dos puntos en tan solo 2 minutos.

Al final de la calle Istiklal y luego de pasar por un montos de negocios que venden cerámicas, lamparas turcas y artesanías en general, llegamos a la Torre de Gálata. Es un torre de 60 mts de altura , que se eleva encima de la colina del mismo nombre. La visita resulta imprescindible por las magnificas vistas panorámicas de la ciudad, del Bósforo, el Mar de Mármara y el famoso Cuerno de Oro. Por suerte no tuvimos que hacer cola afuera, solo adentro. Esta torre durante la época otomana fue utilizada como prisión para encarcelar a los prisioneros de guerra y también se la uso como observatorio.

La historia dice que desde allí se produjo el primer vuelo de un hombre sin motor, uniendo esta torre con el distrito de Uskudar. Al mirador se accede a través de una escalera de 140 escalones o bien por ascensor. Cuando llegamos a la cima descubrimos una de las mejores vistas que hayamos visto Como no se las puedo describir con palabras les dejo una fotos.

Allí arriba mas allá de las vistas no hay nada para hacer. Hay una linda confitería en donde por un precio accesible tomamos una merienda. Una vez que bajamos, seguimos caminando hasta nuestro siguiente destino que era el Bazar Egipcio o Bazar de las Especias.

Recibe el nombre de Bazar egipcio porque en este lugar se vendían, en la época otomana, las especias que se traían desde Egipto. Esta ubicado frente al muelle de Eminonu, y frente al puente de Gálata. Hay 6 puertas y como en el Gran Bazar, tenes muchas calles internas, pero, no es tan grande como este ultimo. Lo primero que te llama la atención al entrar son los aromas y colores que tienen los puestos. También como en el Gran Bazar hay que regatear, pero, podes comprar allí sin problemas porque los precios son similares a los que encontras en la calle. Fíjate que vas a ver que las especias te las pueden vender en paquetes como para regalar o bien sueltas. Consejo, compralas sueltas y cuando llegas las fraccionas para regalar, son mas frescas. Te las envuelven al vacio y podes comprar la cantidad que vos quieras. Anda con paciencia porque los vendedores son muy ansiosos y quieren que les compres solo a ellos y a veces se hace un poco tedioso caminar y al mismo tiempo huir de los vendedores fogosos. No te preocupes si no hablas ingles, siempre vas a encontrar a alguno que hable español o como en nuestro caso, un vendedor que conocía nuestro barrio en Argentina.
No solo vas a encontrar especias allí, también se pueden comprar alimentos como pastirma ( carne de ternera curada con especias), quesos mermeladas, frutos secos, delicias turcas, perfumes orientales etc. etc. Merece la pena pasarte una tarde disfrutando de la atmosfera. También hay lugares donde tomar un rico te con pastas dulces.

Nos fuimos de alli con una gran cantidad de bolsas con especias y ya casi era de noche. Salimos por la misma puerta que entramos y nos tomamos en tranvía en Eminonu con destino a la Plaza de Sultanahmet y caminamos hasta el hotel. Por la noche, cenamos en un restaurant ubicado cerca de la Cisterna Basílica. Si bien caminamos un poco, estábamos muy cansados como para ir a otro lugar.

Al día siguiente era nuestro ultimo día y teníamos previsto tomarnos un barco y llegar hasta Uskudar, pero eso se los cuento la próxima semana.

Nos vemos!!

Una ciudad, dos continentes: estambul

Como ya les conté , Estambul es la ciudad que elegí para que conozcan estos próximos post.

Este viaje fue en el año 2015 en donde me quede solo cinco días completos.

En el post anterior les conte la visita que hice a Topkapi, sus jardines y a la Cisterna Basílica. Este segundo día traerá otra de las maravillas de la ciudad. Santa Sofia de Constantinopla o Hagia Sophia simplemente.

Nuestro segundo día completo en Estambul amaneció también soleado por suerte. Ya estábamos en nuestra nueva habitación del hotel mucho mas grande y con nuestras delicias turcas a la orden. Ese día luego del desayuno salimos hacia la mística iglesia, mezquita, o museo según el correr de los años, hoy , volvió a ser mezquita.
Cuando llegamos había cola para poder entrar, pero, se movía bastante rápido. Pagamos la entrada unos 9dolares y si querías sacar la audio guía tenias que pagar aparte unos mas o menos 3 dólares. Es aconsejable para entender un poco mas el significado del lugar. Santa Sofia se considera la obra mas grande y sagrada de la época Bizantina. Fue utilizada como iglesia durante 916 años, desde su construcción en el año 537 hasta el día de la conquista de Estambul en 1453. Desde esa fecha hasta el año 1934 se la utilizo como mezquita y sus mosaicos fueron cubiertos. Por orden de Ataturk, fundador de la republica Turca, en febrero de 1935 y luego de sacar a luz los mosaicos bizantinos que habían sido cubiertos, se inaugura como museo. Fue también la primera construcción de base cuadrada que esta cubierta por una cúpula central y dos pequeñas semicupulas. La iglesia contiene una gran colección de reliquias de santos y, durante la época islámica se agregaron detalles arquitectónicos propios como un nicho semicircular (mihrab) que indica la dirección hacia La Meca, el mimbar, que es una plataforma elevada donde el imán sube a dar los sermones y por ultimo se agregaron cuatro minaretes. Lo imperdible es el mosaico que esta justo encima de la Puerta Imperial que representa a Jesucristo con un emperador arrodillado a sus pies. Una vez que pasas esta puerta encontras dos urnas que fueron incorporadas en la época del Sultán Murat II  para que los fieles pudieran llevar a cabo sus abluciones. Un poco más a la izquierda hay un curioso quiosco elevado y rodeado con una celosía, el cual fue instalado en el siglo XIX para que el sultán pudiera asistir a los rezos sin ser visto. Al mirar hacia arriba, uno de los detalles que primero llaman la atención son cuatro medallones grandes  con su hermosa muestra de caligrafía árabe que son del siglo XIX .

Hacia un costado tenes el acceso a la planta superior en donde podes admirar en todo su esplendor el edificio. Además hay una seriede mosaicos bizantinos que son dignos de ver, aunque la mayoría no están completos.

Creo que mas que tanta palabra, les dejo unas imágenes para que vean lo esplendorosa obra.

Los jardines, si bien son simples, podes recorrerlos y ver algunas obras escultóricas diseminadas por el. también hay un bar y un lugar donde comprar recuerdos.

Una vez que terminamos la visita, caminamos hasta llegar al Gran Bazar. Cuando escuchamos hablar de Estambul, una de las primeras cosas que se nos viene a la mente es el Gran Bazar ( Kapali Carsi en turco). Que les puedo decir de este lugar!! Primero, hay que ir con mucha paciencia, porque suele haber mucha gente, segundo, es muy grande y hay que tomar en cuenta la puerta por la que entras para tratar de salir por la misma, tercero, saber decir que no, porque los vendedores suelen ser muy insistentes y te pueden correr por varios metros para venderte sus productos. y por ultimo, no entusiasmarte y comprar todo lo que veas: en muchos lugares de los alrededores vas a encontrar el mismo producto, mucho mas barato.

Como les conté es un lugar muy grande, ocupa unas 35 hectáreas cuenta con 80 calles. Hay 18 puertas, pero se destacan 2, la puerta Nuriosmaniye que encima tiene un escudo con una pistola , un libro y la bandera y la puerta de Bayazit que tiene el monograma del Sultán Apdulmecid y la inscripción ” Dios quiere al que hace negocios”. Dentro del bazar hay siete fuentes, un pozo, una mezquita y doce capillas.

Vas a encontrar para comprar, narguiles, cerámicas, objetos de cobre, ónice, oro, tazas de café, telas, etc. Si decidís comprar allí, recorda el regateo, es sencillamente necesario.

Pasamos un largo rato recorriendo las instalaciones y sobre todo los alrededores, en donde encontras todo tipo de telas, objetos de diseño, alhajas, mucho oro, mucha gente, mucho trafico. La paciencia es moneda corriente en este lugar.

Por la tarde salimos a la zona de Eminonu, en donde había unos barcos muy curiosos que te vendían sándwich de pescado al paso. Les dejo aquí unas fotos para que vean.

El dia termino con un paseo por el Bósforo. Fue fácil, fuimos hasta la terminal de barcos y ahí compramos el boleto para el viaje. El Bósforo es un estrecho que conecta el Mar Negro con el Mar de Mármara y separa Estambul en dos partes, la europea y la asiática. Para cruzar el estrecho hay dos puentes: el Bogazici y el Fatih Sultan Mehmed. Ambos tienen una longitud similar de algo mas de un kilometro. El recorrido dura 1 hora aproximadamente y durante el recorrido, ves varios palacios como por ejemplo Bylerbeyi, Ciragan y Dolmabahce. El barco primero se concentra en los edificios históricos que hay sobre la margen asiática y luego sobre la europea. El cruce hacia la orilla contraria se hace cuando llega al segundo puente, donde también se puede ver la Fortaleza de Rumeli Hisar, que es un castillo construido en el siglo XVI para prevenir que la flota bizantina cruzara el estrecho. Particularmente mucho no me gusto el paseo, si bien se ven esos edificios y la postal es muy linda, podría haber empleado esa hora de recorrido en otra atracción. Son gustos personales.

A nuestro regreso, volvimos al puerto de Kabatah y desde alli tomamos el tranvia hasta la Plaza de Sultanahmet y luego caminamos hasta el hotel como hicimos siempre. Esa noche cenamos en el restaurant famoso que estaba en la galería que cruzábamos todos los días para ir a la plaza. Se llama Mesale y es un restaurant típico turco por lo tanto no te van a servir bebidas alcohólicas. Comes muy bien y rico disfrutando de un buen espectáculo de música y baile turco. Luego de la cena nos fuimos a descansar. Al día siguiente nos tocaría visitar el otro icono de la ciudad. La Mezquita Azul.

Esto lo veremos en el proximo post. Nos vemos!!!

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BIN BIR GECE

Merhaba arkadaslar!! Nasilsin?….

No, no me volví loca, ni me golpee la cabeza, ni me insole. Es parte de la introducción de nuestro destino de la semana. Turquía!.

La traducción del titulo, seria Mil y una noches y esta referido a la novela que en el año 2015, llego a Argentina y que sirvió para abrir un mercado increíble, no solo a nivel entretenimiento, sino también al turístico.

Les cuento brevemente: En ese año, el canal de televisión 13 de Argentina empezó a emitir esta novela, la cual, había tenido un éxito tremendo en Chile. Y aquí fue furor!, tanto, que el canal de la competencia empezó a emitir Fatmagul y así llegaron las novelas provenientes de ese pais a copar la televisión Argentina. Este movimiento continua hasta nuestros días, porque las novelas turcas tienen muchísima aceptación. Se están emitiendo muchas casi en simultaneo con Turquía, y se formaron grupos de Facebook en donde podes ver tanto las novelas actuales, como las viejas. Uff. una gran movida, de la cual no quede exenta!!. Háganme caso, vean alguna novela turca y después me cuentan si no quedan atrapados. Si quieren por privado les puedo recomendar unas cuantas!!

Bueno arkadaslar (amigos), Empecemos con lo turístico propiamente dicho.

En los años noventa, casi ingresando a los dos mil, llego a mis manos un folleto de un operador que promocionaba un tour por Turquía de 1 semana. Me entusiasmo muchísimo, pero, en ese momento tenia muy pocos días de vacaciones y consultándolo con una vendedora muy experimentada, me dijo que era mucho viaje para tan pocos días y que por ahí convenía dejarlo para mas adelante cuando pudiera combinarlo con otro destino.

Así fue, pasaron mas de 15 años, hasta que nos decidimos a hacer este viaje, entusiasmados por la novela que estábamos viendo. Queríamos tocar con nuestras manos, todos los hermosos lugares que mostraban.

Este viaje se combino con Bruselas, Paris y Londres y como no sabíamos bien como nos íbamos a sentir y manejar, solo nos quedamos 5 días completos. Después de haber estado ahí, les digo que son pocos.

Nos dedicamos solamente a Estambul, siempre pensando que, si nos gustaba íbamos a volver próximamente. Fue así, volvimos en 2018, por mucho mas tiempo, pero ese, será otro post.

Estambul se ha desarrollado como una gran metrópolis, debido a su situación geográfica privilegiada, ya que es la única ciudad del mundo ubicada entre dos continentes. En la parte Europea se encuentran las oficinas y los centros comerciales, mientras que en la parte asiática se hallan las zonas residenciales. Estambul se sitúa a lo largo del estrecho del Bósforo, que une el mar de Mármara con el Mar Negro y, este estrecho, separa la parte asiática de la europea. Además, una ría de siete kilómetros llamada el Cuerno de Oro, divide en dos partes a la parte europea de la ciudad. Estambul fue conocida como Bizancio en honor a su fundador y durante el reinado del emperador Constantino el Grande paso a llamarse Constantinopla ( la ciudad de Constantino). Tras la conquista por parte de los otomanos se convirtió en Estambul llegando a ser una de las ciudades mas grandes y pobladas de Europa. Es una ciudad donde coinciden oriente y occidente, Asia y Europa, cristiandad e islam. Es única por sus maravillas naturales, como el Bósforo , el Cuerno de Oro y las Islas Príncipes, entre otras.

No les voy a contar nada del aeropuerto de Estambul, porque quedo obsoleto, ya tienen uno nuevo ( que espero conocer pronto), pero, el viejo era Espectacular!. Esa vez, había reservado un hotel en Sultanahmet que nos daban por cortesía un traslado, así que lo aprovechamos, sobre todo porque no sabíamos a ciencia cierta si nos íbamos a manejar bien con el idioma.

Cuando bajamos del avión teníamos que hacer aduana, recoger el equipaje y encontrarnos con nuestro trasladista.

La aduana fue muy rápida, a pesar de que había mucha gente y fueron muy amables, hablaban ingles y si no entendías, no importa, con señas se hacían entender. Recogimos el equipaje y cuando salimos, guauu, un mundo de gente esperando a pasajeros. Una cosa muy importante, los turcos son muy ruidosos, hablan muy fuerte y parecen enojados, pero no es así, es su forma de expresarse. Encontramos a nuestro guía con un cartel, le indico a Eduardo donde estaban los cajeros automáticos para sacar dinero y fuimos hasta el estacionamiento a buscar el auto para que nos lleve al hotel. Importante, no cambien dinero en su pais, porque por lo menos en Estambul, hay muchisimos cajeros automaticos de donde retirar liras turcas y asi evitar que te sobren.

Habíamos llegado en un vuelo de Iberia provenientes de Madrid mas o menos a las 16 hs de un domingo del mes de mayo. Tardamos una hora en salir del aeropuerto así que había mucho trafico hacia la ciudad. El viejo aeropuerto Ataturk estaba como a media hora del hotel Sultans Royal ubicado en Sultanahmet. Era época de elecciones presidenciales y todo el camino estaba adornado con banderines naranjas, y de otros colores, que pertenecían a diferentes partidos políticos. Me asombro mucho, la cantidad de espacios verdes que se veían a los costados del camino y la gran humareda que había. El chofer nos conto que los domingos las familias hacían barbacoas o asados en los parques que empezaban muy temprano y se extendían hasta casi la noche. Es como una gran celebración familiar. No les puedo contar como nos quedo la ropa llena de olor a barbacoa!!

Cuando hice la investigación de donde alojarnos se me presento la duda. Muchos decían que la mejor zona para alojarse es Sultanahmet, mientras que otros decían que era mejor la zona de Taksim. Elegí Sultanhmet, sencillamente porque es allí el centro histórico, donde esta casi todo lo que tenes que ver en una primer visita. En el caso de Taksim seria como la parte moderna de ciudad, muy bello lugar y muy recomendable para alojarte. Cualquiera de los dos que elijas va a estar bien.

El hotel, esta ubicado en una calle en subida y muy angosta, cerca de la Mezquita Azul y de Santa Sofia. Muy bien ubicado, muy agradable, dentro de todo económico y con un personal muy atento y dispuesto a ayudarte en todo.

Llegamos y el encargado nos dice que, esa noche nos tenia que dar una habitación de las económicas, porque había un problema con la que teníamos reservada y que iba a estar disponible al día siguiente. Nos pidió que no deshiciéramos el equipaje, que ellos se iban a ocupar de todo . La habitación de esa noche, estaba en planta baja y daba a la calle. Era muy pequeña, pero bien arreglada, solo había lugar para la cama, una silla y nada mas. El baño era muy moderno ,tenia frigobar y sobre todo delicias turcas. Todo hotel que se precie en Turquía siempre tendrá en sus habitaciones un plato con esas golosinas. Por cierto, con el encargado del hotel, nos entendimos en ingles, nos dio un montón de material turístico y nos indico como ir a los principales lugares. Además nos dio una Istambulkart que es la tarjeta para poder viajar en los medios de transporte. Ya les contare como se usa. Un gesto muy apreciado.

Esa tarde/noche lo único que hicimos fue salir a comer. Tomamos nuestro mapa, nos persignamos y allí fuimos. El barrio no es peligroso para nada, solo hay que ir con cuidado como en toda ciudad del mundo. En el caso de Sultanahmet, al tener tantas subidas y bajadas, es conveniente tener un camino señalado en el mapa hasta conocer bien, para no perderse. Nosotros subimos por una calle, caminamos 2 cuadras y nos encontramos con una galería, la cual cruzabas y ya estabas al costado de la Plaza Sultanahmet que separa a la Mezquita Azul de Santa Sofia. Lo primero que hicimos, fue entrar en el patio de la Mezquita, porque ya era tarde para visitarla, sacamos unas fotos , salimos por una puerta lateral y nos encontramos con la plaza que tiene los restos del hipódromo.

Allí hay algunos locales de artesanías. Entren, miren y sobre todo regateen los precios, hay muy buena calidad de cosas, sobre todo cerámicas, lamparas y recuerdos. Caminamos sin rumbo fijo y llegamos a una calle que tenia un montón de restaurantes en las azoteas. Estambul es muy famoso por sus restaurantes en las alturas, donde hay hermosas vistas de la ciudad. Eso si, prepárate porque seguramente vas a tener que subir escaleras. Son pocos los lugares que cuentan con ascensor, sobre todo en esta parte de la ciudad. Ahí comimos un plato que, no recuerdo como se llamaba, pero contenía un poco de cada comida típica .Muy rico, pero un poco picante. Recomendación: consulten siempre si tiene picante, porque la comida suele estar muy condimentada, sobre todo en los restaurantes que venden comida típica.

Estábamos disfrutando de una cena muy agradable, cuando empezó el llamado a la oración. Aquí les dejo un videíto, que no tiene buena imagen, pero es ilustrativo.

Después de cenar salimos a caminar un poco, pasamos por la Divan Yolu cadesi (calle) que con el transcurso de los días se convirtió en nuestra guía de viajes. Es una calle que esta al costado de la Mezquita y Santa Sofia y es por donde corre el tranvía, un gran y útil medio de transporte. En el podes llegar a cualquier lugar turístico de la ciudad. Por esa calle caminamos un rato mirando las vidrieras en su mayoría de comida y sobre todo de lamparas y adornos turcos. Como ya era de noche y no se veía tanta gente, decidimos volver al hotel.

Hicimos el camino que creíamos que era el correcto, pero, parece que doblamos mal por una calle que no era y desembocamos en una zona no muy linda y un tanto oscura. Volvimos sobre nuestros pasos y preguntamos a unos guías donde quedaba el hotel Sultans y nadie lo conocía. La verdad me puse un tanto tensa, porque las calles son muy serpenteantes y en un momento te podes ir al lado contrario de donde queres ir. Nos calmamos un poco, volvimos por nuestros pasos y ahí descubrimos que cruzamos por una puerta que no era la de la galería que teníamos que pasar. Uff. ..le encontramos y cruzamos Nos desoriento por que los locales estaban cerrados y solo funcionaba el restaurant con show. Llegamos al hotel, sanos y salvos, nos fuimos a acostar porque estábamos muy cansados. Eran mas o menos las cinco de la mañana, cuando nos despierta el llamado a oración! Dios mío!!, que susto!, No estábamos preparados para eso. Durante la estadía, creo que fue el único que escuche, los días siguientes es como que te acostumbras y no los escuchas.

No crean que nos quedamos mucho tiempo despiertos! ja ja. nos dimos vuelta y dormimos un rato mas. A eso de las 8 fuimos a desayunar, porque ese día teníamos previsto ir a Topkapi Sarayi y había que llegar lo mas temprano posible. Que les puedo decir del desayuno!. Lo primero era el lugar donde se servía. Era como un patio cubierto con un techo con unos vidrios decorados y muy coloridos. En cuanto al servicio… excelente!. Encontrabas de todo, desde ensaladas, panes, frutas, fiambres, hasta comidas turcas que no supimos que eran pero se veían riquísimas. Todo tipo de tes, café normal y café turco. Todo delicioso y sobre todo, la gente muy amable y atenta!. siempre preguntando si necesitabas algo, o dispuesta a ayudarte. La comunicación era en ingles, pero como te dije mas arriba, no te preocupes si no lo hablas, se hacen entender igual.

Luego de un desayuno bien completo, salimos a descubrir la ciudad. Con la luz del día todo se veía mucho mas lindo y alegre. A medida que ibas pasando por las casa, negocios y hoteles te sorprendía con que alegría la gente encaraba sus tareas.

Llegamos a Topkapi Sarayi. Todo el mundo decía que había que llegar muy temprano a la mañana porque después se llenaba de gente y era casi imposible disfrutarlo. Así fue, llegamos como a las 10 de la mañana. Lo primero que ves antes de entrar es la fuente publica construida por el sultán Ahmet III, este es un distintivo del palacio.

La entrada principal es por la puerta conocida con el nombre de la puerta del Sultan Fatih Mehmed. Allí vemos un primer patio largo donde teníamos que comprar la entrada, para lo cual, nos fuimos a las taquillas automáticas que había. Podías comprar con tarjeta de crédito y había algunas que aceptaban efectivo. La entrada nos costo mas o menos unos 15 dólares pero era solo para el Palacio. Si queres visitar el Harem, tenes que comprar la entrada adentro, justo, al costado de la entrada y el costo es de unos 8 dolares.

Les cuento un poco que es el Topkapi Sarayi. En el año 1465 Mehmed el Conquistador, ordeno la construcción de un palacio para su residencia y que funcionaria como “sede de gobierno” El lugar elegido fue la colina entre el Mar de Mármara y el Cuerno de Oro, que era un punto estratégico, donde se podía ver el movimiento de los barcos. Los sucesivos sultanes fueron modificando el palacio y podes reconocer estas modificaciones por las Tugras ( sellos imperiales de los monarcas) que hay en algún lugar del edificio. Topkapi Saray significa El Palacio de la Puerta de los Cañones, Los edificios principales, ocupan una superficie de 600.000mts2. El resto del complejo esta formado por un inmenso jardín que hoy en día es publico que y se llama Gulhane, huertas, campos de juego y pabellones. En el año 1853 el sultán Abdulmecid se instalo en el palacio Domabahce, que fue el primer palacio de estilo Europeo en Estambul.

El Palacio cuenta con una de las colecciones mas ricas del mundo . Según los archivos hay 65000 piezas pero, solo el 10% son las que se exhiben por falta de lugar. La mayor parte de los edificios sufrieron daños durante los siglos XVI y XVII por los incendios y los terremotos, siendo restaurados y es por eso que vemos diferentes estilos de construcción.
Aquí les dejo un plano para que vean como se compone el Palacio.

Una vez que atravesas la puerta y entras en el Palacio, sobre la izquierda vas a ver la Iglesia de Santa Irene, que fue dedicada a la diosa Afrodita. Antes que se construyera Santa Sofia era el santuario mas importante. Para poder entrar tenes que pagar una entrada aparte. Cómo no queda mucho en pie de la iglesia decidimos no ir. Si seguís derecho, por el patio, vas a llegar a la segunda puerta del Palacio llamada Orta Kapi y que fue construida por Suleyman el magnifico. Esta puerta marcaba el lugar en el que todos ( menos el sultán) debían dejar los caballos y continuar a pie. Una vez que pasas esta puerta, empieza el palacio propiamente dicho.

Como les comente antes, lo primero que hay que ver es el Harem, porque es muy chico y los tours generalmente empiezan por el Palacio. Ahí mismo compras la entrada y para mi lo mas conveniente es sacar la audio guía. La historia es sencilla. Harem significa cosa prohibida o reservada. El acceso a esta parte estaba prohibido a los extraños. Allí vivía el sultán y su familia (las mujeres del sultán, la madre, los príncipes herederos) y las mujeres y hombres que los servían. Las mujeres servían al sultán en el harem y dentro de ellas había dos clases: las concubinas y las odaliscas. Dé estas ultimas, las que el sultán elegía para tener relaciones, si tenían niños, pasaban a tener una habitación especial y se quedaban . Dentro del harem había una gran lucha entre las mujeres, ya que, la elegida por el sultán si le daba un hijo varón, pasaba a convertirse en haseki( favorita). La madre del sultán era la soberana del harem y solo ella tenia 40 habitaciones para su uso. Les recomiendo ver la novela El Sultán, que trata la vida del Suleyman el magnifico, muestran muy bien como es en líneas generales la vida en el Palacio. En la actualidad, el harem aparece como un autentico laberinto de patios, calabozos, cuartos, celdas y patios poco iluminados. Si bien hay mas de 300 habitaciones, solo una parte de esta pueden visitarse. Se pueden ver de cerca los pasillos decorados con cerámica de Izmir, los patios alargados y rodeado de las celdas en donde se alojaban los eunucos, la escuela de los príncipes, las habitaciones que pertenecían a las esposas legitimas del sultán, el baño turco decorado de mármol donde se bañaba el sultán, las estancias de la madre sultana, pero, lo mas destacable y hermoso es la sala del Diván del Sultán, que conserva la decoración original. Otros lugares que se ven, son las celdas donde se mantenían encerrados a los hermanos menores del sultán para impedir que estos accedan al trono y, la joya del Harem, que es el llamado “camino de oro”. Por allí pasaba la mujer elegida por el sultán para pasar la noche, comunicaba la zona donde se encontraban las mujeres con las habitaciones privadas del sultán. El Harem esta en obra de restauración, así que hay muchas habitaciones que están tapidas y no se pueden visitar. Si comparo esta visita con la que hice en el 2018, vi muchas mas cosas. En esta visita mucho no conocía de la vida del harem y el Imperio Otomano, así que no profundice mucho en la visita. Te recomiendo que antes de ir, leas algo de como era la vida allí, para que puedan comprender el sentido de este lugar.


Los caminos están muy bien señalizados y del harem, salís al tercer patio donde se encuentra las dependencias privada del sultán. Allí se hacían las ceremonias mas importantes, pero, en esta zona esta ,creo, lo mejor del Palacio que es el Tesoro. Allí, fue en el único lugar donde tuvimos que hacer una larga cola .La visita era muy corta porque no podías pararte a mirar las joyas sino que pasabas, mirabas y seguías. Se expone en cuatro salas y entre ellas hay un mirador con unas vistas fantásticas. La mala noticia, es que no se pueden sacar fotos. En el tesoro, se exhiben los tronos de los sultanes Murat IV ( en ébano y nácar), Ahmet I y, Murat III. Otras joyas que se exhiben son: el puñal Topkapi que perteneció a Mahmut I con dos esmeraldas impresionantes y una tercera que la corres y aparece un reloj, el diamante Kapikci de 86 quilates, tallado en 58 facetas y rodeado por otros 49 brillantes , candelabros de oro, el trono de Nadir Sha, de forma oval y que esta cubierto de esmaltes verdes y rojos y cubierto con rubíes y perlas y por ultimo están las reliquias de San Juan Bautista. Una verdadera maravilla. Seria mucho mejor poder tener un poco mas de tiempo para poder admirar estas obras.

En este patio también esta la Sala de las Reliquias. Allí se encuentran las reliquias sagradas del profeta Mahoma que trajo el sultán Yavuz Selim después de la conquista de Egipto. Es una sala magnifica, con una gran majestuosidad dada por los azulejos traídos de Izmir. Se exhiben las llaves de la Kaaba y las espadas de los cuatro primeros califas, después de Mahoma, el manto, la espada, el arco y el estandarte del profeta y junto a estos una vitrina donde se puede ver la huella del pie, un diente , un pelo de la barba y una carta de Mahoma. Pero, lo mas hermoso, es, si llegas en el momento de la oración, porque se paraliza toda la sala, no solo porque los visitantes rezan, sino por el calor y color de la voz que interpreta los versos del Corán.

El ultimo lugar interesante para visitar en este tercer patio es la Biblioteca de Ahmet III. Es la biblioteca del Palacio en general, construida totalmente en mármol blanco y que contiene mas de 4000 volúmenes y manuscritos.

Al cuarto patio accedes a través de un camino de piedras pequeñas. Es también llamado jardín de los Tulipanes de los sultanes. Los sultanes desde las terrazas de sus aposentos se deleitaban con las vistas de este jardín y en general del Cuerno de Oro. SI subís una pequeña escalera que hay al costado llegas a la terraza del Cuerno de Oro. A un lado de ésta terraza esta el pabellón Bagdad, que fue construido por Murat IV para conmemorar la toma de esa ciudad. Es una de las obras mas elegantes del palacio con azulejos de Izmir, las cúpulas de oro y las puertas de los armarios de nácar.

Como ya habíamos visitado todo volvíamos hacia la entrada principal que es donde esta la salida y al llegar al segundo patio nos damos cuenta que nos quedo algo por ver porque íbamos apurados para entrar al Harem. Justamente al lado de la entrada se encuentra el Diván, edificio dominado por una torre y que era el lugar de Reunión del consejo. Vas a ver que hay una pequeña ventana situada arriba del lugar que ocupaba el Gran Visir.Se dice que esta construcción se hizo para que el Sultán Suleyman pueda seguir los debates y desarrollo de las sesiones sin ser visto. La torre que esta encima se conoce como la torre de la justicia. Se construyo como torre de vigilancia, pero se dice que desde allí las mujeres seguían las ceremonias y todo lo que ocurría en el tercer patio. Por cierto, la puerta de entrada a ese patio, se llama la puerta de la felicidad.

Todo lo que les conté, era lo que se podía visitar en ese año. Hay que tomar en cuenta que, las salas y espacios se van cerrando por temporadas de acuerdo a las restauraciones que se vayan programando.

La visita en si duro mas o menos unas cuatro o cinco horas. Tomen en cuenta que tuvimos que hacer cola en el Tesoro, pero, lo podes hacerla en menos horas si no te atrae tanto la historia. Lo que si tenes que hacer es visitarlo, no te vas a arrepentir.

Cuando salimos de allí caminamos por el parque que anteriormente pertenecía al Palacio que se llama Gulhane. Es un lugar muy tranquilo y muy bien cuidado, con plantas y flores muy vistosas. Descansamos un rato de tanto salón y luego seguimos nuestro camino.

La idea era visitar Santa Sofia, pero, no nos dimos cuenta que era lunes y ese día estaba cerrada. Lo que nos llamo la atención era que la Plaza estaba precintada y había camiones de comida y mucha gente vestida de policía. Guau que paso acá???. Nada malo, estaban filmando una película. Parece que los actores eran famosos porque las chicas estaban como locas siguiéndolos. Como no conocíamos a nadie, seguimos a nuestro camino.

Pasamos por la tumba donde están enterrados alguno de los antiguos sultanes. En ese momento estaban en obra pero vimos la tumba del Sultán Ahmet y Kosem y el Sultán Mehmet. Ah, algo muy importante, cuando uno entra a una mezquita o como en este caso a un lugar donde están enterrados sultanes, tenes que sacarte los zapatos y dejarlos a la entrada y las mujeres deben cubrirse la cabeza. No se preocupen, a la entrada de cada lugar hay un cartel que avisa que tenes que hacer.

Seguimos,nuestro objetivo que era la Cisterna Basílica.

Tuvimos que hacer cola para poder sacar la entrada . Nos costo unos 8 dólares y particularmente a mi no me gusto, pero hay que reconocer que es uno de los lugares que se tiene que visitar. Hay que tratar de ir con calzado que no sea resbaladizo porque es un sitio un tanto húmedo y sin el calzado adecuado podes resbalarte, y además, si queres sacar buenas fotos tenes que tener un buen flash, por que es un sitio un tanto oscuro. La historia dice que, en Estambul no había suficiente agua dulce dentro de las murallas que rodeaban la ciudad, y había que traerla de fuentes y ríos de la zona del Bosque de Belgrado ubicado a unos 25 kilómetros de distancia. En la época de los asedios, los enemigos se encargaban de destruir los acueductos o directamente envenenar el agua, así que, se empezaron a construir cisternas donde se depositaba el agua dulce. La cisterna basílica o Cisterna de Yerebatan es la mas grande y fue utilizada hasta el siglo XIV y restaurada en el siglo XIX. Se construyo con columnas romanas de distintas épocas, tiene una altura de 8 metros y una capacidad de almacenamiento del 80.000 mts 3. Fue abierta al turismo en 1987 y hoy se llega hasta el final a través de pasarelas. Anteriormente se hacia en pequeños barquitos. Ahí se puede ver, a la izquierda dos columnas en cuyas bases reposan dos extrañas cabezas de medusas.
Para mi gusto, lo mas lindo es la música clásica y el espectáculo de luz que crean un atmosfera mística. Nada mas. A la salida si queres, podes sacarte unas fotos vestido de sultan o de odalisca. Obvio, no son gratis!!.

Como verán fue un día muy largo y con muchas emociones, así que desde allí nos fuimos a descansar al hotel. Por la noche decidimos comer en un lugar sobre una calle que cortaba a la Divan Yolu. Comimos una especie de guiso con carne de cordero que se servía como en una maceta de barro. El mesero hacia todo un espectáculo para servirlo y eso entusiasmaba a los turistas que entraban al lugar. Realmente estaba muy rico, pero, picaba un montón!!!!!!.

Al salir camínanos hasta nuestro hotel deleitándonos con los dulces que se veían en las vidrieras.

Aquí hago un corte en el relato del viaje. Estambul es una ciudad muy intensa y con mucho para ver y contar. Así que, vamos a dejarlos en suspenso hasta la próxima entrega.

ROSARIO SIEMPRE ESTUVO CERCA. PARTE II

Hola a todos, Aquí sigo todavía en esta ciudad muy linda y muy calurosa. Estoy escribiendo este post en la costanera sentada a la sombra de una palmera, frente al rio y disfrutando entre otras cosas de la tranquilidad y el viento fresco que sopla. Si me voy de aquí hacia adentro de la ciudad, es el infierno mismo. Ahora entiendo cuando a la tarde, al bajar el sol, ves a muchísima gente haciendo picnic aquí. Vienen con sus perros, sillas plegables, mate, música, cerveza y se quedan horas. Podes pasar, como hicimos anoche a las 9 y todavía están sentados. Creo que este es el lugar mas fresco y disfrutable de la ciudad.

La semana pasada les conté mi llegada y aventuras hoteleras, esta semana les traeré algunos aspectos turísticos de la ciudad. No los voy a aburrir con la búsqueda de departamentos para vivir, pero, si alguien necesita alquilar algo me escribe por privado , les cuento y aconsejo.

El viernes pasado había llovido mucho durante toda la madrugada y parte del día, es mas, todos pensaban que iba a durar todo el fin de semana, pero al final no fue así. Como no tenia que ver departamentos hasta la tarde me fui al shopping Alto Rosario, pensé que mirar vidrieras un rato me distraería y quizás mientras comía algo les hacia un post sobre la ciudad. Puse mi amigo el GPS en el auto y llegue bastante rápido, ya que esta a unos 2 kilómetros de la ciudad. El shopping es muy lindo y esta hecho sobre la estructura original de los talleres de estilo ingles de Ferrocarril Central Argentino de principios del siglo XIX. Es muy grande, hay patio de juegos, patio de comidas, cines ( cerrados por la pandemia), un Coto y un Museo Ferroviario. Ah, también hay un Rock & Feller’s, en la zona del estacionamiento, que es grandísimo, pero, nunca hay lugar para comer, si quieren ir, hagan reservas con bastante anticipación, o bien vayan con paciencia porque las esperas suelen ser largas. Por la pandemia en el patio de comidas, solo se puede comprar comida para llevar o bien, si el tiempo lo permite, armaron un lugar muy lindo para comer al aire libre, bien resguardado del sol, pero, ese día, por razones climáticas no se podía utilizar. Los precios de las vidrieras me parecieron un poco caros, pero, como desde el comienzo de la pandemia no volví a ningún shopping en Buenos Aires, no puedo hacer ninguna comparación.


Luego de una vuelta, volví al centro a buscar a Eduardo porque teníamos que ver un departamento y desde allí nos fuimos al Casino. No creo que fuera mas de las 7 de la tarde y había muchismo trafico en la zona. Recuerden que el casino esta en la entrada a la ciudad y que la zona no es muy linda. Si no tienen auto, pueden ir en taxi o Uber que esta bastante difundido. Creo que podes llegar en transporte publico, pero no te lo recomiendo sobre todo a la noche. Por suerte hicimos poca cola, nos cobraron una entrada de 50 $ y no tomaban ni temperatura, ni desinfectaban, solo te hacían bajar el barbijo para que la cámara te registre. Adentro todo muy ordenado, mucha limpieza que personal que cuando te levantabas de una maquina, pasaba desinfectante. Había sectores de maquinas deshabilitadas, para que la gente no se amuche, maquinas con separadores , tótems con alcohol en gel por todos lados y si te veían con el barbijo mal puesto te obligaban a ponértelo bien. Como a las 11 de la noche, fuimos a cenar a City Rock, que es un restaurant dentro del hotel que esta ambientado con recuerdos de artistas argentinos, especialmente rosarinos. En un estilo Hard Rock, pero nacional. Si bien era con reserva, pudimos entrar porque había algunas mesas libres. Luego de cenar que nos costo mas o menos 2600$ sin postre sin vino, cómo te daban un free pass para el casino, volvimos un rato mas, porque, por la emergencia sanitaria, todo aquí termina a la 1.30. Sépanlo, si comes ahí y superas los 1500$ te dan un pase para entrar sin hacer cola que, por cierto era a esa hora bastante larga. Como la suerte mucho no nos acompaño, nos fuimos cerca de la 1, pensando que íbamos a hacer al día siguiente, sábado.

Amaneció bastante feo, nublado con ganas de llover. Lo primero que hicimos fue a caminar por la costanera y al medio día agarramos el auto y nos fuimos hasta la zona de los balnearios que esta a mas o menos 10 kilómetros del centro. Hay una parte que es publica y otra privada donde tenes que pagar entradas. La zona es típica con puestos de bebidas frutales, licuados, comidas rápidas, helados etc. Hay una zona de mesitas y sillas donde podes comer y luego bajar a la playa. No es el concepto de playa de arena blanca que conocemos, sino que es mas agreste. Como había llovido mucho había zonas resbaladizas. Si bien había gente en la plaza no se estaban bañando, sino que solo tomaban el poco sol que salía de a ratos o bien hacían algún deporte náutico, como kayak, remo y jet ski y desde nuestra posición se veía la largada de una regata de veleros en la costa de Entre Ríos. Ahí los quedamos un rato hasta que empezó a cubriese el cielo y a caer algunas gotas.. Para tener en cuenta, la policía patrulla las playas e inspecciona las heladeras, si te ven bebidas alcohólicas, te invitan a retirarte .

Como todavía era temprano fuimos en el auto a ver el barrio Alberdi y como quien no quiere la cosa, agarramos la ruta que decía San Lorenzo a 20 kilómetros. Le dimos derecho para allá ya que quería ver como estaba la ciudad, la cual habíamos visitado unos años atrás.

La ciudad es famosa por haberse librado allí la Batalla de San Lorenzo que fue un enfrentamiento armado que se llevó adelante junto al convento de San Carlos, En él, fuerzas independentistas sorprendieron y vencieron a las españolas , quienes vía fluvial aprovisionaban la ciudad de Montevideo . Tiene el privilegio de ser el único combate en territorio argentino que libraron tanto el Regimiento de Granaderos a Caballo como su creador, José de San Martín. Lo primero que ves es el Campo de la Gloria, con un monumento que recuerda el lugar en donde se libro la batalla. Se destaca un hijo del Pino histórico, en donde San Martin escribió luego de la batalla el parte de guerra. Frente a este campo esta el famoso convento ( en este momento cerrado ). El complejo esta integrado por la iglesia, construida en 1807, el convento, un seminario y dos colegios. En el refectorio principal, se instalo el hospital de campaña y se dice que allí falleció el Sargento Cabral, que junto con los demás fallecidos, fueron enterrados en el huerto. En el Museo Histórico del Convento hay exhibiciones de arte religioso, varias salas que son consideradas monumentos históricos, como ser la celda que alojo a San Martin, el refectorio y las exhibiciones que muestran en detalle la construcción del convento

En la anterior visita, fuimos al Museo Histórico Sanmartiniano, ahora obviamente esta cerrado, pero, cuando se arregle todo esto, no dejen de visitarlo. Es un lugar dedicado a plasmar la vida y obra de San Martin, mediante dioramas. Estas son imágenes que mediante juegos de luces en una sala oscura, da la sensación de movimiento. Muy bueno y sobre todo muy didáctico.

Aqui les dejo unas fotos de nuestra anterior visita a la ciudad.

La ciudad estaba con poco movimiento y como no pudimos hacer nada mas, volvimos a Rosario, pero esta vez lo hicimos por la autopista que cuesta 20$.Por la noche solo teníamos ganas de cenar e irnos a dormir, esta vez nos toco ir a Don Ferro en la costanera, pero, hacia tanto frio y había tanto viento que comimos adentro.

El domingo nos encontró con mucho calor, parecía que el frio de la noche anterior se había esfumado. ja ja. Eduardo quería cortase el pelo y como había visto una barbería en el shopping ahí fuimos. Mientras se lo cortaban di unas vueltas mas , hice una compra en Coto que tiene los mismos precios que en Buenos Aires, pero lo que mas me llamo la atención es que el shopping estaba bastante lleno de gente tomando en cuenta que era mas o menos las 1130,parece que lo toman como centro de reunión de amigos. Cuando volvíamos al centro encontramos que en los alrededores de Boulevard Oroño hay una feria de alimentos y de antigüedades. Ahí encontrabas cosas muy interesantes sobre todo para coleccionistas, pero, se destacan, hay varios stands que venden ropa usada en excelentes condiciones a precios muy accesibles. Almorzamos en un lugar llamado Beatmemo, que es un pub que hace tributo a los Beatles, no solo en su música sino también en su comida. En su carta vas a encontrar muchos platos inspirados en sus integrantes y en el tipo de comida que ellos comen. El resto de la tarde la pasamos descansando en el hotel hasta el atardecer, que, como todos los días hicimos nuestra caminata por la costanera.

El resto de la semana paso haciendo lo que vine a hacer, buscando departamentos, pero, el viernes dije basta, hasta aquí llegue, me dedicare a hacer un poco de turismo.

Es así como averigüe que existe un bus turístico ,que funciona solo los viernes sábados, domingos y feriados con horarios establecidos. El recorrido es de 2 horas, pero, no lo tome, porque si bien encontré las paradas en ningún lado vi el recorrido. El costo si sos argentino adulto son 1200 pesos si sos extranjero adulto son 3040$.

Me fui hasta la plaza principal, que, como bien sabemos, en sus alrededores tiene el Palacio Municipal, la Catedral, el correo y en este caso en particular, tenemos a continuación el Monumento a la Bandera. Su nombre es 25 de Mayo y es el lugar donde descansan las cenizas de las Madres de Plaza de Mayo de Rosario. En el centro de la Plaza hay una columna dedicada a la Libertad Nacional y esta rodeada de una serie de estatuas de héroes nacionales.

El Palacio de Gobierno, también llamado Palacio de los leones, debido a que en su puerta hay dos figuras de estos animales, se encuentra frente a la Catedral, separado por el Pasaje Juramento, que te lleva directo al Monumento a la Bandera.

La Catedral de Nuestra Señora del Rosario, es la sede del arzobispado de Rosario. La Basílica data de finales del siglo XIX .Su altar mayor fue hecho con mármol de Carrara, es originario de Italia y fue emplazado en 1898. Ingresando por una de las escaleras laterales, accedemos al subsuelo y nos encontramos con el Camarín de la Virgen, que puede albergar a 150 personas y fue inaugurado en mayo de 1925. ​La imagen de la Virgen del Rosario fue traída desde Cádiz, España en 1773. 

Desde allí, cruce el Monumento a la Bandera y el objetivo era llegar hasta el Planetario, realmente fue imposible, primero, porque el sol me estaba cocinando y segundo porque por la calle no había nadie. Así que dije, lo dejare para otra oportunidad. Algunas fotos del camino truncado hacia el Planetario.

Doble por la calle San Juan y desde allí camine hasta la peatonal Córdoba, para sentarme al fresco y tomar una rica limonada. Por cierto en Rosario se usa mucho tomar limonadas, pomeladas y sus variantes con frutos rojos, y otras cositas, no dejen de probarlos.

Después de tomar fuerzas, camine un poco mas y llegue a la esquina de Sarmiento y Santa Fe en donde se encuentra el mítico bar El Cairo. Estaba lleno de gente, por mas que era medio día. No pude entrar por el protocolo de covid, y como estaba lleno, pues, a esperar turno afuera. Si bien no entre, les cuento un poco de data. Es un bar muy antiguo que data de 1943 y se hizo famoso por que allí se reunían artistas e intelectuales locales y extranjeros. Se hizo mas famoso porque Roberto Fontanarrosa lo inmortalizo en su libro ” La mesa de los galanes”. En la antigüedad era el típico bar donde los hombres se juntaban a jugar al billar y hablar de sus temas favoritos, el futbol y la política, con el paso de los años se va abriendo mas a los jóvenes que buscan reunirse allí con gente amiga. Fue reinaugurado en el año 2004 tal como lo vemos en la actualidad, con un diseño mas colonial y un interior en donde hay hasta una biblioteca y un escenario que es ocupado cada lunes por artistas locales o internacionales. Cuando ya este instalada allí, les mostrare fotos del interior.

Ese fue mi ultimo día en Rosario, de esta etapa. Pronto volveré y tendré un panorama mas amplio de lo que la ciudad ofrece. A simple vista tenemos una oferta gastronómica importante y variada, y una costanera fantástica muy bien acondicionada que reúne a toda la familia ( incluidos los perritos) todas las tardes/noches calurosas de verano. Si les gusta la cerveza hay un polo cervecero importantísimo en el barrio de Pichincha, casi no se puede andar en auto por las calles de ese barrio porque las han cubierto con mesas. Muy lindo todo!!

Los espero pronto!!!

ROSARIO SIEMPRE ESTUVO CERCA.

Así lo dice una canción de Fito Páez y es cierto. A solo 3 horas de auto, 6 horas en tren , 4 hs 30 en micro o 45 minutos de avión se encuentra esta ciudad.

Les cuento porque muchos no lo saben. A Eduardo, de su trabajo, lo trasladan a Rosario, así que, dentro de poco tiempo me vengo a vivir aquí. Estos días estamos buscando lugar para alquilar, una empresa un tanto complicada pero no imposible. En este post les contare como paso estos días, mis aventuras con el alojamiento y en próximas entregas iremos descubriendo entre todos lo que esta ciudad ofrece.

Empecemos con el viaje. Salimos el domingo pasado mas o menos a las 11 de la mañana, en nuestro auto. Era un día hermoso, típico de verano y pensábamos que nos íbamos a encontrar con un montón de gente, por lo menos en la panamericana, pero no, encontramos trafico normal. Solamente hicimos una parada para cargar combustible en San Pedro y llegamos a Rosario tipo 14 horas. La ruta panamericana muy tranquila y en muy buen estado. Tiene peajes, así que si van asegúrense de tener el dispositivo del telepase, porque sino les cobran doble. Otra cosa a tomar en cuenta. El telepase sirve solamente para la capital y algunas ciudades dentro de buenos aires, pero, cuando pasamos a la provincia de Santa Fe y quisimos pagar no sirvió. Hay que sacar una extensión que es el telepaseplus.

Hay que ser realista, si llegas en auto, la entrada a la ciudad es realmente muy, pero muy fea. Hay un gran contraste entre el Hotel City Center en donde esta el casino y el entorno, que esta dominado por una gran villa de emergencia. Ir con cuidado!!!!.No salirse de la ruta para nada!!. Nosotros habíamos estado hace unos cinco años por un fin de semana y sabíamos como era la entrada, pero si es tu primera vez, no tengas miedo, no toda la ciudad es así. La autopista Rosario Buenos Aires, se transforma en el Boulevard Oroño luego de pasar por el Parque de la Independencia.

Teníamos nuestro alojamiento reservado en el centro de la ciudad, en un hotel que se llamaba Barón del Mil. Como buen agente de viajes que soy entre a investigar un poco, porque nunca lo había oído nombrar. Si bien tenia pagina web, y criticas bastante buenas en TripAdvisor ( es como una biblia para nosotros), ningún operador lo tenia dentro de la opciones para vender. Volvamos a la ciudad de Rosario. Cuando llegamos era un infierno en cuanto al calor. Hacia como 35° a la sombra!!!. Lo único que queríamos hacer cuando llegáramos al hotel, era comer algo y descansar un rato al fresco. Nos costo encontrarlo un poco porque estaba en una calle cortada. Se veía muy sencillo y a simple vista cumplía en la entrada con las disposiciones vigentes de Covid. Luego del check in bajamos el auto a la cochera. Solo les voy a mostrar esta foto, que resume lo que era el lugar y ustedes saquen sus propias conclusiones.

Subimos hasta el 4to piso donde estaba nuestra habitación, entramos y me golpeo el calor. En la habitación solo entraba la cama matrimonial, dos mesas de luz y nada mas. El baño estaba modernizado, pero un tanto descuidado en su aspecto.

Como estábamos con hambre dejamos las valijas, prendimos el aire para que se refresque y salimos a comer. Hicimos una cuadra por la peatonal San Martin y no había nada de gente y menos aun negocios abiertos, doblamos por la calle Rioja y seguimos para el lado del rio. En todo el camino no encontramos ningún lugar donde comer o por lo menos donde tomar algo fresco. Todo cerrado, nada de nada. Me recordaba a esas películas americanas del desierto, en donde corren los fardos de paja por los campos. En ese momento, pensé, que es lo que estoy haciendo acá, abajo del sol a 300 kilómetros de mi cómoda casa, muriéndome de calor y sed. Socorro!!!!!. me quiero ir!!!!. Tal cual como en un desierto, apareció un Oasis. Encontramos un lugar muy lindo para comer que se llama VIP Rosario. No tuvimos que esperar , comimos adentro porque si bien afuera estaba reparado, nos recomendaron hacerlo allí porque estaba mas fresco. Nos pedimos 1/2 carlito que tenia huevo y morrones, un sándwich de jamón crudo, cerveza y pepsi, todo por 930$, quizás no es barato, pero tampoco es demasiado caro.

Estábamos super frescos, pero ya teníamos ganas de ir a descansar. Muy a nuestro pesar salimos y caminamos por la calle San Luis hasta nuestro hotel a unas 10 cuadras mas o menos. Cuando llegamos a la habitación, el aire que habíamos dejado prendido no había enfriado suficiente. Me dije, afuera hace mucho calor, esperemos un rato mas, mientras, empiezo a guardar la ropa. Sorpresa!!! cuando abro los 2 cajones que había veo una gruesa capa de polvo como si nadie lo hubiera limpiado en meses. En estos momento en donde la limpieza es fundamental, no puedo dejarlo pasar. Así que poniendo buena onda lo limpie con mi sanitizante. El aire seguía sin enfriar mucho, así que aprovechando que tenia que salir a buscar algo para tomar ( el hotel no tenia ni siquiera la posibilidad de comprar bebidas ahí mismo), le pedí a la persona de recepción que si se podía hacer un cambio de habitación, por una un poco mas grande porque yo tenia que trabajar durante los 12 días que nos íbamos a quedar y no tenia ningún lugar como para hacerlo. Me dijo que iba a hablar con el encargado y me avisaba. No paso ni media hora cuando nos toco la puerta( el teléfono no andaba) y nos dice que nos podíamos mudar a otra habitación mas amplia. La vinos, era una con 3 camas, mas grande, así que nos mudamos. La disposición de las camas no era muy buena, así que, nos pusimos a correr una de ellas, y se nos sale una de las patas quedando chueca. A esta altura mi humor no era el mejor, pero había que tomárselo con calma. Comencé a guardar la ropa y al abrir un cajón, se cae sobre el de abajo, se traba y es casi imposible abrirlo. No es que había mucho lugar para guardar cosas ( solo esos 2 cajones y 1 roto), pero, bueno, guarde lo que me entro y el resto quedo en la valija. El aire acondicionado por suerte andaba bien, así que, luego de un baño salimos a buscar algún lugar para cenar. Fuimos a comer a un lugar llamado Abasto, sobre la avda. Pellegrini. Comimos una pizzanesa de pollo, cerveza y pepsi por casi 1000 pesos,

Terminamos la noche con un helado de Gianduia. No se lo pierdan son riquisimos!!!!!

Volvimos a nuestro hotel, cansados y nos fuimos a dormir. La sorpresa fue cuando abrí la cama, las sabanas estaban negras y agujereadas. El colmo!!!!. En el pasillo había disponible alcohol al 70%, para que te pongas al bajar del ascensor. Lo agarre y rocié toda la cama con eso. Fue preferible dormir mojada que agarrarme covid

Eduardo ya estaba de muy mal humor y había decidido pedir a la empresa que lo cambien de hotel, porque no cumplía con los mínimos requisitos de limpieza. Esa noche la pasamos bastante mal porque se levanto mucho viento y lluvia y las puertas y ventanas se movían mucho. Al día siguiente ( lunes) amaneció feo y lluvioso, pero por suerte había bajado la temperatura. Eduardo se fue mas temprano y cuando fue a desayunar se encontró con que solo era café de saquito o te, con 2 medialunas. Nada mas!. Me aviso para que fuera preparada, pero no me preparo para ver lo sucias que estaban las mesas. Apoye los brazos y me quedaron pegados. Les dejo la foto de la servilleta con que limpie la mesa.

Ya se me habían volado todos los patos y pedí hablar con el encargado. Se las hago corta, cuando vino, no solo le dije que la habitación estaba mal mantenida, sino que todo estaba muy sucio y que el desayuno era espantoso. Lo de la limpieza me dijo que la habitación había estado desocupada hacia 8 días y no se había repasado y lo del desayuno, es que, debido al covid no se podía servir otra cosa. Nos volvieron a cambiar de habitación a una mas grande con 3 camas individuales, una matrimonial, y el mismo ropero. A todo esto, la empresa nos había autorizado un cambio de hotel, solo me pidieron que “aguantara” una noche mas, porque el nuevo hotel, no tenia lugar esa noche. Con esa esperanza de algo mejor, me quede tranquila y no dije nada mas, En esta ultima habitación me encontré con que las palomas habitaban en el balcón y se habían puesto nerviosas porque abrí la ventana, ah y por cierto, me quede con la manija en la mano. Dije..ommmmmmmm, tranquila solo es una noche y seguí con mi esquema del día, que incluía visitar departamentos.

Sali a la calle que hasta el día anterior parecía un desierto, y se había transformado en una calle normal con muchos negocios de diferentes cosas, pero de baja calidad. Si conocen la Ciudad de Buenos Aires, seria como Constitución. Por la tarde después de ver un departamento, caminamos con Eduardo por la costanera que esta en la zona del barrio Martin. Si bien esta bastante arreglada, no esta tan linda como en la zona del Parque España. Pasamos por el Monumento a la Bandera que solo se puede visitar por afuera.

Es la obra más emblemática de Rosario. Está a pasos del río y se conecta al casco histórico a través del Pasaje Juramento, ocupando el sitio donde en 1812 Manuel Belgrano izó por primera vez la bandera argentina. Ocupando una superficie de 10.000 metros cuadrados, esta obra completamente revestida en mármol travertino representa en su conjunto la nave de la patria surcando las aguas de la eternidad hacia su futuro de grandeza. Se destacan tres partes: La Proa, el Patio Cívico y el Propileo Triunfal de la Patria que, junto a esculturas y relieves, simbolizan los momentos históricos del país desde su nacimiento hasta su organización constitucional, pasando por sus valores económicos, culturales, telúricos y geográficos. Debajo del Propileo se encuentra la Galería de Honor de las Banderas de América, recinto que rinde homenaje a las banderas de los países integrantes de la Organización de Estados Americanos, transmitiendo el espíritu de confraternidad entre los pueblos del continente.

Todo esto esta en los folletos que me dieron en el nuevo hotel donde estoy alojada ahora, no crean que se tanto de estilo arquitectónico.

Hay recorridos guiados gratuitos y también si te bajas la aplicación de Rosario turismo, podes hacer el recorrido por tu cuenta. También se puede subir al mirador, pero, por la emergencia sanitaria esta temporalmente cerrado.

Les dejo unas fotos para que vean lo lindo que esta.

De camino al hotel y a la salida del monumento, pasamos por la Catedral y el Palacio Municipal, de allí seguimos paseando por la Peatonal Córdoba hasta llegar a San Martin. Como eran casi las 8 de la noche, los negocios empezaban a cerrar y la zona vuelve a ponerse triste. Esa noche cenamos en una parrilla llamada La Estancia, sobre la avda. Pellegrini y tempranito nos fuimos a dormir porque al día siguiente tenia una nueva mudanza.

Así fue, nos cambiamos a un apart llamado Catamarca Suites Land.

Esta a dos cuadras del Parque España, en una zona muy linda y tranquila. En esta parte, la costanera tiene todo un paseo renovado con muchos lugares para tomar cerveza o cenar, o solamente pasear tranquilo.

Esta semana nos dedicaremos a buscar departamentos para vivir. No los voy a aburrir con las historias de inmobiliarias y departamentos, que algunas veces me hicieron llorar un poco. Mucho turismo no se puede hacer porque hay muchas cosas cerradas, pero, camine muchísimo la ciudad. Así les puedo decir que la peatonal San Martin tiene negocios de mas baja categoría, mientras que en la peatonal Córdoba están los negocios de mayor categoría y los bancos. Hay un gran polo cervecero en la zona de Pichincha y el Boulevard Oroño, que esta muy lindo e iluminado de noche. Otra zona cervecera es la Avda. Pellegrini, pero allí también encontramos algunos restaurantes, parrillas y heladerías. Fui a dos shoppings, el Portal que esta un tanto alejado del centro y el Alto Rosario que esta en un nuevo polo de edificios que esta surgiendo. Ambos bastante vacíos y con algunos negocios cerrados.

Por hoy los dejo con esto. Hay muchas mas aventuras para contar porque me quedo una semana mas y seguramente algo turistico podre hacer.
El fin de semana se acerca y veremos que ofrece la ciudad como para hacer.

Los espero pronto!!!

LA CAPITAL DEL BUCEO:PUERTO MADRYN.

Hace un tiempo les conté que en el año 2007 hicimos la aventura de ir al sur de la Argentina en auto. Bueno, aquí les traigo una parte mas de ese viaje hecho en auto: Puerto Madryn y Península Valdés. Les hago una pequeña reseña. Habíamos llegado a Bahía Blanca e hicimos noche allí en un hotel de ruta porque no queríamos que la noche nos agarrara en algún lugar donde no hubiera hoteles. Al día siguiente temprano, luego del desayuno comenzamos la segunda parte del viaje, pero, tuvimos un inconveniente con el auto y tardamos un poco mas en salir. Una vez que estuvo resuelto el problema, salimos de Bahía Blanca y tomamos la ruta nacional 3, pero, se hace un poco largo y aburrido porque no hay nada interesante para ver a lo largo del camino. Hay otras opciones para hacer el viaje pero es un poco mas largo en cuanto al tiempo. El objetivo se cumplió, porque llegamos por la tarde noche a la ciudad. No teníamos hotel reservado y era semana santa, pensábamos que no íbamos a encontrar nada, pero luego de ver un par de opciones encontramos un hotel muy lindo llamado Piren, que estaba ubicado frente al mar. Obvio que solo quedaban habitaciones internas pero por suerte conseguimos algo.

Ese día solo nos dio para caminar unas pocas cuadras, cenar algo e irnos a dormir. Nos íbamos a quedar allí dos días completos, si bien era poco tiempo, nos daba par ver lo mas importante que era Península Valdés y Punta Tombo. No habíamos planificado nada, así que veríamos lo que el destino nos deparaba. Lo único que sabíamos era que la ciudad es la puerta de entrada a la Península de Valdés y el mayor centro de servicios turísticos de la costa patagónica. Fue nombrada como la capital del buceo porque allí se proyecto y construyeron arrecifes artificiales dentro de los golfos San José y Nuevo que es donde muchos realizan su bautismo submarino.

Al día siguiente y luego del desayuno, salimos para Península. Si bien había excursiones programadas que nos llevaban, decidimos utilizar nuestro auto por mas que había muchas partes de la ruta de ripio y el auto era muy bajo. Tomamos la ruta 1 y luego continuamos por la ruta 2,que es la que te lleva adentro de la península. Todo estaba muy bien señalizado así que no nos perdimos. En total, desde la ciudad hay unos 45 kilómetros hasta a la entrada donde hay un puesto de control llamado el Desempeño. Allí se abona la entrada, te dan un mapa, consejos de seguridad y una bolsa para que los desechos que generes te los lleves con vos. Muy importante: Todos los caminos dentro de la Península son de ripio y no podes manejar a mas de 60 kilómetros por hora.

Seguimos el camino y entramos al Istmo Carlos Ameghino que, cómo es la parte mas angosta de la península, podes ver el Golfo Nuevo al sur y el San José al norte. La primer parada fue el Centro de Visitantes en donde nos informamos sobre el estado de los caminos, los sitios que podíamos visitar y los diferentes aspectos que conforman la península.

Hay dos maneras de recorrerla. Podes empezar por Punta Norte y luego llegar a Punta Delgada o viceversa. Después de consultar en el centro, nos dijeron que era mejor empezar por Punta Delgada, así que nos subimos al auto y comenzamos a disfrutar del paisaje. Llegamos a Puerto Pirámide que es la población mas importante de la zona. Cuenta con alojamiento, restaurante, centro de salud y muy importante, una estación de servicio. Si estas muy corto de combustible carga ahí, porque no vas a encontrar en otro lado. También es punto de salida para las excursiones del avisaje de ballena. Como nosotros fuimos fuera de temporada, no había excursiones para hacer, por eso, nos conformamos con bajar hasta la playa y mojamos nuestros pies en el agua cristalina, que no estaba tan fría como pensábamos. Como verán en las fotos es una playa muy linda y en ese momento tranquila. Hay un hotel que da sobre la playa que parecía muy recomendable, porque se veía a mucha gente adentro.

Caminamos un poco por la playa, tomando el solcito de otoño y volvimos al auto para nuestra siguiente parada que era la Lobería de Puerto Pirámides. Por suerte encontramos los últimos ejemplares de lobos marinos. La mejor época para visitar esta parte y encontrar muchos lobos es de diciembre a abril. Esta loberías encuentra a unos 5 kilómetros de Puerto Pirámides y podes llegar en auto o bien caminando. Desde arriba se ve perfectamente la colonia de lobos marinos y la amplitud del golfo nuevo.

Seguimos el recorrido y llegamos a Punta Delgada, allí nos encontramos con que la tranquera para entrar estaba cerrada. Si bien nos habían dicho en el centro de visitantes que esta parte era privada y que había que abonar una entrada extra para ingresar, no nos habían dicho que ese día estaba cerrada. Una lastima porque queríamos ver a los elefantes marinos que se encuentran en una zona a la que ingresas bajando una escaleras y también el faro que es muy pintoresco. Ante esta contrariedad, solo nos quedo sacarnos una foto en la entrada y seguir nuestro camino.

Próxima parada Caleta Valdés. Cuando llegamos nos quedamos con la boca abierta por lo lindo que era el paisaje y la tranquilidad que se respira allí. Hay una gran diversidad de fauna como maras, armadillos, guanacos y zorros. Tenes un parador donde comimos algo rápido para continuar la excursión. Desde allí sale un sendero que llega hasta la boca de la caleta. A la playa no se puede bajar porque había una colonia de pingüinos y también suele haber algunos elefantes marinos. En esta zona es puede avistar orcas, pero en temporada.

Muy cerca de allí hay una pinguinera que cohabita con lobos y elefantes marinos. Dimos un paseo por allí, no muy largo porque al día siguiente queríamos ir a Punta Tombo y todavía nos quedaba un trecho hasta llegar a la ultima parada en la Punta Norte.

En esa zona esta el mayor asentamiento de lobos marinos, al cual se llega por un sendero hasta el punto panorámico donde se puede observar a la colonia. Entre octubre y marzo por allí podes ver a las orcas que están a la caza de los pequeños lobitos. Un espectáculo único que solo se ve aquí. También hay un centro de interpretación y un museo en donde encontramos repartidas en sus cinco salas: fósiles de plantas y animales, todo lo relativo a los indígenas que habitaron la Patagonia, elefantes y lobos marinos y la replica en escala de orcas y delfines. Luego de hacer esta visita emprendimos el regreso a la ciudad, que nos tomo unas 2 horas largas de viaje. Les dejo unas fotos de la ruta

Llegamos casi a la noche solo con el objetivo de cenar algo e irnos a dormir temprano. La excursión en si fue productiva, asombrante e ilustrativa pero muy larga y cansadora. El manejo en ripio no para todos porque hay que tener un dominio total del automóvil. Este es uno de los casos en que les recomiendo tomar una excursión contratada porque vas a disfrutar mas.

Al día siguiente y luego del desayuno salimos a dar una vuelta por la ciudad. Paseamos por su costanera en donde se veía a algunas personas haciendo kayak y windsurf. Las playas son anchas, el mar es calmo, el agua es cristalina y encontraras algunos paradores. Si seguís por la calle que bordea a la costanera podes llegar hasta Punta Loma. Nosotros no lo hicimos porque íbamos hacia Punta Tombo y teníamos bastante viaje, allí hay un sendero de interpretación para conocer la flora de la region y ver a la colonia de lobos marinos. Si tenes mas tiempo poder ir un poco mas lejos y ver Punta Ninfas que es un punto panorámico que proporciona una excelente vista del golfo y también esta el faro que lleva el mismo nombre.

Volvamos a nuestro viaje. Luego de andar un poco por la ciudad, nos dirigimos a Punta Tombo. Sabíamos que los pingüinos se estaban yendo pero igual hicimos el intento. La pinguinera esta a unos 180 kilómetros de Puerto Madryn. Nosotros tomamos la ruta 3 porque es lo mas rápido para llegar y luego hay que tomar un desvío por la ruta provincial 75 y la ruta nro. 1, en donde, los últimos 25 kilómetros son de ripio. Cuando llegas hay un estacionamiento y desde allí ( bien señalizado), llegas al centro de atención en donde te dan una charla informativa. La pinguinera es la colonia mas grande de pingüinos de Magallanes del mundo y allí se los protege desde su nacimiento hasta que están listos para conocer el mundo. La Pinguinera tiene 3 kilómetros de largo por 600 de ancho y desde allí sale un sendero donde podes ver a los pingüinos de todos los tamaños y colores. Nos dieron unos consejos muy útiles: no hacer mucho ruido porque se asustan y pueden picotearte. No salirte de los senderos habilitados. No tocar a los animales ( nos solo hay pingüinos). No darles comida y tener mucho cuidado con los niños. En ese momento no había muchos ejemplares porque habían llegado en septiembre para depositar los huevos, cuidarlos y cuando están en condiciones de valerse por si solos emprender su aventura en el océano.

Es muy interesante ver a lo largo del camino los hoyos que cavan los machos y en donde las hembras ponen los huevos. Ambos padres los cuidan y solo uno sale del nido por vez para que los depredadores no atrapen a los pequeños. Lo que también me pareció increíble es como cada año las parejas llegan y ocupan el mismo pozo, como si dejaran una marca diciendo, aquí estuvimos nosotros, no ocupar!!. En fin la naturaleza es muy sabia.

Además de los pingüinos, vimos algunos otros animales como guanacos, maras, ñandúes y zorros. El paseo en si es caminar por los senderos y ver a los animales y pingüinos. Quizás es mucho camino para ver esto solo, pero, lo podes combinar con una visita a Gaiman para tomar un rico té con tortas típicas o bien visitar Trelew. Nosotros no lo hicimos porque emprendimos el regreso un poco tarde y el camino se hizo largo. Llegamos a Madryn de noche y solo cenamos en el hotel y nos fuimos a dormir porque al día siguiente seguiríamos nuestro viaje hacia el sur.

Como experiencia estos días en Península fueron buenos y reconfortantes. El destino no estaba programado, porque lo decidimos en el camino y por suerte no salió nada mal.

Volveré seguro, porque el viaje fue hecho hace muchos años y es muy probable que todo haya cambiado por supuesto para bien, además de quedarme muchas cosas por ver, sobre todo Gaiman, Playa Unión y el avistaje de ballenas, una excursión que hace que este destino sea conocido mundialmente.

Los espero en el proximo post.

CUATRO ESTACIONES EN UN DIA: EDIMBURGO

Como hace algún tiempo que no les cuento alguno de mis viajes, que fueron hechos un tiempo atrás, hoy les traigo un lugar maravilloso: Edimburgo.

Capital de Escocia y segunda ciudad después de Glasgow, esta ciudad ubicada a orillas del fiordo Forth fue uno de los centros mas importantes de la educación y la cultura durante la ilustración, gracias a Universidad de Edimburgo. Cede de un Festival Internacional que es el festival de actuaciones en vivo mas importante a nivel mundial y segunda ciudad mas visitada de todo el Reino Unido.

Viajamos en mayo del 2012 cuando sacamos pasajes con KLM y visitamos Paris y Mónaco. En ese viaje también hicimos Ámsterdam y Londres, que pronto les contare como nos fue.

Hacia mucho tiempo que quería visitar Londres, porque todo el mundo hablaba maravillas de la ciudad, entonces, aprovechando que tenia comprado el pasaje a Ámsterdam, pensé ir allí. Como siempre les cuento, los agentes de viajes, siempre tratamos de conseguir lo mas barato de lo mas barato y en este punto, se me estaba complicando conseguir un pasaje económico desde Ámsterdam a Londres. Mientras estaba buscando alternativas, encontré que Easy Jet había sacado una promoción para viajar a Edimburgo. Realmente no tengo el importe que pague, pero fue mucho mas barato que si hubiera ido a Londres primero. Así fue como llegamos a Edimburgo. No tenia muchas expectativas con la ciudad. Lo único que me habían dicho era que en cuanto pusiera un pie allí, me iba a enamorar. Y así fue.

Empecemos por el principio. Llegamos con el vuelo de Easy Jet que por ser una low cost nos fue excelente. Era media mañana y luego de recoger nuestro equipaje, fuimos a buscar el shuttle que nos llevaría hasta el centro de la ciudad donde teníamos reservado el hotel. Compramos el boleto para el Airlink 100, creo que en ese momento pagamos el equivalente a USD 10, por persona por el pasaje de ida y vuelta. Salimos del aeropuerto para buscar el bus y el frio nos golpeo. Veníamos de una temperatura agradable en Ámsterdam y pasamos a un frio húmedo muy grande, aunque todo esto no fue impedimento a lo largo de nuestra estadía para hacer las visitas previstas. El camino hasta la terminal de Waverley Bride, que era la ultima parada, fue hermoso. Imagínense las películas británicas donde la campiña verde domina el paisaje, bueno, así es el camino. Llegamos después de una media hora de viaje y desde allí teníamos que caminar hasta el hotel que según el mapa, estaba como a unas 7-8 cuadras de la terminal. En este caso teníamos reservado el hotel Apex City que se encuentra en la parte vieja de la ciudad. Fue un poco complicado encontrar el camino por que había que cruzar la Royal Mile y bajar por una calle serpenteante y luego si llegabas a la calle del hotel. Una vez que lo haces, no te lo olvidas y se hace mas fácil. Un punto aquí, acostúmbrense a las subidas y bajadas que tiene la ciudad.

Por fin llegamos al hotel y ya casi era el medio día. La hora de entrada era a las 14hs. Nos dijeron que como no teníamos la habitación lista había que esperar el horario de check in, pero, que con gusto nos recibían las valijas por si queríamos salir. Aunque el hotel estaba super bien calefaccionado y no nos daban ganas de salir, nos armamos de coraje y salimos. Primero fuimos a comer a un bar que esta enfrente del hotel donde hay una serie de pequeños restaurantes, bares y pubs y luego de un almuerzo rápido fuimos a caminar un poco por la ciudad. Había un parque cercano llamado The Meadows en donde los lugareños estaba tomando sol, jugando al futbol, andando en bicicletas o simplemente haciendo pic nic.

Caminamos sin rumbo fijo y llegamos a bordear el Princess Garden, hermoso e inmenso parque en el centro de la ciudad. Este parque esta sobre una de las avenidas principales, que es la Princess st. en ese año la estaban arreglando, así que el trafico en algunos sectores estaba vedado. Esta zona seria la parte moderna de la ciudad, con muchas tiendas de ropa, restaurantes y negocios en general.

Bajamos por una calle y desembocamos en la Royal Mile. En ese momento entendí lo que me habían dicho a cerca de enamorarme de la ciudad. Realmente una calle preciosa, bien medieval con gran cantidad de negocios de todo tipo. Pasamos por la Iglesia de St. Giles, que fue erigida sobre un antiguo santuario del siglo IX, para ser consagrada al patrón de los leprosos.

Comenzamos el regreso al hotel, porque ya estaba empezando a bajar el sol. Recuerden que era el mes de mayo y oscurece mas temprano. La habitación ya estaba disponible y era bastante grande para ser un hotel europeo, pero, lo maravilloso que tenia era la vista al castillo. Miren las fotos.

Ese día solamente fuimos a cenar a uno de los pubs que estaba enfrente del hotel, ya empezaba a hacer mucho frio y no habíamos llevado ropa adecuada , así que, empezamos a utilizar la técnica de la cebolla. Según nos habían contando, si bien el clima es frio, estaba llegando una ola polar que no estaba prevista.

Al día siguiente y luego de un desayuno muy completo y al estilo ingles,( con pan, huevos u omeletes y panceta), salimos para nuestra primer visita. El Castillo de Edimburgo. El día no era muy lindo, estaba bastante nublado y hacia frio, pero igual nos pusimos nuestros gorros y camperas y allá fuimos.

Subimos la colina y cuando llegamos a la entrada por suerte no tuvimos que hacer mucha cola. Lo primero que me llamo la atención fueron las vistas que había, lo lindo que se veía todo por mas que estaba feo .Se veía muy bien el mar turquesa y las colinas verdes

El Castillo es muy grande y hay muchas cosas para ver. La visita puede ser larga, de acuerdo a lo que vos quieras hacer a nosotros nos llevo unas 4 horas mas o menos. Hicimos la visita por nuestra cuenta, pero, podes hacer alguna de las visitas guiadas disponibles. La ubicación del Castillo es estratégica ya que fue edificado en lo alto de la colina para controlar los movimientos de la ciudad y el puerto, como así también el arribo de cualquier nave enemiga.

Una vez dentro del castillo, lo primero que ves es la Capilla de Santa Margarita, que es la parte mas antigua que se conserva. Fue construida para los reyes de Escocia en el año 1130.

Hay una serie de cañones dispersos por las murallas, que servían para protección del castillo. Si llegas a estar en ese sector a las 13 horas, hace una pausa en el recorrido y quédate a ver el cañonazo de Una en punto, una tradición que se hace todos los días del año a esa hora. Vas a ver la señal donde se hace este rito, que es muy cerca de la batería Argyle.

A esta altura nos asombraba como los escoceses podían estar con sus clásicas kilts sin pasar frio, creemos que es en parte por el whisky que toman, porque los vimos siempre muy cerca del negocio que los vende dentro del castillo. Curiosidad mata al gato, entramos en ese negocio y había una degustación gratuita. Eduardo probo y le gusto mucho, pero, era un poco caro y después, no podíamos andar todo el día con el paquete, por lo tanto, le dijimos adiós a los señores y con el calor en el cuerpo, seguimos nuestra visita.

Llegamos al Palacio real que es un lugar de visita imprescindible. Se empezó a construir en el año 1430 como residencia de los reyes. Lo que se ve en la actualidad es una remodelación hecha por Jacobo VI, hijo de María Estuardo. Es un edificio muy hermoso con muchas estancias para ver. Lo mas atractivo es la Cámara de la Corona, que exhibe las joyas de la corona de Escocia. A la salida de esta zona, nos fuimos al Museo Nacional de Guerra, donde encontras todo lo relativo a los 400 años de historia militar del país.

Por ultimo fuimos a los sótanos del castillo en donde hay una exposición que recrea como eran las prisiones en el siglo XVIII y XIX.

De salida pasamos por el Royal Scots Dragoon Guards, que es un museo que muestra la historia del Regimiento Real de Escocia, desde su fundación. Es interesante, pero, si no entras, no te hagas problema, no te perdes gran cosa

A la salida del castillo caminamos por la Royal Mile, en una de sus primeras cuadras encontramos unos espejos muy divertidos, que distorsionaban las imágenes.

Mas adelante pasamos por el museo del whisky,pero, la entrada nos pareció cara, seguimos caminando y volvimos a pasar por la Catedral de St Giles, entramos a varios negocios de souvenirs ( solo para tomar un poco de calor) y por fin llegamos a nuestro destino final que era el Palacio de Holyroodhouse. Para mi gusto, es mucho mas lindo e interesante que el Castillo de Edimburgo, será por que en algunos momentos del año es residencia oficial de la Reina, lo que hace que lo tengan mas cuidado y acogedor. Por suerte estaba abierto sin restricciones, por que cuando esta la reina, se cierra.

Es una lastimas que no se haya podido sacar fotos de los interiores, en esa época, pero, les dejo este video que conseguí en la pagina oficial.

Compramos la entrada combinada que incluye el Palacio y la Galería de la Reina e incluido en el precio estaba la audioguia.. En esa galería hay una exposición de cuadros que es lo único mas o menos interesante. Si volviese , lo mas probable es que no compre esa entrada. Me encanto el sector de regalos en donde se puede comprar desde el té que toma la reina hasta vajilla con la cara de ella y de los príncipes. Muy hermoso y delicado todo. Se nota el amor que le tienen a los reyes por la manera en que las cosas están presentadas, como para que te quieras llevar todo, pero, los precios no eran para plebeyos. Una lastima porque me hubiera gustado llevarme algún recuerdo.

Después de dejar la galería, nos fuimos directo al Palacio. Este fue construido aproximadamente en el año 1100 para ser usado como monasterio. A partir de la Edad media, los reyes cambiaron el Castillo de Edimburgo por la Abadía para vivir y fue en el año 1503 que Jacobo IV construyo la primer residencia. Aquí vivió la reina mas famosa de Escocia. María Estuardo. La visita en si , es un recorrido por diferentes salas, y salones donde se ver muebles, cuadros, tapices y lo mas encantador que es la galería de la reina, donde están los cuadros de los principales miembros de la realeza.

No hay que dejar de ver los aposentos de María Estuardo, con su torre a la cual se accede por una escalera muy angosta y casi escondida. Un tip interesante: cuando te sentas en alguno de los bancos sobre las ventanas escuchas una historia sobre la habitación. Fijate porque están señalizados bien claro.

Otro tip. En la torre de María Estuardo, se suicido un secretario de la reina y en el piso se puede ver una mancha mas oscura, donde se supone que lo encontraron.

Después del recorrido por el interior salimos a los jardines para visitar la abadía, que hoy esta en ruinas, pero tiene su encanto. Los jardines están muy bien cuidados con muchas flores y plantas coloridas.

Finalizada la visita ya estaba oscureciendo, así que empezamos el regreso al hotel. Luego de un descanso y tomando coraje para salir por el frio, fuimos a cenar a un restaurant de la calle Nicholson que también es una de las calles principales con muchos lugares para cenar, pubs y cafés. La zona es muy segura para caminar porque siempre hay gente y también porque en la puerta de los pubs se reúnen los jóvenes a conversar con una cerveza, costumbre muy británica.

Al dia siguiente nos levantamos un tanto resfriados, así que dijimos que la actividad no iba a ser muy intensa, sobre todo por que el día anterior habíamos andado mucho. Caminamos hacia la Royal Mile porque queríamos encontrar una agencia de viajes para hacer una excursión al Lago Ness, si bien la encontramos y había una excursión de día completo, era solo en ingles, las de habla hispana era solamente a mitad de semana y nosotros nos íbamos en dos días. Aquí esta la excusa que necesito para volver algún día!!. Llegamos a la avenida Princess y esta vez entramos a los jardines. Allí nos encontramos con el monumento a Scott, la estatua de David Livingstone, la fuente de Ross, pero lo mas lindo que tiene el parque son las vistas y los edificios que lo rodean.

Sobre la calle lateral del parque esta la iglesia y cementerio de St Cuthbert’s, un lugar un tanto escalofriante, pero sobre todo raro porque las tumbas están casi sobre la vereda. Aquí les dejo una cuantas fotos de la zona que sacamos en dos días diferentes. Fíjense que linda es la ciudad con sol, pero el día nublado también le da un gran encanto.

Volvimos temprano al hotel porque no nos sentiamos muy bien y queríamos descansar. Solo salimos para cenar a uno de los pubs que estaban en frente del hotel. Había mucha actividad porque era sábado por la noche. Mucho movimiento de jóvenes con sus cervezas y también familias. La zona es muy recomendable para alojarse.

Domingo por la mañana y como siempre después del desayuno salimos caminando hasta la oficina de información turística que estaba en la avda. Princess. Queríamos ir a Rosslyn Chapel, de la manera mas económica posible. Para los que no lo saben Rosslyn aparece en el libro de Dan Brown, El código da Vinci. Muy amablemente nos informaron que había un autobús que salía desde Princess st (creo que era el 15) y que luego de una hora aproximadamente de viaje nos dejaba cerca. Salimos muy entusiasmados, con rumbo al bus, pero, en cuanto caminamos unos pasos empezó a caer agua nieve. Ohhhhh!!! Decidimos ir a la estación de tren que tenia un patio de comidas, y algunos negocios. Dimos unas vueltas esperando que parara un poco, comimos algo, y como seguía cayendo esta agua nieve compramos un paraguas para poder salir sin mojarnos tanto. El señor que nos lo vendió nos dijo que era normal este clima y que era realmente raro que en esa época hubiera sol. Sorprende la amabilidad escocesa, siempre de buen humor, ayudándote en lo que necesites, conversando y haciéndose el tiempo para hacerse entender si vos no hablas bien ingles. Me encantaron!!!!

Seguimos con el viaje a Rosslyn. Salimos de la estación y caminamos hasta la parada de bus 15 de la Lothian Buses. Se los aclaro porque hay varias compañías de buses, pero , esta es la mas importante. Las paradas están bien señalizadas y tienen debajo los números de los buses que paran. Me llamo la atención que tenían los asientos para esperar, pero, la espalda de las personas daban a la calle. Pensé, como hacen para ver cuando viene y para hacerle señas para pararlo?. bueno, mi respuesta llego en seguida: el bus para en la parada que ve gente, suban o no, se queda un momento y sigue su viaje. Perfecto!!!!

Ahí esperamos un rato porque el primer bus que llego no era el ramal que teníamos que tomar, pero no tardo mucho en venir. Pagamos el boleto con cambio justo en una pequeña cajita que tenia el chofer, nos sentamos y disfrutamos el viaje. Teníamos miedo de pasarnos, pero cuando llegamos, además de ver varios negocios con el nombre de Rosslyn, el chofer anuncio la parada. El camino a la Iglesia esta bien señalizado. No fueron mas de 5 minutos andando.

Compramos la entrada que costo unas 9 libras ( recuerden que era el 2012). Hay un centro de visitantes, donde se cuenta un poco la historia de la Capilla. Esta se construyo en 1446 pero, por lo complejo de su estructura, no se termino. En 1484, murió el conde de Caithness ( quien la había mandado a construir para su familia) y la construcción quedo tal cual como esta ahora. Poco a poco la capilla paso al olvido. En 1862 tras una restauración se reanudo el culto, pero, lo que le devolvió la fama, fue la novela El código da Vinci. Ahí la capilla es de vital importancia, porque se dice que esconde el tesoro de los Templarios. A partir de ese momento, empezaron a llegar oleadas de turistas y se obtuvieron los fondos para poder construir el centro de visitantes.

El edificio te sorprende por lo pequeño. Como verán estaba en restauración en muchas partes, pero , igual se veían la gran cantidad de figuras que la adornan, todas talladas en la piedra.

El interior también esta repleto de símbolos y relieves. Mientras estábamos observando la estructura, apareció un cura que nos empezó a contar un poco lo que veíamos allí. Es en ingles, así que, si no entendes no importa porque poder verlo por tu cuenta con el folleto que te entregan en el centro de visitantes. Según cuenta la leyenda,( nos dijo que esta es la versión mas creíble), los templarios,( que se dice que dejaron de existir mucho antes de la fundación de Rosslyn) habrían sobrevivido , huyeron a escocia y construyeron la capilla para enterrar allí su tesoro en la cripta. Esta se sello y nunca mas se abrió. En la compleja ornamentación del edificio estaría la clave para acceder al tesoro.

Luego de esta introducción nos invito a admirar los símbolos y relieves como la crucifixión, la expulsión del jardín del edén, el Green Man ( un extraño rostro rodeado de vegetación que simboliza el ciclo de vida), entre otros. Los vitrales son muy coloridos y tienen figuras de animales.

Por ultimo nos conto la leyenda del Pilar del aprendiz, que es uno de los 3 pilares que separan el coro del ala central. La leyenda dice que el albañil encargado de la construcción se fue a Roma para buscar inspiración y mientras tanto su aprendiz tuvo un sueño en donde se le revelo el pilar terminado, así que, ni lerdo ni perezoso, hizo la obra, quedando tan bien, que cuando el albañil regreso y la vio tan perfecta, asesino al aprendiz de una mazazo en la cabeza. Tiempo mas tarde los rostros del maestro y del albañil se tallaron en una esquina de la capilla, de manera tal que el maestro esta obligado a ver el Pilar de su aprendiz siempre. Verdad o mito?, solo ellos lo saben, pero, no deja de ser interesantes estas historias. Me atraparon muchísimo y me encanto la manera en que contaban la historia sea verdad o no, me pareció una idea muy creativa.

Para terminar la visita y bajando una escalera, podes acceder a la famosa cripta de los templarios. Es muy pequeña y no se ve a simple vista ningún tesoro!!!. En serio, se nota que es muy antigua, por el tipo de construcción y el olor a humedad que flota en el ambiente.

La visita dura mas o menos 1hora 30, pero, la podes adecuar a tus tiempos, nadie te corre. Si el día hubiera estado mas lindo podríamos habar caminado por los alrededores ya que había un bosque con otra capilla y cementerio como para visitar.
Para regresar fue mas fácil porque el autobús paraba frente a donde nos habíamos bajado. Esperamos un rato y vino el autobús. Fíjense el sistema que tienen de aviso de llegada.

Cuando llegamos ya era la tarde y nuestra ultima noche en la ciudad. Volvimos caminando desde la Plaza St Andrews hasta el hotel y pasamos por un lugar donde todos los días, por la mañana ponían en la vidriera un cerdo cocido, que, del cual, a la noche cuando regresábamos , solo quedaba la cabeza. Nos daba mucha curiosidad y ganas de probarlo, por suerte, ese día había quedado algo. Nos llevamos los últimos trozos desmenuzado en 2 sándwichs con una salsa exquisita. Como no había para completarlo con la cantidad de cerdo que ellos ponían, nos cobraron un poco menos. Igualmente comimos muy bien!!. Muy recomendables. Unos años mas tarde le recomendé el lugar a una amiga que viajo y lo encontró tal cual se lo había contado. Me olvide de decirles, el lugar se llama OINK-OINK ( les dejo la pagina) si lo ven, entren, compren y coman, seguro que me lo van a agradecer.

A la mañana siguiente y muy a nuestro pesar dejamos la ciudad. Por ultima vez caminamos por la Royal mile y llegamos hasta Waverley Bride para tomar el shuttle hasta el aeropuerto. Nuestro próximo destino era Londres.

Siempre les dejo mi parecer sobra la ciudad, en este caso, les diré que Edimburgo es una ciudad que me sorprendió por su belleza medieval, sus jardines, sus habitantes tan amables y dispuestos, por lo ordenada que es pero, por sobre todo por la rica historia que tiene y que se ve a cada paso que das. Nos quedaron infinidad de cosas por ver. Somos unos enamorados del Reino Unido y seguramente pronto volveremos para disfrutar de este lugar. Lo que estoy segura es que la próxima vez vendremos en una época en donde no haya que ponerse toda la ropa junta para no pasar frio.

Nos vemos en el proximo destino!!!!!

PARIS DIFERENTE

En el año 2015 hicimos un viaje todo con puntos de Iberia y como a muchos quizás le ha pasado, si querés usar los puntos, tenes que tener la mente abierta para adaptarte al destino que tengan lugar, y que haya espacio en la fecha que vos más o menos queres viajar. Sabélo, los puntos de los programas de pasajero frecuente, son un poco engañosos. Tenes que sacarlos con por lo menos 8 -10 meses de anticipación o bien tener mucha suerte. En nuestro caso, fue una mezcla de suerte, tiempo y mente abierta adaptable a lo que haya. En este caso encontré lugar como para hacer Buenos aires-Madrid y el regreso Londres –Buenos aires, así que había que adaptarse a eso.

Desde Madrid compre un pasaje interno a Estambul y después a Bruselas, desde allí nos iríamos en tren a Londres, previo paso, por donde??? … si si, por Paris.

Aquí se nos planteaba algo, que hacer allí que no hayamos hecho? Lo primero fue definir la cantidad de días y nos decidimos por hacer solo 4 días completos. Después pensamos, que hacer. Ese año se había reinaugurado el primer piso de la Torre Eiffel, así que allá fuimos.

Después, pensamos, ya habíamos ido a Versalles, así que buscamos un castillo cercano y nos decidimos a ir al Castillo de Chantilly y por ultimo pensamos, por que no ir a Disney? Hasta ese momento no había podido convencer a Eduardo para sacar la visa de Estados Unidos  para ir al de Orlando, y me dije, si le muestro el de Paris, por ahí lo convenzo y podemos ir al otro. Me fue bien, porque al año siguiente  fuimos a Estados Unidos.

La llegada a Paris, fue por tren Thalys desde Bruselas. Habíamos encontrado una promoción de 2 x1  en la clase especial bastante accesible. Igualmente, viajes en cualquier clase, ese tren es fantástico. El viaje dura aproximadamente 1 h 30 y en nuestro caso nos dieron un pequeño refrigerio.

refrigerio tren Thalys

Llegamos a Garde du Nord, pero esta vez el hotel quedaba un poco más lejos y nos tomamos el subte. Eran 2 estaciones solamente,  que, con el equipaje lo pudimos hacer sin inconveniente, salvo que, cuando pasamos los molinetes y estábamos caminando por uno de los pasillos nos sorprende en una de las vueltas 3 guardas que nos pidieron los boletos, los pasaron por una maquina portátil que tenían y nos dejaron seguir. Les recuerdo Siempre saquen los boletos y nunca los tiren hasta no haber salido de la estación, ya sea porque se los pueden pedir o porque lo tenes que pasar por algún molinete para continuar un viaje.

Bajamos en la estación Cadet  nos recibió un gran bullicio, mucho tráfico, muy congestionado muy raro todo. Según el mapa teníamos que caminar unas 4 cuadras pero nos perdimos un poco, porque el hotel estaba sobre una diagonal y no  nos quedaba claro en el mapa como llegar a esa calle. No teníamos las tecnologías  actuales!!.

No les dije que en esta oportunidad el hotel era el Astotel Palm Opera. Un gran hallazgo. Es una cadena ( Astotel), con varias propiedades en Paris de diferentes categorías y ubicaciones. Es un hotel sencillo, muy alegre en cuanto a decoración y sobre todo económico. La novedad es que en la recepción hay como un bar abierto fuera de la hora de desayuno, en donde te podes servir bebidas, snacks, jugos, café, té. Muy útil sobre todo si no queres gastar mucho en comida. Lo único que hay que ir temprano, porque nos pasó que la comida vuela, la bebida la reponen bastante seguido.

Ese día, como ya era pasada la tarde no hicimos nada, mas allá de dar una vuelta por los alrededores. Encontré a la ciudad muy cambiada, pero no tanto en los edificios o cosas nuevas, sino en la cantidad de gente que se veía en la calle y algo que me llamo la atención, era el tráfico, como que todo el mundo salía con su auto y esto hace que las calles se tornen ruidosas.
Habíamos escuchado que Primark  había abierto una tienda, queríamos conocerla y de paso, comprar alguna ropa de verano que no habíamos llevado. Era el mes de Junio, y para el clima de todos los lugares que habíamos visitado,la ropa de media estación estaba bien, pero,cuando llegamos a Paris había una ola de calor terrible y las mangas largas nos daban bastante  calor. Allá fuimos a gastar unos Euros. Por si no lo saben Primark es una tienda que descubrimos en Londres que se caracteriza por tener ropa muy económica a una calidad aceptable. En realidad es una tienda departamental, pero, para nosotros es ideal para la ropa. Cuando vimos el mapa la tienda estaba bastante lejos ya que estaba adentro de un centro comercial llamado Qwartz, en una zona llamada Villeneuve- La Garenne. Por suerte el metro  te deja bastante cerca. Entramos en la tienda, compramos unas cosas y luego visitamos el centro comercial, que parecía recién abierto. Negocios variados, marcas de todo tipo y lugares para comer también para todos los bolsillos.

Primark en el shopping

Cenamos algo ahí y nos volvimos al hotel en subte.

Al día siguiente, que era un jueves, después de un correcto desayuno ( en este caso había mucho facturas y panes y pocas frutas), salimos para ir a Disney Paris.

Ya habíamos comprado las entradas al parque desde Buenos aires sin traslados. A Disney Paris, podes ir en Transporte público o bien con los transportes que Disney pone a disposición de los visitantes. Como somos más aventureros decidimos tomar el transporte público. La entrada que compramos en ese momento, era con fecha predeterminada y como leí que había menos gente de lunes a jueves, elegimos ese día para no tener que hacer mucha cola en los juegos.

Tomamos el subte para hacer combinación con el RER A . Hay muchas estaciones en donde podes tomar el RER, pero fíjate que sea el A o línea Roja. El viaje en total nos llevó más o menos 1 hora 20 y el costo total del pasaje fue de Euros 8.Tenes que bajar en Gare de Marne la Vallee- Chessy y desde allí caminas un poco y ya tenes la entrada a los parques.

En Paris son solo dos: Disneyland Park y  Walt Disney Studios Park. Como les comente nosotros teníamos la entrada así que pasamos directamente, solo hicimos la cola para pasar por seguridad porque con el código de barras que nos había llegado por mail fue suficiente.  Recomiendo que compres la entrada por anticipado, porque siempre hay ofertas y no perdes tanto tiempo haciendo cola.

Entrada a Walt disney Studios

Ahora les cuento un poco mi punto de vista sobre el parque. Si vos conoces el de Orlando no pierdas tu  valioso tiempo en ir al de Paris, porque es muchísimo más chico y si bien las atracciones son casi las mismas, no hay el mismo ambiente que en el de Estados Unidos. 

Muchos me preguntaron si es conveniente alojarte allí o en Paris y cuantos días quedarte. La respuesta seria, que depende con quien viajes y tus expectativas. A mí me parece que para dos adultos que solo van a conocer y que no son tan fanáticos del mundo Disney( como somos nosotros), es preferible alojarse en Paris y hacer la excursión, ya sea por cuenta propia o contratada y 1 solo día para recorrer los dos parques es suficiente.

Si viajas con chicos, ahí la cosa cambia, porque si son cuatro personas y los chicos son pequeños por ahí te conviene alojarte dentro del parque, ya sea en hoteles propios o bien en alguno de los asociados y yo iría por lo menos 2 días, porque los ritmos  de los chicos son diferentes.

Consejos: llega temprano, porque siempre hay colas en los juegos .Estate atento a los relojes que hay en las entradas de los juegos que te dicen cuanto tiempo hay que hacer de cola. Empeza por las atracciones más lejanas porque, cuanto más temprano sea, menos gente tenes. El Fast pass es muy útil, así que utilízalo en la medida que las atracciones que vos quieras hacer tengan lugar. En todas las atracciones hay una fila que es de personas solas, que por lo general es más corta, si no te importa ir por separado usala, sobre todo en aquellas atracciones que tienen mucha cola. Nosotros lo usamos en Orlando y en muchos casos subimos juntos. Lo importante en cualquier parque Disney es la planificación, por suerte ahora ( no en la época que nosotros fuimos) están las app que te podes bajar gratuitamente y ver que queres hacer antes de llegar al destino. Nosotros aquí usamos el mapa y no nos fue mal, pero al año siguiente que fuimos al de Orlando usamos la aplicación y nos sirvió muchísimo. Por supuesto, quédate hasta el cierre y ver el espectáculo de luces y sonido del final, es precioso. Tema comida… todo un tema. Si vas con chicos agarrate, porque seguro se van a tentar con todo lo que ven  porque todo parece muy rico, pero, es bastante caro, sobre todo para el bolsillo nuestro. Para los adultos podes almorzar por un precio razonable, algo rápido, pero solo eso, si queres agregar una merienda o algún bocado o galleta o helado, el presupuesto se va por los aires. Siempre consulta en la página del parque los horarios de apertura y cierre, generalmente Walt Disney studios cierra antes, por lo tanto empeza por ese parque.

Nosotros así lo hicimos. Empezamos por los Studios y por lo que estoy viendo ahora en la página, muchas atracciones ya no están, así que solo les comentare de las que están en este momento.

Empezamos por la Twilight Zone Towe of terror. Básicamente es el ascensor de un hotel abandonado, no se sabe por que motivo, el cual, cuando llega a una altura determinada, te largan al vacío. Esto te lo hacen por lo menos unas dos veces y para peor cuando te están por tirar te abren una ventana y veas el paisaje exterior. Para empezar, un poco violento, pero  te reis de los nervios. Para entrar en esta atracción hicimos un poco de cola, un poco al sol y después entras en el hotel.

Otra de las atracciones que hicimos Ratatouille. Ahí si hicimos bastante cola, porque era una de las preferidas sobre todo de los chicos. El camino esta re lindo porque vas pasando por los techos de Paris. La atracción en sí, te suben a un carrito con forma de rata y vas pasando por todos los lugares de una cocina mientras pasan una película en 3D y los personajes interactúan con las ratas ( que somos nosotros).Toda la atracción forma como un mini complejo que se complementa con un restaurante y una tienda de recuerdos.

Pero, la “atracción” que más nos gusto es la Crush’s Coaster . Si vieron la película Buscando a Nemo, habran visto que en un momento el papa de Nemo se junta con unas tortugas que agarran la Barrera de coral, bueno, es esto. Ahí hicimos una cola de 1 hora y mientras esperábamos escuchábamos algunos gritos, pero, pensamos, si hay chicos no debe ser muy fuerte….error!!!.Te suben a una “caparazón de tortuga”  donde no te ponen mucha seguridad y vos decís.. esto es una tontera…. Error!!. Empieza a subir (todo en una semioscuridad) y de repente… te largan y se supone que entras a la corriente, pero la sensación era de estar adentro de un lavarropas, dando vueltas. Eso eran los gritos que escuchábamos, porque era muy impresionante. Tenía un saco puesto sobre los hombros que casi lo pierdo en la corriente. Todo termina cuando caes a las aguas mansas y tranquilas. Habrá sido 1 minuto el juego en total, pero fue muy intenso. Súper recomendado!!!

Después del almuerzo nos fuimos a Disneyland Park, que es más grande que el anterior y con más gente. Este parque está más orientado a los chicos más pequeños, con atracciones más tranquilas.

 Lo primero que hicimos fue tomarnos el tren que recorre todo el parque. Lo podes usar como medio de transporte si no queres caminar mucho porque tiene algunas paradas.

Como en el caso del parque anterior, muchas de las atracciones que fuimos ya no están, pero, te puedo recomendar estas: Big Thunder mountain, en donde vas en un carrito de minero recorriendo una montaña, es quizás un poco brusco pero atractivo, Autopia en donde podes manejar autos  eléctricos a través de un circuito, Indiana Jones and the temple of Peril, es una montaña rusa bastante violenta a la cual llegue hasta la plataforma donde tenía que subir y me arrepentí. Sépanlo, vos podes hacerte toda la cola, llegar a subir al juego y si por algún motivo que queres bajar, haces una seña a las personas de seguridad que están y te dejan bajar.
El resto de las atracciones, desaparecieron o mejor dicho las renovaron.

Entre juego y juego, vimos el desfile de Frozen, hicimos compras en las tiendas y vimos los clásicos desfiles de personajes Disney.

El parque cerraba a las 2130 hs y tipo 20 hs decidimos volvernos al hotel, porque estábamos cansados para esperar a los fuegos artificiales. Hicimos el mismo camino que a la ida, el tren RER A y el subte. A la bajada del subte vimos estas vidrieras de Printemps.

Al día siguiente salimos a caminar por la ciudad y queríamos ir a la Torre Eiffel para ver lo que había en el recién inaugurado primer piso. Llegamos hasta el arco del triunfo y empezamos a caminar hacia el Sena siguiendo nuestra orientación, nada de mapas ni de indicaciones, perdiéndonos y conociendo aquellos lugares que no siempre ves. Nos fue bastante bien, porque desembocamos en el Puente del Alma, donde está la llama de la libertad, cruzamos el puente que estaba todo decorado con candados. Hacía mucho calor y la gente estaba disfrutando del sol en los barcos que navegaban el Sena. En nuestro camino nos encontramos con el Museo de Quai Branly  con una fachada muy bonita y muy verde.

Entramos a la zona de la torre Eiffel y como siempre había bastante cola. Era el medio día y hacia tanto calor, que decidimos irnos al hotel a descansar un rato y volver cuando hubiera bajado el sol. Si teníamos suerte por ahí la cola no sería tanta.

Volvimos pasadas la 5 de la tarde, luego de haber descansado con el aire acondicionado. Importante, siempre que viajen a Paris, vean que el hotel tenga muy buena calefacción en el invierno y un buen aire en el verano, porque  se necesita y mucho.

La cola era bastante larga, y se hacía lenta porque había mucha revisación de mochilas, carteras etc etc. La seguridad se había incrementado por los atentados que tuvieron ese año. En la zona también habia muchos militares, nunca había visto tanta vigilancia. Nos armamos de paciencia y fuimos avanzando lentamente. En un momento el cielo se empezó a poner completamente negro y el viento empezó a soplar bastante fuerte. Cuando nos faltaba poco para llegar a la boletería, se largó una lluvia terrible que nos mojó hasta el alma, pero, después de casi una hora de cola, no nos íbamos a ir!!!.  Por fin pudimos entrar después de pasar 2 controles de seguridad. Estábamos mojados pero, no importaba ya habíamos llegado a los ascensores!!. La ruta de estos es asi. Te suben al segundo directo, y cuando bajas hacen la parada en el primer piso. Hicimos todo en el segundo y tercer nivel y para cuando llegamos al primer piso ya era de noche.

La primera planta en ese momento tenía algunas partes en obra, pero, lo que vimos fue espectacular. El piso, transparente es un tanto intimidante, porque te da la sensación que te vas a caer al vacío. Habia pabellones con diferentes temáticas, pero no estaba habilitados. Les dejo este link que saque de la página oficial de la torre para que vean como está ahora.

Tenes una parte que es cubierta y otra al aire libre. Había una terraza con un bar que no estaba habilitado, con unos asientos que tenían los cargadores de  teléfono a  pedal. Un cine proyectaba de manera continua la historia de la construcción de la torre, tenías tiendas de recuerdos y un restaurant a la carta, muy caro, pero con unas vistas imperdibles y por supuesto un bar para comer algo ligero y económico, donde cenamos.

No había muchas cosas abiertas, porque se estaba habilitada solo una parte, unos meses después se habilitaría la totalidad del piso, como vieron en el video.

Después de la cena, decimos irnos, no solo porque era bastante tarde, sino porque ya casi cerraban. Nos despedimos de la torre diciéndole que pronto volveríamos ( todavía no cumplimos!!!) y comenzamos a caminar por los jardines con destino al metro. Ahí nos pasó algo que nunca nos había pasado. Sentíamos ruido a nuestro paso en los setos que había al costado del camino, cada vez sentíamos más y más fuerte, hasta que, miramos un vimos un ejército de ratas que iban corriendo por allí, al estilo Ratattouile…. Puajjjj. Me habían dicho que las ratas andaban por todos lados ,pero nunca las habíamos visto.. horribleeeee!!!.

Pasado este momento asqueroso, subimos las escaleras y nos sacamos las últimas fotos de la torre  en una noche cerrada. Se veia muy bien los cambios de colores .

Volvimos al hotel a descansar porque al día siguiente, nos tocaba ir al Castillo de Chantilly.

Luego de desayunar, pero no muy temprano, nos pusimos en camino hacia el castillo, para ello teníamos que llegar hasta Gare du Nord y desde allí tomar el tren hasta la estación de Chantilly-Gouvieux. Tardamos más o menos 40 minutos en total. Cuando llegamos a la estación tuvimos que caminar bastante primero por la ciudad y  luego a través de un parque, al final del mismo está el Castillo. Se encuentra en el corazón de una vasta área de casi 8000 hectáreas de terrenos situados en uno de los mayores bosques cercanos a Paris.

En el complejo  hay mucho para ver. Esta el Museo del Conde, que es el segundo más grande de Francia en cuanto a pinturas históricas, la biblioteca con más de 20.000 volúmenes, los grandes  y pequeños apartamentos y la capilla. Todo esto conforma el Castillo en sí. La mala noticia es que no pudimos hacer fotos porque no estaba permitido.

De donde si tenemos fotos es de los jardines y las caballerizas que también forman parte del complejo.

Compramos la entrada completa para visitar todo el complejo, también había una la entrada para el Castillo y los jardines, pero como teníamos todo el día disponible hicimos todo el complejo. La visita la hicimos en más o menos unas 4 horas. Donde más nos quedamos fue en los jardines porque son hermosos y el día estaba tan lindo que disfrutamos mucho del sol.

Según el folleto que tengo que sobrevivió  desde el 2015, en el Castillo vivió el duque  Henri d Orleans, hijo del último rey de Francia Luis Felipe. El duque fue un gran coleccionista de obras de arte, libros  y manuscritos, los cuales se exhiben en este Castillo. Dentro del edificio podes ver: la Biblioteca en donde se exhiben solo 19000 de los más de 60000 que logro coleccionar durante su vida. Nunca vi tanta cantidad de libros en mi vida!!!

El Museo del Conde alberga la colección de arte más importante después del Louvre. Cuando murió el Duque, el castillo fue legado al Instituto de Francia con la condición que se abriera al público y se mostrara tal cual él lo había diseñado con  muchas salas y sin seguir ningún orden especifico. La colección entre otros autores, tiene obras de Rafael,  Giotto, Fra Angelico, Tiziano y Botticelli. Yo estaba en mi salsa, totalmente sorprendida que tuviera tantas obras. También había una sala con tapices y otra solo de vitreaux. Muy, pero muy interesante esta parte.

Por ultimo tenes los grandes y pequeños apartamentos. Los Grandes apartamentos están en el primer piso y servían para las reuniones sociales y los pequeños apartamentos o apartamentos privados, se encuentran en la planta baja del castillo. Allí están los dormitorios del duque y la duquesa. La verdad es que no había nada interesante para ver allí y el estilo de decoración era muy recargado. Lo que había, es una visita guiada que podías contratar por 10 euros por persona, pero, era solo en francés, así que dijimos…. Gracias hasta la próxima vez.

Luego de esta visita muy interesante sobre todo los libros y cuadros, nos fuimos a disfrutar del jardín. Está dividido en tres áreas. Jardín Francés que es la mejor parte de los jardines . De diseños geométricos contiene  grandes espejos de agua, fuentes, esculturas y flores. Es el lugar preferido de las novias para sacarse fotos.  Otro sector es el  denominado Jardín anglo chino, que es un conjunto de cinco casas rusticas que en el pasado era el lugar donde finalizaban las cacerías. La última parte es el Jardín Ingles que se encuentra entre el castillo y los grandes establos. Allí podes encontrar aves, glorietas y algunas esculturas.

Creo que las fotos son el mejor ejemplo de la belleza del lugar.

Lo último por visitar fue los grandes establos. Allí está el Museo del Caballo que muestra la relación entre este animal y el hombre y todo lo que te puedas imaginar en relación con los caballos. Como es un museo moderno, hay muchas herramientas interactivas que hacen que la visita sea llevadera, porque son 15 salas con un único tema. Lo más destacable es una calesita y una carreta que tiraban los caballos del duque. Interesante, hasta ahí no más. Cuando terminamos de recorrer el museo pudimos ver el último espectáculo del día, que te mostraban el secreto de la doma de caballo y como hacen para que aprendan a desfilar al son de la música. Muy interesante, vean algunas fotos.

Cuando terminamos de ver este espectáculo ya casi era la hora del cierre así que volvimos caminando hasta la estación de tren porque teníamos un viaje largo. Luego de casi 1 hora de viaje, comimos en un bar que estaba enfrente del hotel y nos acostamos rendidos  después de un día largo en el campo.

El ultimo día en Paris, lo dedicamos a recorrer y comprar algunas cositas para regalar. Fuimos a Montmartre , a comprar suvenires artísticos, pasamos por el Moulin Rouge caminamos por Pigalle y nos tomamos el subte para ir hasta los Jardines de la Tullerias que no conocíamos,desde allí caminamos hasta el Louvre porque quería comprar en la librería unas imágenes para enmarcar. Me preparaba para hacer la cola, porque la última vez, la librería esta debajo de la Pirámide, hasta que vi que la habían cambiado de lugar y ahora estaba arriba a lado de las fuentes. Recorrimos la librería que por suerte tenia aire acondicionado, y descansamos un rato en las fuentes sacando fotos.

Hacia bastante calor, y como era la tarde, nos fuimos a tomar la merienda a un Haagen-Dazs donde les muestro las pruebas de lo que nos comimos!! Impresionante!!!!.

Desde allí nos volvimos caminando al hotel, porque teníamos que hacer las valijas ya que al día siguiente teníamos que salir temprano para tomar el tren hacia Londres.

La ultima cena fue en un restaurante en Champs Elysees,nada muy sofisticado, una pizzería!! Ja ja. Los euros no sobraban mucho!. Lo mejor: la última foto que tengo. Miren si no.

Llegamos al final de esta ciudad. Creo que es una ciudad que podes visitar muchas veces y todas ellas vas a encontrar algo diferente para hacer, disfrutar, comer o beber. Hermosa por donde la mires, cara, sofisticada, un lugar donde vivir no sería un sacrificio, al contrario, sería una gran experiencia.

Ojala pronto pueda volver y pueda mostrarles con otras tecnologías como está hoy la ciudad.

Espero que les haya gustado y si quieren dejar comentarios, sugerencias háganlo debajo.

Nos vemos en el próximo post.

PARIS AL SOL

Se preguntaran por el título a que viene. Mientras estaba buscando las fotos del viaje del año 2012 me encontré con que todas eran con sol, lo que me hizo recordar que ese año nos habían tocado todos días lindos en contraposición a lo ocurrido en el 2009 que nos tocó la mayoría de los días lluviosos y eso ,que era la misma fecha de ambos viajes.

De ahi salió el título.

El año 2011 KLM comenzó a volar desde Ámsterdam hacia la Argentina, así que, para incrementar sus ventas lanzo pasajes supereconomicos y obvio había que aprovecharlo. Pude conseguir pasajes por USD 800 más o menos para hacer la ruta Buenos Aires/Ámsterdam y el regreso desde Niza/Buenos aires, para el mes de mayo del año 2012.

Comprado los pasajes había que buscar que puntos tocar. Luego de mucho estudio decidimos hacer Ámsterdam, Edimburgo, Londres y Mónaco (recuerden la frustración del 2009), pero como eran muchos días decidimos pasar unos pocos días en Paris, porque nos quedaba de camino hacia Mónaco.( excusa)

avion KLM

Ámsterdam, Edimburgo y Londres, quedan para otro post. Continuemos con la saga de Paris.

Algo que les quiero compartir de KLM. No duden en viajar con esta compañia porque su servicio de a bordo es excelente y los asientos son aceptables dentro de la clase turista. Comes bien y siempre el personal de a bordo esta atento para servirte bebidas.

Esta vez llegamos desde Londres en el tren Eurostar, que es un tren de alta velocidad que une las dos ciudades en más o menos 2 horas 30 minutos a través del túnel bajo el canal De La Mancha. Salimos desde la estación St Pancras por la mañana. Hay que llegar con suficiente anticipación (1 hora por lo menos) porque hay que hacer aduana y seguridad y el tren sale puntual si o si, no te va a esperar.

Viajamos en clase estándar porque la diferencia era mucha (tiene una clase estándar premier y una clase business), pero se viaja muy bien. El viaje no es largo, lo único que, una vez que entra en el túnel se te tapan un poco los oídos. Arriba del tren tenes suficiente espacio en los maleteros de las entradas para poner el equipaje y también sobre tu asiento. En nuestra clase no teníamos incluida la comida, pero en las otras dos si lo tenías. Si queres comer o tomar algo por tu cuenta lo podes hacer. Es muy gracioso porque cuando entras en el túnel tenes carteles en inglés y podes ver el sentido de conducción por la izquierda y al rato salís con los carteles en francés y la conducción por la derecha. 

Tren eurostar

Llegamos a Paris a la Gare du Nord. Como ya habíamos hecho aduana en Londres salimos directo a la calle. No te fíes mucho porque he visto a policías en el andén que si querían te paraban y pedían documentación y te revisaban las valijas. Estimo que era aleatorio y que esto cambia según el grado de seguridad que se esté manejando en ese momento.

En este caso teníamos que ir al hotel Paris Lafayette que estaba bastante cerca de la estación, así que, como no teníamos demasiado equipaje lo hicimos caminando. El hotel, era bastante estándar, y dentro de todo bien ubicado, porque estaba a 1 cuadra de la Rue de Lafayette y tenía una estación de subte a la vuelta, que si bien, no es de las líneas más concurridas te permite combinar perfectamente. Algo muy importante, en Paris: hay que tener en cuenta donde alojarse, porque hay algunas zonas que por la noche  son un poco peligrosas. Este hotel estaría al límite de lo que considero buena ubicación, porque si caminabas 3 o 4 cuadras para el lado contrario de la Rue de Lafayette, ya la zona se ponía oscura y con personajes no muy agradables.

Habíamos leído que el ascensor del hotel, era muy chico, pero no creíamos que fuera tan pequeño como para que solo entre 1 persona y con una valija chica. No me creen? Fíjense.

ascensor Hotel Paris Lafayette

La habitación era un tanto oscura, por más que tenía una gran ventana, estaba pintada de morado y parecía que las paredes se te venían encima. Bueno, no estábamos mucho tiempo en la habitación y por 70 euros estaba bien. En el momento de empezar con la reserva de los hoteles, no encontré lugar en el hotel Etoile que habíamos ido el viaje anterior, realmente una lástima.

Era la tarde temprano y salimos a caminar un poco y sobre todo a comer algo. Agarramos la Rue de Lafayette y nos fuimos para el lado de las Galerías, en el camino comimos algo. Cuando llegamos a la galería seguía tan hermosa como años atrás, es más, la habían remodelado, porque donde estaba el mercado habían puesto un restaurant self service con precios bastante accesibles. Hicimos algunas compras, miramos un poco, cruzamos al otro edificio a través de un puente al aire libre y descubrimos que había una terraza con unas muy lindas vistas.

Nos quedamos ahí descansando un rato y luego partimos hacia el hotel. Nos habíamos llevado una cosas para comer al hotel, así que una vez que nos metimos adentro no volvimos a salir.

Al día siguiente, era sábado, y teníamos previsto ir al Palacio de Versalles. Luego del desayuno en el hotel, bastante correcto, partimos con destino al Palacio. Tomamos el subte de la vuelta del hotel y luego de hacer una combinación, tomamos el RER C hasta la estación Versailles-chateau Rive Gauche. Toma en cuenta que esta es la estación que esta más cerca de la entrada del palacio y hay que fijarse bien que el RER diga esa dirección, porque hay dos ramales. Otro tip el boleto que tenes que sacar tiene que ser el valido para la zona 1-4, sino sacas ese boleto, va a llegar un momento que no vas a poder pasar por los molinetes.

El viaje en si dura más o menos 1 hora. Cuando llegas a la estación, tenes que caminar más o menos 10 minutos hasta la entrada principal.

Cuando llegamos nos encontramos con que la cola para comprar la entrada era bastante larga, por suerte el día era bastante lindo aunque un poco ventoso y eso hacía que el sol no quemara demasiado. Tardamos bastante en comprar la entrada, pero para ese día lo único que teníamos previsto era esta visita y por la noche ir a la Torre Eiffel, o sea nadie nos corría.  Compramos la entrada completa, porque ese día, como había música en las fuentes, los jardines tenían costo, pero esta entrada no incluía El Gran y pequeño Trianon porque estaban restaurándose. Con la entrada estaba incluida una audioguia, que te explica muy bien lo que vas viendo a medida que vas visitando las estancias.

En ese momento, no existía la compra de entrada anticipada, pero, ahora que se puede, les sugiero que la compren así se ahorran bastante tiempo en colas. Otro tip, no se puede entrar al Palacio con mochilas o carteras grandes, por lo tanto trata de llevar lo menos posible o bien lo podes dejar en las consignas que hay. A nosotros nos revisaron la mochila, pero no hicieron ningún comentario así que seguimos adelante con ella.

Un poco de historia antes de la visita. El antiguo pabellón de caza de Luis XIII fue transformado y ampliado por su hijo Luis XIV, que instalo en el la Corte y fue cede gobierno desde 1682. Hasta la Revolución Francesa, los reyes fueron sucediéndose y embelleciendo el Palacio.
En el siglo XIX recibe un nuevo destino: convertirse en el Museo de la Historia de Francia, por deseo de Luis-Felipe.

Fue declarado hace 30 años como Patrimonio Mundial de la Humanidad.

El Palacio cuenta con 700 salas que se pueden visitar, pero, hacerlo en un día es casi imposible, pero si lo planificas bien podes visitar muchas de las estancias.

Como les conté, entramos por la entrada principal por la Verja de Honor e hicimos la cola en el Patio de Honor. Una vez que compramos la entrada, hicimos el ingreso, pero, al contrario de todo el mundo empezamos por la planta alta.  Lo primero que ves, es el vestíbulo de la capilla y a partir de allí entras en una serie de salones  que su conjunto, forma parte de los aposentos reales. Ellos son. Hércules, Venus, Diana, Marte, Mercurio, Apolo y de la Guerra. Les dejo unas fotos para que los vean.

A la salida de estos salones, tenes  la famosa Galería de los Espejos, imponente desde cualquier ángulo que la veas.  Esta galería servía para el paso diario del rey hacia la capilla o hacia los aposentos de la reina. También se hacían grandes fiestas, audiencias, recepciones a funcionarios o los famosos bailes con máscaras. Aquí se firmó el tratado de Versalles que puso fin a la Primera Guerra Mundial.

Una aclaración. La visita al Palacio se empieza por un lado y vas entrando sala a sala, hasta el final del recorrido. Todas estas salas están relacionadas entre si y cumplían una función específica, relacionada con la actividad real.

Una vez que salís de la Galería de los Espejos, llegas al salón de la Paz y luego entras en el salón donde funcionaba el Consejo que era la antesala de la Cámara del Rey que es lo que viene a continuación. Esta Cámara era el centro del Palacio, todo pasaba por allí sobre todo en la época de Luis XIV, en donde el que quería entrar en ella, debía ser autorizado por el. Cuando no estaba en palacio, podía entrar quien quisiera. Esta sala la uso solo este rey, sus sucesores utilizaron otras salas más pequeñas

Cuando salís de esta cámara, tenes una antecámara en donde los cortesanos esperaban ser recibidos por el rey. Pasada esta, ya entras en la cámara de la reina. Se dice que muchas veces el rey dormía allí con la reina (imposible de comprobar) y que esta concedía sus audiencias privadas. Lo que se destaca es la cama de Maria Antonieta.  Una vez que salís de esta cámara, tenes 2 salas más que servían de antecamaras de la reina y esta parte del recorrido finaliza con la Sala de los guardias de la Reina.

Una vez que terminas esta parte del recorrido, salís a las escaleras de los príncipes, pasas por la sala de la Coronación que tiene uno de los cuadros más grandes que es la Coronación de Napoleón y luego de pasar por otra sala, llegas a la galería de las Batallas donde hay una gran colección de cuadros de las grandes batallas históricas de Francia. Es una de las zonas más lindas del Palacio. Les dejo unas fotos.

Terminada la visita del primer piso, bajamos y recorrimos un tanto rápido la planta baja. La realidad es que luego de ver el primer piso, con tanto lujo y tanto dato, la planta baja se hace un tanto reiterativa, porque se maneja la misma disposición en cuanto a salas y aposentos.

Se accede por una galería con una gran cantidad de esculturas y desde allí empezas el recorrido de salas hasta llegar a los aposentos de las hijas de Luis XV. Terminada esa parte desembocamos en las Salas del Imperio, que son catorce salas dedicadas a exponer cuadros y objetos dedicados a  Napoleón Bonaparte.  Mejor les dejo algunas fotos para que vean lo bien hecho que esta. 

Había una zona más para visitar que era la Salas de las Cruzadas, pero no fuimos, porque queríamos disfrutar de los jardines y ya estábamos un tanto cansados de caminar y ver salas y cuadros.

Los Jardines de Versalles son una maravilla de 77 hectáreas, en donde no solo hay árboles, y plantas, sino que hay estatuas, 55 fuentes y estanques.  Se destaca el Naranjal que es una obra de arte en sí misma. Como describirles el jardín es un tanto raro, les dejo fotos que es la mejor manera de contarles como son.

El día que hicimos la visita, era el espectáculo de las Fuentes y mientras esperábamos la hora, encontramos escondido entre el jardín un lugar para comer al aire libre. Muy lindo, muy caro!!. Ja ja.

A la hora que decía el folleto, nos fuimos acercando a la zona donde se desarrollaba el espectáculo. Las principales fuentes comienzan a arrojar agua al ritmo de las más selectas melodías clásicas. No se hacen todas al mismo tiempo, sino por sectores para que la gente se pueda desplazar. Es un lindo espectáculo, aunque creo que de noche seria mucho más lindo.

Ese día como el tiempo era muy lindo y había mucho sol, en los jardines había mucha gente, porque podes visitarlo y hacer pic nic en zonas determinadas sin necesidad de visitar el castillo. Es más, durante los días que no se hace el espectáculo de las fuentes, el jardín se accede de manera gratuita.

Finalizado el espectáculo, nos quedamos un rato dando vuelta por los jardines, tomando sol y disfrutando de la atmósfera tranquila que se respiraba allí.

Tipo 5 de la tarde emprendimos el regreso, ya que teníamos que tomar el tren y teníamos pensado ir a la Torre Eiffel.

Nos bajamos del Rer en una estación cercana y nos pusimos a hacer la cola, que era bastante larga, sobre todo porque se había roto uno de los ascensores y la compra de entrada y subida se concentraba en una “pata”.

Creo que no les comente, pero a la torre se accede por ascensor en los pilares norte, este y oeste y el acceso por las escaleras esta en el pilar sur. Por escalera llegas hasta el segundo nivel y si queres subir hasta la cumbre tenes que acceder si o si por ascensor y tenes que tener un boleto valido. También toma en cuenta que el tercer nivel, lo abren  y lo cierran de acuerdo a la cantidad de gente que haya o por malas condiciones climáticas. Cuando estas en la cola hay carteles que te van informando y al momento en que compras la entrada también te lo avisan. Si cuando vos compras la entrada no está habilitado el tercer nivel, compras hasta el segundo y si abren en algún momento el tercero y queres subir, podes comprar arriba el acceso, o por lo menos en ese momento se podía, no se ahora.

Nos pusimos en la cola y ya empezaba a hacer un poco de frio, pero la espera valió la pena.

Las vistas nocturnas desde arriba son fantásticas. Nos tocó una noche preciosa, fría y ventosa pero se veía todo muy nítido. Algunos fotos.

Subimos hasta el tercer nivel, como la vez anterior, pero esta vez había más gente.

Estuvimos como unas dos horas y como ya estábamos cansados bajamos y nos tomamos el metro hasta el hotel.

Torre Eiffel de noche

Había sido un día muy intenso y al día siguiente nos esperaba otro día igual.

Como era domingo sacamos un bus turístico que nos interesaba porque eran 4 rutas disponibles, 2 de las cuales tocaban algunos puntos que no eran  muy habituales. Es el Open Tour. Esas rutas eran: Montparnasse-Saint Germain y Bastille-Bercy. También había una que hacia Montmartre –Grands Boulevard, que tocaba puntos que ya conocíamos pero que la podíamos utilizar como transporte para llegar a Montmartre.

El domingo hicimos primero el recorrido tradicional y bajamos en el Louvre, hicimos unas fotos en la pirámide y como era temprano y no había gente, sacamos la entrada para el Museo. Habían habilitado una nueva sala para la Gioconda y queríamos visitarla. Hicimos un recorrido rápido para ver algunas cosas que no habíamos visto antes. Les dejo algunas fotos.

A la tarde nos fuimos a Montmartre también a ver un poco como estaba todo aquello, para lo cual nos tomamos el tour y nos bajamos en Pigalle.

Caminamos un poco, pasamos por la puerta de Moulin Rouge y empezamos a subir para llegar al Sacre Coeur. Subimos por una calle con muchos negocios y gente en parte porque era la hora de la merienda y en parte porque era domingo. Llegamos a la Iglesia, entramos y había misa, nos quedamos un rato y de allí caminamos sin rumbo fijo para disfrutar el barrio y también el sol. Compramos algunos souvenires y bajamos por la misma calle que habíamos subido, para tomarnos el bus turístico.

Nos bajamos en las Galerías Lafayette donde compramos en el supermercado algo para comer en el hotel. Llegamos y luego de baño cenamos y a la cama. Al día siguiente seria nuestro último día en Paris y habíamos planificado hacer las dos rutas del bus turístico que no habíamos hecho.

Luego del desayuno nos tomamos el bus turístico que pasaba cerca del hotel hasta la parada de Notre Dame. Allí bajamos y caminamos hasta la primer parada del bus que teníamos que tomar que quedaba cruzando el rio. Arriba del bus pasamos por las cercanías del Panteon, por el costado de los Jardines de Luxemburgo, las Catacumbas y el cementerio de Montparnase.

A la altura de la Gare de Montparnase, nos bajamos porque queríamos ir a la Torre de Montparnase.Es un edificio que es el segundo más alto de Paris. Este edificio que en su mayor parte está ocupado por oficinas, forma parte de un complejo, que se complementa con un edificio más pequeño, una sucursal de las Galerías Lafayette y un centro comercial. El mirador esta en el piso 56 y la particularidad que tiene es que las barandas se pueden desmontar y transformarlo en un helipuerto.

Como verán en las fotos, lo que se ve desde allí es hermoso  y aunque había un poco de bruma se veían los principales edificios bastante bien. Ahí arriba no hay mucho para hacer así que no estuvimos mucho tiempo. Subir tiene costo, creo que nos costó 10 Euros, un tanto caro, pero, como no habíamos gastado mucho en otras atracciones lo hicimos. Creo que si es tu primera vez en la ciudad, gastaría ese dinero en otra cosa.

Volvimos a tomar el bus que siguió por el Boulevard de Montparnase para luego tomar el Boulevard des Invalides, pasamos por el Museo Rodin y por Los Inválidos. Luego de pasar por su puerta, el camino siguió hasta el Sena y bordeando este hasta el Boulevard de Saint Germain donde hay muchos cafés y restaurantes que en ese momento tenían sus mesas afuera llenas de gente. Por este Boulevard seguimos hasta el Sena y, nos bajamos en la Iglesia de Saint Michele de Notre Dame, porque era la última parada de este tour. Acá les dejo algunas fotos.

Ahí mismo pasaba el bus que hacia el recorrido hasta Bercy. Volvimos a tomar el Boulevard Saint Germain pero para la zona contraria de donde veníamos antes. Pasamos por la Sorbona y por las cercanías del Jardín Botánico. Cruzamos el rio y nos dirigimos a la zona de la Plaza de la Bastilla dimos la vuelta a la rotonda y nos dirigimos por la diagonal hasta la Gare de Lyon a la cual vimos a la distancia. Volvimos a cruzar el Sena por el Puente de Austerlitz, donde también a la distancia vimos la Gare de Austerlitz. Bordeando el Sena seguimos nuestro camino. Vimos la Biblioteca Mitterrand  y el Campo de la Universidad de Paris. Cuando llegamos al Puente Nacional, lo cruzamos  y ya estábamos en la Puerta de Bercy, el punto más lejano del recorrido. Si bien había paradas para bajar, no nos llamó nada la atención, así que continuamos el recorrido por la orilla contraria que habíamos venido. Pasamos por el Parque de Bercy y por la Gare del mismo nombre. El recorrido nos llevó nuevamente a la Plaza de la Bastilla y desde allí por la Rue Saint Antonie y luego de la Rivoli, doblamos otra vez hacia el Sena y cruzamos el Pont au Change viendo la Conciergerie y la Sainte Chapele, terminando el recorrido donde lo habíamos empezado.

En líneas generales, este recorrido se hizo un poco pesado porque no bajamos en ningún lado, pero, sirvió para conocer aquellos lugares donde no habíamos ido otras oportunidades. Es algo para hacer si ya conoces o si es tu primera vez y tenes varios días en la ciudad.

Tomamos uno de los buses que nos dejo en la cercanía de Champs Elysees y decidimos caminar por allí para despedirnos.

Encontramos un local de Renault donde se exhibían los autos del futuro. cuando salimos de ahí vimos una cosa un tanto rara. Nos encontramos con el lanzamiento de un juego en linea que se llamaba Diablo. Habia un monton de gente en la puerta de un local vestido de diablo y esperando que sean las 20 hs para poder entrar y jugarlo.

Seguimos caminando y volvimos al hotel en metro, para hacer las valijas porque al día siguiente había que tomar un tren hasta Mónaco.

Mientras desayunábamos nos enteramos que era la asunción del presidente Hollande y había muchos lugares de la ciudad que estaban cerrados por el desfile que hace. Ahora entendíamos porque la ciudad estaba en los últimos días embanderada.Teníamos que estar en la Gare de Lyon para tomar el tren al medio día y en base que estaba todo complicado decidimos desayunar y salir para llegar con tiempo. Nuestro transporte fue el metro y llegamos con bastante anticipación, así que dimos unas vueltas y vimos cosas que hasta ese momento en buenos aires no había, como un cargador de batería de celular, que funcionaba mientras vos pedaleabas una bicicleta, años más tarde llegaba aquí.

Lo que sigue, lo encontras en el post de Mónaco.

Este  recorrido por Paris llegaba a su fin. Todavía me queda por contarles el último viaje con aquellos lugares que no todo el mundo hace, cuando está en esta ciudad.

Espero  encontrarlos para contarles el final de mi historia con Paris, por el momento.

PARIS EN COLORES

Pasaron los años, corrió mucha agua por el Sena y un día decidí volver a París. En el año 2009, luego de unos cuantos años que nos tuvieron dentro del país por la mala situación económica, decidimos dar el salto y hacer un viaje a Europa. Se nos presentaba un inconveniente: yo ya conocía bastante y Eduardo nada, entonces llegamos a una solución salomónica, haríamos un recorrido clásico y le agregaríamos un destino que yo no conociera. Ese destino fue Mónaco. Se acuerdan que en mi post de ese destino les conté que la primera vez que fui allí estaba el Gran Premio y no conseguí alojamiento?, bueno, fue ese año. Les dejo el link para que conozcan la historia completa.

Decidido el viaje, compre los pasajes por la compañía TAM (hoy Latam) a un precio muy accesible, que nos llevaría a Paris a la ida, previa parada en Rio de Janeiro ( 6 horas!!!) y un regreso desde Milán con parada en San Pablo.

Era el mes de mayo y partimos rumbo a París. El viaje hasta Río fue muy bueno, aunque el asiento era un poco duro. La idea era, cuando llegáramos a Río tratar de ir a dar una vuelta por la ciudad para conocer un poco. Error!. Cuando bajamos del avión nos agarró un personal de Tam y nos llevó directamente a la sala de pre embarque para que esperemos allí. De nada valió mi pedido y el pedido de otra señora que quería fumar, fueron inflexibles. Así que, nos acomodamos en unos asientos para esperar el próximo vuelo. Encima el aeropuerto de Río estaba en obra y solo había como un kiosco donde comprar algo de tomar. La sala de pre embarque estaba cerrada con puertas de vidrio que se iban abriendo a medida que los vuelos iban saliendo, así que, al principio no podíamos caminar mucho. Por suerte en un momento nos encontramos con un ex compañero de trabajo mío que volvía del nordeste de Brasil y las últimas 2 horas fueron más animadas por la conversación.

Aeropuerto de Rio de Janeiro

A la hora de embarque fuimos hasta la puerta indicada y luego de pasar una seguridad, por fin embarcamos. Este avión era más grande y mucho más cómodo que el anterior. Teníamos asientos de a dos, así que estábamos felices.


El viaje fue un tanto largo, pero, al ser de noche no se sintió tanto. Llegamos a Paris a primera hora de la tarde del domingo. Pasamos la aduana sin novedades y salimos a buscar el transporte para llegar a nuestro hotel. En cuanto salimos de la zona de retiro de equipaje, me di cuenta que había pasado mucho tiempo y que el aeropuerto estaba totalmente cambiado. Se había construido una segunda terminal solo para Air France y todo lucia mucho más moderno y muy vidriado.

Aeropuerto de Paris

Teníamos que ir a buscar el shuttle de Air France que nos dejaba muy cerca del hotel que habíamos reservado. Todo estaba muy bien señalizado, así que llegamos lo más bien a la salida del shuttle. Compramos el pasaje arriba del micro y nos costó unos 14 euros por persona. Un tanto caro, pero, no queríamos correr riesgos de perdernos el primer día y con valija. El viaje duro más o menos 1 hora, porque no había tráfico y fue con poca gente, estimo que fue porque no era muy económico. Teníamos que bajarnos en la parada de Port Maillot que es donde se encuentra una estación de trenes y cercano uno de los centros de exposiciones de París. Teníamos que ir hasta el hotel Best Western Etoile Saint Ferdinand (hoy se llama Etoile Saint Ferdinand) que quedaba a más o menos unas 4 cuadras de donde bajamos.

Llegamos al hotel y obviamente el recepcionista no hablaba castellano pero nos entendimos amablemente en inglés, nos indicó como llegar a la habitación y nos mostró donde se servía el desayuno para el día siguiente. Subimos por un ascensor superchico, y cuando llegamos a la habitación quedamos sorprendidos por lo linda y colorida que era. Tenía un baño muy moderno y algo que no se veía mucho por Argentina que era un televisor plasma chico. La contra, la habitación era muy chica y si tenes mucho equipaje se podía complicar, pero, por estar en Paris, en esa zona y sobre todo después de enterarnos que había un congreso en el centro de exposiciones, no podíamos quejarnos. El costo por noche fue de 120 euros con desayuno. En ese momento era un precio accesible y era acorde.

Decidimos salir un rato a ver que se veía por ahí. Teníamos que comprar el pase Paris Museum pass y sabíamos que en la taquilla del Arco del Triunfo lo podiamos hacer. Salimos del hotel que esta en una cuadra diagonal que desemboca justo en la Avenida de la Grande Armee que es la calle del Arco del Triunfo, pasando este ya estás en Champs Elysees. Desde el hotel hasta el Arco son unas 6 cuadras, o sea el hotel esta súper bien ubicado. En otros viajes quise volver a ese hotel y nunca pude conseguir lugar, siempre completo, así que, si viajan y lo ven disponible, lo que paguen estará muy bien.

Caminamos hasta el Arco y me encontré con otra Paris. Limpia, con gente alegre caminando por las calles, con comercios abiertos por más que era domingo, un cambio radical. Llegamos a la taquilla del Arco y mi sorpresa fue enorme, cuando, le hice un comentario a Eduardo en castellano sobre el pase que teníamos que comprar, y la señorita que nos iba a atender me respondió amablemente en español, uhhhh algo cambio y demasiado!!! Atrás quedo el recuerdo del viaje del año 1993 en donde nos perdimos en el subte y nadie nos ayudó. Compramos nuestro pase, pero, al Arco no subimos porque eran muchos escalones y estábamos cansados. Dijimos, volvemos en otro momento, pero siempre que pasábamos o llovía o había mucha cola. Algún día subiré!!. El Paris Museum es uno de los dos pases disponibles que hay para hacer visitas en Paris. Me costó 48 Euros por persona por 4 días que era la cantidad de días que nos íbamos a quedar. Este pase es mucho  más económico que el Paris Pass y nos servía perfectamente para la cantidad de sitios que íbamos a visitar.

Ya con nuestros pases en mano nos fuimos a caminar por la Avenida Champs Elysees.Uff que moderna que estaba y que cambiada!! Negocios muy bien puestos y de gran categoría se había abierto en estos años. Entramos a Peugeot que estaba haciendo una exhibición de nuevos autos, llegamos hasta el Lido para ver si el costo de la entrada era accesible, pero no, estaba más arriba de 120 Euros por persona, así que le dijimos chau, hasta la próxima.

Algo importante que hay que saber, que en Paris, se come temprano. Luego de las 9 de la noche no quedan muchos lugares para comer y aunque no estamos acostumbrados a comer tan temprano, tipo 8 de la noche decidimos comer algo e irnos a dormir temprano. Aunque no lo crean encontramos en una galería en Champs Elysees un restaurant que tenía un menú ejecutivo por 16 euros por persona, que te ofrecía 1 plato fuerte y 1 postre. La bebida si bien no estaba incluida no te obligaban a pedirla ya que en las mesas había botellas de agua de cortesía y podías cenar con eso. Así que cenamos en pleno centro de Paris por 32 euros, en ese momento muy accesible.

Luego de la cena, teníamos que caminar como unas 20 cuadras hasta el hotel, teníamos cansancio por el viaje así que decidimos tomar el subte. La Línea 1 recorre toda la avenida y nos queda muy bien para llegar a nuestro hotel por más que eran unas 3  estaciones. Volví a mi trauma del 93 y mis temores, pero, por suerte Eduardo entendió muy bien los carteles de como tomar el metro. Los años lo habían mejorado, con formaciones más nuevas y modernas y algo que me llamo la atención es la doble puerta en algunas estaciones. La doble puerta es, en el andén hay puertas en donde la formación cuando llega a la estación concuerdan y se abren juntas. Tiempo después leí que es para evitar accidentes.

Importantísimo en Paris. Nunca tires el boleto una vez que lo pasas por la maquina a la entrada, una porque en cualquier vuelta de pasillo puede aparecer un guarda que te controla y otro porque en algunas estaciones, se necesita para salir.

Llegamos a la estación Argentine, que está decorada con motivos típicos de nuestro país, si bien no eran más de las 10 de la noche, no había mucho movimiento de personas por la calle, caminamos nuevamente por la diagonal y llegamos a nuestro hotel, solo con ganas de ducharnos e ir a dormir luego de un día lleno de emociones y sobre todo de cansancio.

Al día siguiente fuimos a desayunar y nos encontramos con un buffet bastante abundante en frutas, fiambres, quesos y sobre todo panes de todo tipo.
El día estaba bastante feo y hasta llovizno en algunos momentos. Ese día, estaba planificado tomar Les car rouge, que es el hop on hop of de Paris y como primer parada haríamos el Museo del Louvre. En esa época había dos empresas y esta era la más económica. Sacamos el pase de tres días que incluía el crucero por el Sena. Subimos en la  parada del Arco del triunfo, para lo cual caminamos desde el hotel. La actividad de esa zona un lunes por la mañana era intensa. En las panaderías había cola afuera esperando por los panes y facturas recién hechas, los cafés también tenían sus mesas de afuera llenas de gente no solo tomando café, sino también leyendo libros o diarios. Definitivamente, la zona es muy buena para estar alojado.

Una vez arriba del micro hicimos un cambio de planes y primero dimos la vuelta completa a la ciudad y después bajamos en el Museo. El bus da una vuelta por Arco del triunfo y vuelve por Champs Elysees hasta el Puente Alexandre III y a su paso podes ver el Petit Palais y el Grand Palais, una vez que cruzas ese puente, toma por la Quay D orsay, hasta el Point de l Alma, donde vuelve a cruzar y empieza a transitar por una zona residencial hasta llegar al Trocadero. Ahí podes bajar o bien seguir porque tenes una parada más cerca de la Torre Eiffel. De allí se dirige al Museo de la Armada y el Museo Rodin, volvimos a cruzar por el Puente Alexandre y nos fuimos hasta la Opera,pasando por la Plaza de la Concorde, desde allí llegas al Museo del Louvre, que tiene dos paradas, una en la zona de la pirámide y la otra sobre la Quai Mitterand y bordeando  el Sena llegas hasta Notre Dame, allí da una vueltas y vuelve a tomar la Quay D orsay para pasar por el Museo del mismo nombre y luego cerraríamos el circuito porque volves a pasar por el Arco del Triunfo. Más o menos esta es la ruta. No crean que tengo tan buena memoria, sino que conservo el mapa un tanto roto que te daban cuando subías al micro.

Hicimos toda la vuelta y nos bajamos en la parada del Louvre, la que esta en la Pirámide, entramos sin hacer la cola, porque teníamos nuestro Paris museum. Había muchísima gente pero no era nada imposible de transitar. Recorrimos los principales puntos y agregamos algunas salas que no conocía, como la salas de antigüedades etruscas, griegas y romanas, los departamentos de Obras de arte (joyas, platería, cerámicas, etc.) y por supuesto vimos los clásicos. Aquí les dejo algunas fotos.

Pasamos allí casi todo el día y cuando ya habíamos absorbido todo el arte posible, nos fuimos a tomar nuevamente nuestro bus turístico para irnos a la zona de la Opera, que no pudimos entrar porque estaba cerrada, entonces nos fuimos a caminar por el Boulevard Haussman y por supuesto entramos a las Galerías Lafayette que estaba mucho más linda que antes, recorrimos un poco y encontramos que en un piso de los de abajo había un supermercado con productos típicos y comida que te podías llevar. Luego de  recorrer un poco las galerías, nos fuimos caminando hasta el hotel que era bastante lejos, pero nada más lindo y reconfortante que caminar por esta ciudad. Ah, les muestro una foto de los baños públicos que hay bastante diseminados por la ciudad.

Baños automaticos en la ciudad

Antes de irnos a dormir, cenamos en un restaurant pequeño, porque con todo lo que habíamos andado si entrabamos al hotel, no volvíamos a salir.

Al día siguiente, luego del desayuno, fuimos nuevamente a tomar nuestro bus turístico. Nos bajamos en la parada de Notre Dame para hacer una visita a la catedral y subir a la torre.

Llegamos y caminamos un poco por la plaza que antecede a la Catedral, donde se encuentra el Punto Cero, que es desde donde se empieza a contar las distancias entre Paris y el resto del mundo.

Lamentablemente el año pasado (2019) la catedral sufrió un incendio que la destruyó casi por completo, salvándose muchas obras, por suerte. En este momento está cerrada y en proceso de reconstrucción, pero no se sabe a ciencia cierta cuando lo reabrirá.

El exterior era increíble con muchas figuras que se encontraban a los costados de las puertas de acceso. El interior también te deslumbraba por la altura de los techos abovedados como por los rosetones que eran una marca registrada de la Catedral. En el interior visitamos el área de los tesoros que era una sala a la que podías acceder pagando 2 Euros. Allí podías ver todo lo relacionado con la liturgia, desde los cálices hasta la ropa de las autoridades máximas de la iglesia. También hay recuerdos de la visita de Juan Pablo II a Paris. Una gran cantidad de reliquias, que espero que se hayan podido salvar.

Cuando terminamos la visita a la catedral, salimos y a la vuelta estaba la entrada a las torres. La entrada la teníamos incluida con el Paris Museum y por suerte no había mucha cola, así que entramos rápidamente. Fueron como 400 escalones que se hicieron un poco complicados de subir, pero no imposible. No hay ascensor, así que tómalo en cuenta por si no estás en un buen estado físico. Solo podías visitar una sola torre y el famoso campanario. Lo más interesante, eran las vistas que había de toda la ciudad y sobre todo ver de cerca las famosas gárgolas que tenía. Se podía ver claramente, no solo la torre Eiffel sino que en un buen día llegabas a ver el Sacre Coeur.

La bajada se hizo más fácil y cuando llegamos a tierra firme, nos dedicamos a caminar por los alrededores. Nos habían hablado de una calle muy concurrida llamada Rue de la Huchelle en donde, según los lugareños, se encontraban las mejores creperías y restaurantes de Paris. Había bastante gente sobre todo comprando recuerdos y si bien los crepes eran ricos, no era algo deslumbrante.Volvimos para tomar nuestro bus porque la próxima parada era el Museo D orsay, donde también teníamos la entrada incluida con el pase. Un detalle importante. No permiten entrar con grandes mochilas y las tenes que dejar en unos guardarropas. Para entrar no hicimos colas y fue un alivio porque había bastante gente. El Museo D orsay fue construido dentro de la antigua estación de tren Orsay.

Dentro, podes ver la historia de la transformación de la antigua estación de trenes en este museo que alberga colecciones de arte comprendido entre los años 1848 y 1914. También tiene un  ala dedicada a los impresionistas y post impresionistas.  Un museo que vale la pena ver, no es agobiante para la visita y tranquilamente podes hacerla en 2 o 3 horas, nosotros lo hicimos en casi 2 horas, porque todavía nos faltaba visitar algunas cosas más.

De allí, volvimos a tomar nuestro bus turístico y fuimos a visitar el Museo Rodin. Es un museo chico, con mucho espacio verde que esta en las cercanías de los Inválidos y de la Torre Eiffel.

Volvamos al Museo Rodin, como les dije es un museo pequeño formado por un Palacete y unos jardines muy al estilo francés de más de 3 hectáreas. Entre las obras se puede ver el Pensador  y la Puerta del infierno quizás las más conocidas, como así también, parte de obras mayores que no fueron terminadas y una colección pictórica que fueron regaladas al artista por amigos.

Los Jardines son un tema aparte, porque están sectorizados: una parte para descansar al sol, otra parte con plantas un poco más silvestres, otra zona más boscosa, pero en todo el jardín hay diseminadas obras de Rodin y, en medio de los jardines se destaca una amplia galería vidriada en donde se exponen obra no terminadas del autor. Es un museo que tranquilamente lo podes recorrer en 1 hora y  tenes el plus del jardín donde, si el tiempo lo permite, hacer un descanso al sol.

En ese momento estábamos a media tarde y todavía teníamos que ir a Los Inválidos y  a la Torre a la cual queríamos llegar con tiempo suficiente, porque sabíamos que teníamos que hacer la cola. Así, que caminamos hasta los Inválidos, como teníamos el pase, entramos sin hacer cola, que por cierto era larga. La historia dice que Los Inválidos fue construido por el Luis XIV, para albergar a los soldados heridos o retirados contaran con un lugar en donde se los pueda asistir. Podes visitar la Iglesia que fue dividida en dos porque los reyes no querían ubicarse con los soldados que se alojaban allí. También esta la tumba de Napoleón debajo de la gran cúpula dorada y dentro del complejo se encuentran otras tumbas, no solo de familiares de Napoleón, sino también de personalidades destacadas francesas. Hay un museo de armas y de todo lo concerniente al ejército, lo que hace que la visita se torne un poco pesada si no te gusta lo militar. Para mi punto de vista, con ver la iglesia y la tumba, está bien.

La visita no nos llevó más de una hora y desde allí caminamos nuevamente hasta la Torre Eiffel. Hicimos una cola importante, pero no tan imposible. Sacamos la entrada para subir hasta el último piso, por ascensor. Recorda que podes subir hasta el segundo piso por escalera, pero, si no tenes un buen estado físico, no te lo recomiendo. La subida en el ascensor en ese momento, era bastante rápida (no había que pasar por tanta seguridad como paso en los últimos años), llegas al segundo piso con una muy lindas vistas, para hacer fotos desde todos los ángulos  y con un segundo ascensor subís hasta el tercero: para que se orienten, al segundo piso subís por las patas de la torre y al tercer piso subís por el largo del cuerpo. Ese ascensor es un poco impresionante, porque en más angosto y tiene mayor velocidad, pero, es una muy grata experiencia. Mucha gente sube hasta el segundo piso, porque es más económico, pero, a mi entender, subir al tercero, merece la pena porque si bien temes la misma vista, es mucho más despejada.En el tercer piso tambien tenes una exposicion sobre la construccion de la Torre y un pequeño bar donde podes comprarte una copa de champagne. Aquí les dejo unas cuantas fotos para que vean.

Este fue un día muyyyy largo, así que cuando bajamos de la torre, comimos algo en las cercanías y nos tomamos el subte para ir al hotel a descansar.

Nuestro último día en Paris, amaneció también bastante feo aunque más al medio día se mejoró y luego volvió a ponerse horrible. Por la mañana luego del desayuno tomamos el bus turístico para ir a la Opera y ver la Iglesia de la Madeleine.

La Opera Garnier es un edificio que se destaca en su interior por el lujo de sus vestíbulos decorados en paneles de oro y mosaicos y por supuesto también destaca la imponente escalera de mármol blanco. A la sala no pudimos entrar porque esa noche había función y estaban ensayando ( ufa!!), pero lo que vimos fue interesante.

Salimos de allí y nos fuimos a la Iglesia de la Madeleine, una iglesia con un exterior muy llamativo por el estilo similar a un templo griego. El interior también es muy curioso, porque no está muy decorado y no muy iluminado. Lo que se destaca es la escultura de la Madeleine, además de su grandeza, es lo más iluminado que tiene el templo.

Ya era casi el medio día y nos tomamos nuestro bus y bajamos en el Louvre para sacarnos algunas fotos en la pirámide porque había salido el sol, desde allí nos fuimos caminando y pasamos por la zona de Les Halles, una zona que se caracteriza por los pequeños restaurantes y por el gran parque Nelson Mandela.

Ahí comimos algo rápido y nos fuimos a visitar el Centro Pompidour que alberga colecciones de arte moderno y contemporáneo, una biblioteca popular y un centro de investigación musical. Es un edificio de construcción extravagante ya que su entrada está hecha con tuberías, escaleras mecánicas y ascensores, pintados en colores llamativos y brillantes. Adentro hay todo tipo de obras modernas, para mi gusto un tanto raras, pero interesantes. Les dejo unas fotos para que aprecien el lugar.

Hicimos esta visita corta porque no somos muy amantes del arte moderno y porque había que trasladarse hasta la otra punta de la ciudad porque nos quedaba ir a Montmartre. Para ir allí teníamos que ir en subte, caminamos hasta la estación de Les Halles y como no sabíamos bien como llegar hasta Montmartre, Eduardo  se puso a averiguar con la persona de Atención al cliente de la boletería. Sinceramente, pensé que no iba a sacar nada en claro, sobre todo porque se hablaba en inglés, pero mi sorpresa fue grande cuando le dio un folleto, le explico bien y encima de todo se rieron vaya a saber por qué. Ahí confirme mi teoría, que los franceses habían cambiado para bien.

Volvamos. Tomamos el subte e hicimos las combinaciones que nos había dicho y llegamos a Pigalle. De allí había que tomar el monorriel, pero no lo encontramos, así que subimos por escalera previa parada en la mitad porque costo mucho subir. Lo primero que hicimos fue la visita a la Iglesia del Sacre Coeur, en donde y como siempre había mucha gente orando o simplemente caminando por su interior. Afuera, en las escalinatas también muchísima gente sacando fotos de las fantásticas vistas que hay desde allí.