LA CAPITAL DEL BUCEO:PUERTO MADRYN.

Hace un tiempo les conté que en el año 2007 hicimos la aventura de ir al sur de la Argentina en auto. Bueno, aquí les traigo una parte mas de ese viaje hecho en auto: Puerto Madryn y Península Valdés. Les hago una pequeña reseña. Habíamos llegado a Bahía Blanca e hicimos noche allí en un hotel de ruta porque no queríamos que la noche nos agarrara en algún lugar donde no hubiera hoteles. Al día siguiente temprano, luego del desayuno comenzamos la segunda parte del viaje, pero, tuvimos un inconveniente con el auto y tardamos un poco mas en salir. Una vez que estuvo resuelto el problema, salimos de Bahía Blanca y tomamos la ruta nacional 3, pero, se hace un poco largo y aburrido porque no hay nada interesante para ver a lo largo del camino. Hay otras opciones para hacer el viaje pero es un poco mas largo en cuanto al tiempo. El objetivo se cumplió, porque llegamos por la tarde noche a la ciudad. No teníamos hotel reservado y era semana santa, pensábamos que no íbamos a encontrar nada, pero luego de ver un par de opciones encontramos un hotel muy lindo llamado Piren, que estaba ubicado frente al mar. Obvio que solo quedaban habitaciones internas pero por suerte conseguimos algo.

Ese día solo nos dio para caminar unas pocas cuadras, cenar algo e irnos a dormir. Nos íbamos a quedar allí dos días completos, si bien era poco tiempo, nos daba par ver lo mas importante que era Península Valdés y Punta Tombo. No habíamos planificado nada, así que veríamos lo que el destino nos deparaba. Lo único que sabíamos era que la ciudad es la puerta de entrada a la Península de Valdés y el mayor centro de servicios turísticos de la costa patagónica. Fue nombrada como la capital del buceo porque allí se proyecto y construyeron arrecifes artificiales dentro de los golfos San José y Nuevo que es donde muchos realizan su bautismo submarino.

Al día siguiente y luego del desayuno, salimos para Península. Si bien había excursiones programadas que nos llevaban, decidimos utilizar nuestro auto por mas que había muchas partes de la ruta de ripio y el auto era muy bajo. Tomamos la ruta 1 y luego continuamos por la ruta 2,que es la que te lleva adentro de la península. Todo estaba muy bien señalizado así que no nos perdimos. En total, desde la ciudad hay unos 45 kilómetros hasta a la entrada donde hay un puesto de control llamado el Desempeño. Allí se abona la entrada, te dan un mapa, consejos de seguridad y una bolsa para que los desechos que generes te los lleves con vos. Muy importante: Todos los caminos dentro de la Península son de ripio y no podes manejar a mas de 60 kilómetros por hora.

Seguimos el camino y entramos al Istmo Carlos Ameghino que, cómo es la parte mas angosta de la península, podes ver el Golfo Nuevo al sur y el San José al norte. La primer parada fue el Centro de Visitantes en donde nos informamos sobre el estado de los caminos, los sitios que podíamos visitar y los diferentes aspectos que conforman la península.

Hay dos maneras de recorrerla. Podes empezar por Punta Norte y luego llegar a Punta Delgada o viceversa. Después de consultar en el centro, nos dijeron que era mejor empezar por Punta Delgada, así que nos subimos al auto y comenzamos a disfrutar del paisaje. Llegamos a Puerto Pirámide que es la población mas importante de la zona. Cuenta con alojamiento, restaurante, centro de salud y muy importante, una estación de servicio. Si estas muy corto de combustible carga ahí, porque no vas a encontrar en otro lado. También es punto de salida para las excursiones del avisaje de ballena. Como nosotros fuimos fuera de temporada, no había excursiones para hacer, por eso, nos conformamos con bajar hasta la playa y mojamos nuestros pies en el agua cristalina, que no estaba tan fría como pensábamos. Como verán en las fotos es una playa muy linda y en ese momento tranquila. Hay un hotel que da sobre la playa que parecía muy recomendable, porque se veía a mucha gente adentro.

Caminamos un poco por la playa, tomando el solcito de otoño y volvimos al auto para nuestra siguiente parada que era la Lobería de Puerto Pirámides. Por suerte encontramos los últimos ejemplares de lobos marinos. La mejor época para visitar esta parte y encontrar muchos lobos es de diciembre a abril. Esta loberías encuentra a unos 5 kilómetros de Puerto Pirámides y podes llegar en auto o bien caminando. Desde arriba se ve perfectamente la colonia de lobos marinos y la amplitud del golfo nuevo.

Seguimos el recorrido y llegamos a Punta Delgada, allí nos encontramos con que la tranquera para entrar estaba cerrada. Si bien nos habían dicho en el centro de visitantes que esta parte era privada y que había que abonar una entrada extra para ingresar, no nos habían dicho que ese día estaba cerrada. Una lastima porque queríamos ver a los elefantes marinos que se encuentran en una zona a la que ingresas bajando una escaleras y también el faro que es muy pintoresco. Ante esta contrariedad, solo nos quedo sacarnos una foto en la entrada y seguir nuestro camino.

Próxima parada Caleta Valdés. Cuando llegamos nos quedamos con la boca abierta por lo lindo que era el paisaje y la tranquilidad que se respira allí. Hay una gran diversidad de fauna como maras, armadillos, guanacos y zorros. Tenes un parador donde comimos algo rápido para continuar la excursión. Desde allí sale un sendero que llega hasta la boca de la caleta. A la playa no se puede bajar porque había una colonia de pingüinos y también suele haber algunos elefantes marinos. En esta zona es puede avistar orcas, pero en temporada.

Muy cerca de allí hay una pinguinera que cohabita con lobos y elefantes marinos. Dimos un paseo por allí, no muy largo porque al día siguiente queríamos ir a Punta Tombo y todavía nos quedaba un trecho hasta llegar a la ultima parada en la Punta Norte.

En esa zona esta el mayor asentamiento de lobos marinos, al cual se llega por un sendero hasta el punto panorámico donde se puede observar a la colonia. Entre octubre y marzo por allí podes ver a las orcas que están a la caza de los pequeños lobitos. Un espectáculo único que solo se ve aquí. También hay un centro de interpretación y un museo en donde encontramos repartidas en sus cinco salas: fósiles de plantas y animales, todo lo relativo a los indígenas que habitaron la Patagonia, elefantes y lobos marinos y la replica en escala de orcas y delfines. Luego de hacer esta visita emprendimos el regreso a la ciudad, que nos tomo unas 2 horas largas de viaje. Les dejo unas fotos de la ruta

Llegamos casi a la noche solo con el objetivo de cenar algo e irnos a dormir temprano. La excursión en si fue productiva, asombrante e ilustrativa pero muy larga y cansadora. El manejo en ripio no para todos porque hay que tener un dominio total del automóvil. Este es uno de los casos en que les recomiendo tomar una excursión contratada porque vas a disfrutar mas.

Al día siguiente y luego del desayuno salimos a dar una vuelta por la ciudad. Paseamos por su costanera en donde se veía a algunas personas haciendo kayak y windsurf. Las playas son anchas, el mar es calmo, el agua es cristalina y encontraras algunos paradores. Si seguís por la calle que bordea a la costanera podes llegar hasta Punta Loma. Nosotros no lo hicimos porque íbamos hacia Punta Tombo y teníamos bastante viaje, allí hay un sendero de interpretación para conocer la flora de la region y ver a la colonia de lobos marinos. Si tenes mas tiempo poder ir un poco mas lejos y ver Punta Ninfas que es un punto panorámico que proporciona una excelente vista del golfo y también esta el faro que lleva el mismo nombre.

Volvamos a nuestro viaje. Luego de andar un poco por la ciudad, nos dirigimos a Punta Tombo. Sabíamos que los pingüinos se estaban yendo pero igual hicimos el intento. La pinguinera esta a unos 180 kilómetros de Puerto Madryn. Nosotros tomamos la ruta 3 porque es lo mas rápido para llegar y luego hay que tomar un desvío por la ruta provincial 75 y la ruta nro. 1, en donde, los últimos 25 kilómetros son de ripio. Cuando llegas hay un estacionamiento y desde allí ( bien señalizado), llegas al centro de atención en donde te dan una charla informativa. La pinguinera es la colonia mas grande de pingüinos de Magallanes del mundo y allí se los protege desde su nacimiento hasta que están listos para conocer el mundo. La Pinguinera tiene 3 kilómetros de largo por 600 de ancho y desde allí sale un sendero donde podes ver a los pingüinos de todos los tamaños y colores. Nos dieron unos consejos muy útiles: no hacer mucho ruido porque se asustan y pueden picotearte. No salirte de los senderos habilitados. No tocar a los animales ( nos solo hay pingüinos). No darles comida y tener mucho cuidado con los niños. En ese momento no había muchos ejemplares porque habían llegado en septiembre para depositar los huevos, cuidarlos y cuando están en condiciones de valerse por si solos emprender su aventura en el océano.

Es muy interesante ver a lo largo del camino los hoyos que cavan los machos y en donde las hembras ponen los huevos. Ambos padres los cuidan y solo uno sale del nido por vez para que los depredadores no atrapen a los pequeños. Lo que también me pareció increíble es como cada año las parejas llegan y ocupan el mismo pozo, como si dejaran una marca diciendo, aquí estuvimos nosotros, no ocupar!!. En fin la naturaleza es muy sabia.

Además de los pingüinos, vimos algunos otros animales como guanacos, maras, ñandúes y zorros. El paseo en si es caminar por los senderos y ver a los animales y pingüinos. Quizás es mucho camino para ver esto solo, pero, lo podes combinar con una visita a Gaiman para tomar un rico té con tortas típicas o bien visitar Trelew. Nosotros no lo hicimos porque emprendimos el regreso un poco tarde y el camino se hizo largo. Llegamos a Madryn de noche y solo cenamos en el hotel y nos fuimos a dormir porque al día siguiente seguiríamos nuestro viaje hacia el sur.

Como experiencia estos días en Península fueron buenos y reconfortantes. El destino no estaba programado, porque lo decidimos en el camino y por suerte no salió nada mal.

Volveré seguro, porque el viaje fue hecho hace muchos años y es muy probable que todo haya cambiado por supuesto para bien, además de quedarme muchas cosas por ver, sobre todo Gaiman, Playa Unión y el avistaje de ballenas, una excursión que hace que este destino sea conocido mundialmente.

Los espero en el proximo post.